El ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido aspira a que las diferencias bilaterales con el gobierno de Cristina Fernández "no pongan en peligro" la interacción general de su país con América Latina.

En momentos en que el Reino Unido busca impulsar los lazos comerciales con la región, se ve desde aquí con "preocupación" el apoyo que han dado los países del Mercosur a Argentina en el bloqueo a buques con bandera de las islas Malvinas a los puertos locales.

La subdirectora para las Américas del ministerio de Asuntos Exteriores, Fiona Clouder, dijo que el Reino Unido "quiere comprometerse con América Latina, incluyendo la relación con Argentina, pero hay cuestiones en las que tenemos diferencias de opinión y pretendemos que eso no ponga en peligro nuestra interacción en general con América Latina".


"Argentina puede proponer la firma de declaraciones de barreras y al firmar esas declaraciones los países tienen que pensar qué tan lejos quieren llegar; porque una cosa es firmar una declaración que reconoce las diferentes visiones de una situación y otra es participar de medidas que puedan resultar en un bloqueo económico o en la negación de los derechos de las personas al elegir su futuro", agregó en una conversación con periodistas latinoamericanos en Londres, a días del 30° aniversario de la guerra de Malvinas, el 2 de abril.

Consultada por El País acerca de cómo ve el gobierno británico el apoyo dado por Uruguay y el resto de los países del Mercosur al bloqueo de buques, Clouder dijo: "No soy yo quien debe comentar sobre la posición que han tomado los diferentes países", pero aclaró que si bien es una "preocupación" no lo ve como "un problema", algo que en la actualidad sí tienen con Argentina sobre este punto específico.

La subdirectora de las Américas en la cancillería británica afirmó que "no hay dudas acerca de nuestra soberanía sobre la isla" que además ha sido respaldada por los propios isleños que "quieren mantenerse bajo la soberanía del Reino Unido", y señaló que "tratar de crear una dinámica alineada a los países de Latinoamérica detrás de un lado u otro, desde mi punto de vista, no es lo correcto".

"No queremos que esto comprometa nuestra amplia relación con los países de Latinoamérica", insistió, al tiempo que remarcó que el gobierno se ha enfocado en impulsar el comercio con la región y en generar "relaciones sostenibles de largo plazo" destacando las últimas giras por Brasil, Chile y Perú.

Las declaraciones se dieron ayer justo cuando se anunció el cambio de embajador de Gran Bretaña en Uruguay, con la llegada de Ben Lyster Binns a partir de julio próximo, quien recientemente fue director adjunto del Departamento de Organizaciones Internacionales de la Foreign & Commonwealth Office para asuntos de las Naciones Unidas. Su último destino en el exterior fue Lisboa.

Según un comunicado emitido por el ministerio de Asuntos Exteriores, Lyster Binns expresó: "Tengo enormes ganas de trabajar para el Reino Unido en Uruguay, estoy ansioso por continuar fortaleciendo las excelentes relaciones entre nuestros dos países y para promover una agenda de futuro con las prioridades de ambos países".

VISIONES. La preocupación del gobierno del Reino Unido por un bloqueo comercial de los países de la región en apoyo a Argentina tiene menos peso a nivel empresarial y es inexistente tanto a nivel de la agenda de los medios de comunicación como de las charlas de los londinenses, que están más atentos a la crisis económica europea o a si el Reino Unido retira las tropas de Afganistán, según pudo comprobar El País.

"No tengo ni idea qué es ese conflicto entre las Falkland Islands y Argentina", dijo John, un chofer de servicios turísticos. Menos conocimiento aun tenía sobre el apoyo de Uruguay y el resto de los países del Mercosur. "Hay un problema hace muchos años allí, pero no queremos más guerras", expresó Ann, vendedora en un comercio de la calle Oxford.

Colin Johnson, presidente del grupo de América Latina de la organización empresarial The CityUK y director en la consultora Grant Thornton sí tiene conocimiento del conflicto pero no recibió protestas o preocupación de parte de empresarios sobre el apoyo de Uruguay a Argentina. No obstante, sostiene que "en comercio los inversores siempre se hacen la misma pregunta y es si un negocio es seguro, si el apoyo por lo de las Malvinas afecta o no mi comercio, y en función de eso veo si me instalo o no".

The CityUK es una organización de 140 miembros que incluye a grandes bancos, empresas de consultoría, contaduría y auditores, firmas pequeñas y fondos de inversión, y es financiada en un tercio de su presupuesto con fondos oficiales con el fin de promover el intercambio comercial y las inversiones con y en el Reino Unido.

"El tema de Uruguay", según Johnson, "es que no es bien conocido en el mundo y lo más normal es que sea pasado por alto entre sus grandes vecinos".

El bloqueo de buques con bandera de Malvinas sumado a la orden de no comerciar con Gran Bretaña no ha generado un impacto en el comercio con ese país pese a que se ve como un hecho "desafortunado", según Johnson, que estima que el conflicto "seguramente haga que alguna inversión de empresas de Gran Bretaña que se esté pensando para Argentina se reduzca o no se haga".

Su colega Wayne Evans, director de estrategia internacional en The CityUK, tiene una mirada más optimista sobre Uruguay y añade: "A nadie le preocupa si Uruguay apoya o no a Argentina a menos que esto se ponga muy crítico; la realidad es que Uruguay puede servir como tercer país para comerciar con Argentina".

Asedio a empresas

El ministro argentino de Exteriores, Héctor Timerman, anunció ayer acciones "administrativas, civiles y penales" contra las empresas que trabajan en la exploración "ilegítima" de petróleo en las islas Malvinas. Timerman dijo que enviarán "notas de advertencia" a las empresas para informarles "de la ilegalidad de las acciones" que se están llevando a cabo.