Un fallo de la Justicia brasileña determinó que las prácticas sexuales con menores de edad no siempre son un delito. El gobierno de Dilma Rousseff repudió el fallo, que estimula la impunidad de los violadores


violó a tres niñas de 12 años pero fue absuelto


El gobierno brasileño criticó indignado el fallo del Superior Tribunal de Justicia (STJ) y prometió "medidas jurídicas" contra esa decisión.
El fallo indicó que el acto sexual con menores de 14 años no siempre debe ser considerado una violación, como afirma el Código Penal brasileño, y sostuvo que las tres niñas "ya practicaban actividades sexuales desde hace mucho tiempo", reportó la agencia alemana DPA.
Según la ministra de la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia, María do Rosario, el fallo del STJ estimula la impunidad de los violadores de menores.
"Al relativizar (el delito) con base en el argumento de que las niñas de 12 años ya tenían vida sexual anterior, el fallo demuestra que fueron juzgadas las víctimas, y no el acusado", dijo la ministra, en entrevista a la agencia oficial brasileña ABR.
Según la ministra, "esta decisión significa construir un camino de impunidad".
La Agencia Brasil, por su parte, informó que la decisión del tribunal reafirma un criterio ya empleado en otro caso.
Recordó que en 1996, el ministro Marco Aurelio Mello, relator del hábeas corpus de un acusado de violación de una persona vulnerable dijo, en el proceso, que la presunción de violencia en el estupro de menores de 14 años es relativa.
"Confesado o demostrado el consentimiento de la mujer, y levantando de la prueba la apariencia, física y mental, de que se trata de una persona mayor de 14 años, se impone la conclusión de ausencia de la configuración de tipo penal".
Para María do Rosario, los derechos de los niños y de los adolescentes jamás podrían ser relativizados.
La ministra recordó que el Código Penal fue modificado para dejar más claro que las relaciones sexuales con menores de 14 años son un delito.
"En las dos versiones (del código), el juez podrá encontrar presunción de violencia cuando se trata de una niña o adolescente menor de 14 años", remarcó.
María do Rosario dijo que hablará con el procurador general de la República, Roberto Gurgel, y con el abogado general de la Unión, Luiz Inácio Adems, para estudiar el caso y buscar las acciones jurídicas posibles.
Desde la sociedad civil también se levantaron voces contra la decisión del máximo tribunal brasileño.
El portal "feminismo.org.br" tildó el fallo directamente como "absurdo", y polemizó con sus fundamentos.
"El hecho es que las pequeñas se prostituían. La madre de una de ellas confirmó en el juicio que la hija faltaba a clase para prostituirse en la plaza con las amigas. Pero el hecho también es que tienen apenas 12 años", argumentó.
La ONG apeló a que todos saben "la situación de miseria por la que pasan innumerables familias en el Brasil; muchas veces asociada al uso de drogas, especialmente el crack".
Alerta al respecto que "la decisión del STJ crea jurisprudencia" y libera a quienes busquen sexo con niñas, porque "si pagan, pueden hacerlo con pequeñas de cualquier edad, que el STJ lo garantiza".
"Es increíble -remata- que este absurdo haya sido relatado por una mujer, la ministra (del STJ) María Thereza de Assís Moura".