Ni los radicales se lo pierden. Quienes buscan comer en Buenos Aires una "parrilla al parquet" pueden visitar El General, otros tal vez prefieran tomar "Un café con Perón" y sacarse una foto con la escultura en tamaño real del ex presidente. También hay opción para lo que quieran disfrutar de la noche palermitana y degustar una cerveza "Doble K" en Perón Perón.

Cada uno con su estilo definido, los tres bares cumplen más que la marcha en eso de homenajear a Perón y Evita. Por sus mesas desfilan renombrados personajes de la política y del mundo artístico, desde Amado Boudou hasta Mike Amigorena.

"Yo quería demostrar que se puede militar de muchas maneras. Que no todo se trata de salir a pegar carteles o hacer pintadas por las calles", dice Daniel Narezo, dueño del bar Perón Perón.

Un altar que mezcla lo religioso y lo "profano" rodea la figura de Evita. En otro sector, un antiguo reloj Cronos que utilizaban los empleados para registrar su entrada y salida del trabajo tiene las agujas detenidas en las 20:25, hora en que falleció Eva. Cuadros del reconocido pintor Daniel Santoro. Paredes con grafitis y una caricatura de Nestor Kirchner como el Eternauta. Así de ecléctico y variado es este bar de Carranza 2225.

Es el preferido por Florencia Kirchner. Pero ni ella ni sus amigas se salvaron de esperar en la puerta cuando el bar está lleno. Aunque, según comentan en el lugar, es quien deja las mejores propinas. "Acá no hay vip, no hay personas más importantes que otras. Todos pagan, nadie hace valer algún tipo de categoría", explica Narezo.

Inagurado en 2005 y pionero en esta tendencia de bares peronistas, El General cerró sus puertas en 2008 por una pelea entre sus dueños. Uno duhaldista, el otro kirchnerista, no acordaron ni en lo político ni en lo financiero hasta que las cuentas empezaron a no cerrar.

Fotos de Evita con los chicos en la escuela, Perón con Fangio, retratos de la flamante actriz y hasta un curioso cuadro en el que está haciéndose las manos con un caniche en la falda, son algunas de las cosas que pueden verse en el restaurante. Sin embargo resalta una escultura de la ex primera dama de cuerpo entero junto a un micrófono de pié y un retrato de Perón valuado en cinco mil dólares

A El General lo salvaron los trabajadores. Diez de los mozos del antiguo local formaron una cooperativa que lleva el mismo nombre. Con ayuda de Alicia Kirchner, y de cooperativas de la construcción y otros rubros, salieron adelante y abrieron el nuevo local en Avenida Belgrano 350.

"Fue complicado empezar desde cero. Pero tuvimos ayuda", reconoce Luís Peralta, al frente de la cooperativa, y comenta: "Como clientes tenemos a Guillermo Moreno que festeja los cumpleaños acá, Carlos Tomada viene casi siempre los miércoles, Daniel Filmus nos contrató para varios eventos; nos visitan mucho Carlos Kunkel y Alicia Kirchner que es una especie de madrina del nuevo local."

La historia es diferente en Un café con Perón. "La idea surgió porque la ciudad de Buenos Aires carecía de un Perón de cuerpo entero", cuenta Lorenzo Pepe, ex diputado y director del Instituto Nacional Juan Domingo Perón que funciona al lado del bar. Lo más llamativo de este café literario no sólo es la escultura de tamaño real del General sino su historia. En este mismo lugar estaba el Palacio Unzué donde vivió Perón desde el 46 hasta el 55 y donde también falleció Evita en 1952.

El edificio de Austria 2601, pudo recuperarse, la idea fue mantener el mismo estilo y crear un ámbito de estudio y reflexión. Sin embargo no dejaba de ser un desafío. "Estamos en el corazón de la Recoleta, no es el mejor campo para estar asentando un ámbito en donde todo huele a peronismo. Cuando llegamos hicimos una invitación a nuestros vecinos que decía: señor vecino como gesto de buena vecindad lo invitamos a tomar un café con medialunas a usted y a un acompañante, este café está a cargo del general. Y vinieron."

"EL PERONISMO ES ROCK´N ROLL"

Maquinas de coser Singer (como las que repartió Evita) y un traje del primer trabajador que llegó el 17 de octubre a la plaza (es una broma que se les ocurrió al los dueños) se mezclan con la música de Bob Marley, el "Avanti Morocha" de Los Caballeros de la quema y un DVD de Led Zepelin. "El diseño del bar está pensado desde una mirada romántica del peronismo en la que se veía al hombre como alguien que disfruta del arte, de la música y la pintura no como un burro de trabajo", cuenta Narezo.

La carta es el fiel reflejo del espíritu "rebelde" del bar. No sólo están las cervezas "compañeras": La montonera, la 17 de octubre, Evita y la Doble K sino que al happy hour se lo llama "la hora de los pueblos". Uno puede pedirse un café "el morocho", o tal vez compartir una tabla de fiambres "Pedro Eugenio" (por Aramburu). Si lo que se prefiere es desayunar puede pedir facturas "AFIP" o comer de postre un panqueque "Cobos."

UN DÍA PERONISTA

Como no podía ser menos, el 17 de octubre, Día de la Lealtad Peronista, El General rebalsa de gente. Según cuenta Peralta, todos quieren estar ahí. Agrupaciones, sindicatos y algún que otro diputado o senador reservan mesa con gran anticipación. Para esa fecha se trata de organizar algo diferente aunque no puede faltar la marcha peronista de Hugo Del Carril. Si bien siempre se pasa a la medianoche, la mayoría de los comensales que cumplen años piden festejarlo con ese himno.

La carta mantiene los clásicos del local anterior como la "parrilla al parquet", término que usaban los antiperonistas para criticar los planes sociales de Perón al decir que los humildes hacían el asado con la madera de los chalets, el pastel de papas (plato preferido de Perón) y el bife de chorizo El General.

"¿ERA NECESARIO LORENZO?"

Es lo que, según el ex diputado Lorenzo Pepe, hubiese dicho Perón al ver el bar que se hizo en su homenaje. "Estuve casi todo el mes de febrero de 1966 con Perón durante su exilio" relata Pepe y agrega: "Me enviaron para que le informara sobre la ruptura del movimiento obrero acá y, como era de esperarse, el ya lo sabía".

El bar abrió sus puertas un 17 de octubre con la presencia del ministro de Cultura Jorge Coscia y aunque a Pepe le gustaría que la Presidenta se haga presente todavía no fue a tomar "Un café con Perón".(Viene con chori incluido)
El bar peronista que ni los radicales se privan de visitar