Las surcoreanas Samsung y LG quieren ampliar su ventaja ante sus competidores japoneses y están trabajando en televisores OLED de 55 pulgadas y 4 milímetros de grosor, es decir, más finos que las tablets tan de moda actualmente. Ambas compañías planean poner a la venta estos televisores a lo largo de 2012.

Samsung y LG ya están trabajando en televisores OLED


Tanto Samsung como LG apuestan por las nuevas tecnologías para sus respectivos sectores de televisión. En el caso de Samsung, la surcoreana decidió escindir su división de televisores LCD en la nueva división Samsung Display para centrarse en la tecnología OLED, hasta ahora utilizada en los dispositivos móviles. Pero Samsung no es la única que apuesta por esta tecnología para el futuro de los televisores, LG y otras compañías como Sony también, aunque las surcoreanas pretenden adelantarse.

Según ha recogido Bloomberg en su página web, tanto Samsung como LG están trabajando en televisores con tecnología OLED de 55 pulgadas pero cuyo grosor no supere los cuatro milímetros. Ambas compañías planean comenzar a vender estos nuevos modelos este mismo año.

Las empresas surcoreanas están desarrollando televisores con Diodos Orgánicos Emisores de Luz, más conocidos como televisores OLED -por sus siglas en inglés- que son capaces de reproducir imágenes 200 veces más nítidas que las que actualmente representan las pantallas LCD.

Utilizando materiales orgánicos de gran brillo, los televisores OLED no necesitan retroiluminación y pueden ser la mitad de gruesos que el iPad de Apple, el cual cuenta con 8,8 milímetros de grosor. Esta tecnología se ha utilizado en dispositivos móviles como los teléfonos inteligentes de Samsung, ya que utiliza menos energía que las pantallas LCD y aportan un contraste muy alto, creando imágenes más vivas.

Samsung y LG están recurriendo a la tecnología OLED para ampliar la ventaja que adquirieron durante la transición de los televisores analógicos a los digitales. Otros fabricantes como Sony y Panasonic se encuentran de nuevo a la cabeza en el mercado de esta tecnología, un mercado que puede ser el que más rápido crezca, en torno a los 100.000 millones de dólares (76.140 millones de euros), durante los próximos tres años.