El ministro canciller ruso, Sergei Lavrov, manifestó temores de que una desintegración del Estado sirio a causa de una guerra entre las etnias chiítas y sunnitas pueda desencadenar una nueva desestabilización en el mundo islámico.

Muertos, sangre y guerra civil en Siria


Un doble atentado en la capital de Siria sumó ayer más muertos y sangre en un país sumido en guerra civil desde el comienzo de las revoluciones prodemocráticas, conocidas como Primavera Arabe, hace un año. El saldo de los ataques suicidas con coches bomba fue de 27 muertos y más de 140 heridos, muchos de ellos efectivos de seguridad. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, manifestó públicamente temores de que una posible de-sintegración del Estado sirio a causa de una guerra entre las etnias chiítas y sunnitas pueda de-sencadenar una nueva desestabilización en el mundo islámico.

El primer atentado tuvo lugar en la Rotonda de la Aduana en Damasco, mientras que el segundo se produjo en la zona entre la avenida Bagdad y el barrio Al Kassa’a de la misma ciudad. El primero de los atentados tuvo como objetivo la sede de la Inteligencia aérea, en el norte de la capital siria, mientras que un segundo estallido se escuchó alrededor de las 7.40 hora local (5.40GMT) frente a un edificio de la Seguridad Criminal, en el oeste de la ciudad.

Este es el segundo atentado que tiene lugar en Damasco desde el pasado mes de diciembre, fecha en la que al menos 40 personas perdieron la vida en una acción similar contra otros dos edificios de la Seguridad central. En aquella ocasión, las autoridades sirias responsabilizaron a la red terrorista internacional Al Qaida de los ataques, perpetrados por dos suicidas al volante de sendos coches bomba.

El pasado 6 de enero, otro atentado suicida mató a una veintena de personas en Damasco, mientras que cuatro días después 28 personas perdieron la vida en un doble atentado en Alepo, la segunda ciudad en importancia del país.

“Damasco presenció dos atentados terroristas perpetrados por suicidas con coches bomba que causaron el martirio de 24 personas y fueron hallados restos de los cuerpos de tres mártires, mientras que otros 140 resultaron heridos. Las víctimas son ciudadanos y efectivos de las fuerzas de mantenimiento del orden”, confirmó el comunicado del Ministerio del Interior. “Ambos ocasionaron gran destrucción en los edificios residenciales y los coches estacionados en los sitios de las explosiones terroristas, además de colosales pérdidas y daños materiales”, decía el comunicado.

El atentado se produce escasas horas después de que el enviado especial de la ONU y de la Liga Arabe para Siria, Kofi Annan, declarase su intención de enviar en los próximos días una misión técnica a Siria para continuar las conversaciones con las partes enfrentadas y hallar una solución a la crisis.

Según cifras de Naciones Unidas, más de 8000 personas han perdido la vida en Siria desde que las protestas populares que estallaron en marzo de 2011 devinieran en una oleada de violencia en todo el país, que ha sido azuzado por la represión del régimen y la acción de grupos armados de oposición. Por su parte, el aliado del régimen de Basher al Assad, Rusia, aseguró mediante su canciller que teme que la desintegración del modelo actual del Estado sirio pueda marcar el inicio de un amplio conflicto religioso entre las dos principales confesiones del mundo islámico, la sunnita y la chiíta, susceptible de extenderse a Irán e Irak. “Si se rompe el carácter multiétnico y multiconfesional en el complejo modelo del Estado sirio, en cuya historia hubo no pocos acontecimientos dramáticos, las consecuencias podrían ser imprevisibles. Es obvio que el modelo actual no ha funcionado”, se lamentó el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

El jefe de la diplomacia rusa cree que es, precisamente, en Siria donde puede explotar la crisis entre chiítas y sunnitas en el mundo islámico. “Si el actual modelo se derrumba, la situación puede cambiar no sólo en Irán sino también en Irak, donde los sunnitas se sienten obviados”, analizó.

“Por eso cualquier decisión sobre Siria puede desencadenar procesos muy serios. Y todos los que pueden influir de alguna manera en estos procesos deben ser conscientes de todo el alcance de su responsabilidad”, advirtió Lavrov. Tras el apoyo que dio Rusia este viernes en el Consejo de Seguridad a la misión mediadora en Siria del ex secretario general de la ONU Kofi Annan, Lavrov subrayó ayer que Moscú apoyará cualquier acuerdo sobre los dirigentes sirios, siempre que se den en el marco de un diálogo entre las partes en conflicto. “Annan transmitió sus propuestas a los dirigentes sirios. Puedo asegurar que no hacen referencia a la dimisión de Basher al Assad. Rusia apoyará cualquier acuerdo formulado sobre los resultados del diálogo entre el gobierno y todos los grupos opositores sirios”, aseguró el titular de Exteriores. El diplomático africano logró que todos los miembros del Consejo, incluidos Rusia y China, mostraran un “apoyo total” a su figura y misión.