Videla: "Nuestro peor momento llegó con los Kirchner"

Nota de opinión de Susana Dieguez (*): Días pasados, nuestra Presidenta, nos confiaba en su intimidad, con ese hermoso don que tiene para hablarnos, que le había llevado de regalo a Néstor, para que estuviera junto a él, la tapa de un matutino nacional con la foto del dictador Videla, acompañada de la siguiente frase: "Nuestro peor momento llegó con los Kirchner". Luego de la emoción lógica de imaginarla junto a su gran amor compartiendo esta ofrenda, comencé a fantasearlos a ambos cuando se conocieron y comencé también a imaginar al futuro genocida. ¿Cuál fue el panorama al que nos sometió? Miles de jóvenes movilizados y militando por un proyecto de liberación, miles de obreros encuadrados en organizaciones sindicales que cuestionaban en muchos casos hasta las bases mismas del proceso de producción y de la propiedad y, sobre todo, la existencia en potencial de un gran movimiento de liberación nacional y social expresado en las calles, los barrios, las fábricas, y en todos los ámbitos de la cultura.

Es muy posible que por entonces, Videla también pensara que había llegado su peor momento, juntamente con los sectores civiles y militares que lo acompañaron en el golpe. Sí, seguramente, en reuniones de amigos, camaradas o socios, Videla debió pronunciar estas palabras o algunas muy parecidas. En aquella época, esto significó la muerte para muchos y el dolor para millones. Potente y rodeado de complicidades
debió decidir terminar con ese "peor momento" de la manera más drástica, sanguinaria, urgente y definitiva que se le pudo ocurrir.

Pero como dijo nuestra presidente, "ya bastante tiene con la historia". Esa frase la repite juzgado y condenado, en la oscuridad de la cárcel, impotente, con sus camaradas y cómplices civiles también sentenciados. Nuestra sociedad aprendió de sus viejas heridas, por fin se corrió el velo de sus ojos; ahora, es consciente de las atrocidades que vivió y del costo que representó terminar con aquel "peor momento".

Paradójicamente, la frase que fue tapa de diferentes diarios, ya no da miedo, al contrario, así como produjo en Cristina el sentimiento de la ofrenda y del reconocimiento, produce en muchos el alivio, la alegría y la tranquilidad de que es, probablemente, el peor momento del dictador. Esto se lo debemos a Néstor y a Cristina, nos lo debemos a nosotros mismos, y tenemos la posibilidad de ofrendárselo a alguien: a nuestros hijos.
(*) Susana Dieguez es Legisladora por FpV

No me deja poner fuente, asi que la pongo aca