El juez federal de Bahia Blanca Eduardo Tentoni secuestro 43 autos Ford Falcon y un Chevrolet modelo Chevy que habrían sido utilizados durante la última dictadura militar para el secuestro de personas, y ordenó pericias sobre esos vehículos.


43 Falcon verdes usados para desaparecer personas



El juez federal de Bahía Blanca Eduardo Tentoni secuestró 43 autos Ford Falcon y un Chevrolet modelo Chevy que habrían sido utilizados durante la última dictadura militar para el secuestro de personas, y ordenó pericias sobre esos vehículos. Los rodados son modelos de entre 1976 y 1982, años de dictadura, y estaban en galpones de la Subjefatura Intendencia de la Base Naval Puerto Belgrano.


El Falcon era el vehículo más utilizado por las fuerzas represivas durante la última dictadura para operativos ilegales de secuestro y traslado de personas, y quedó como un símbolo del genocidio. “Son innumerables los testimonios que dan cuenta de la intervención de distintos Ford Falcon en los operativos realizados por las Fuerzas Armadas en la denominada lucha contra la subversión, y en particular por la Armada Argentina”, sostuvo el juez, quien se basó en testimonios de víctimas de la represión que fueron secuestrados y subidos a autos Falcon.


El magistrado agregó que “la utilización de este modelo de automóvil efectivamente contribuyó a los oscuros designios de los militares, en la práctica, como un instrumento que permitió el secuestro y traslado de innumerables personas”.


“Y desde lo simbólico, sembrando el terror entre la población pues cuando estos vehículos se veían, ello -muchas veces- era señal de que los grupos de tareas estaban operando en el lugar”, afirmó. Precisamente, en la memoria colectiva quedó especialmente grabada la imagen del “Falcon verde” como uno de los instrumentos de la dictadura para cometer sus crímenes.


Hasta su uso como vehículo para secuestrar personas por parte de las fuerzas de la represión ilegal, el Falcon había sido, desde principios de los 60, uno de los íconos de las familias argentinas por su capacidad, su confort y sus bondades mecánicas.


También tuvo sus días de gloria como taxi y exitosísimo auto de carrera en la categoría más popular de la Argentina, el Turismo Carretera. Y fue durante largo tiempo el rodado utilizado como patrullero por numerosas policías del país.


Pero la llegada de la represión ilegal -incluso antes de la dictadura, con la actuación de la Triple A- se convirtió en un manchón en la historia de ese modelo por el destino que le dieron los represores. Igual, hasta que dejó de fabricarse en 1991, siguió siendo uno de los autos favoritos de los argentinos. Desde 1962 hasta 1991 se produjeron en la Argentina 494.209 Falcon, según la página web “todofalcon”.



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