El 30° aniversario de la guerra de Malvinas se palpita desde hace meses; obras y preparativos para la conmemoración



En la ciudad más austral del mundo, el 30° aniversario de la guerra de Malvinas se palpita desde hace meses: los autos tienen calcomanías que proclaman la ciudad como capital de las islas, las calles y hasta el aeropuerto tienen la misma leyenda "Ushuaia, capital de Malvinas". No sólo es el efecto de la proximidad de las islas, influye también el destacado lugar que tienen los ex combatientes en la vida política, social y cultural de la ciudad y las obras que se están realizando con foco en la conmemoración del próximo lunes.

Ushuaia es una ciudad de alrededor de 60.000 habitantes, según el censo 2010, en la que es común ver todas las mañanas al intendente Federico Sciurano corriendo por la costanera. Con lluvia, nieve o sol, el joven mandatario sale a entrenar y, de paso, comprueba el progreso de las obras públicas que se iniciaron de cara a los actos del 2 de abril. La presión no es poca: en Ushuaia tendrá lugar el acto central con la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y más de 2 mil asistentes.

La gente del municipio trabaja sin descanso en la remodelación de la Plaza Islas Malvinas, donde está el Monumento a los Caídos y donde se llevará a cabo la ceremonia principal. La obra incluye la ampliación de la plaza al doble de su superficie actual e incluirá un cenotafio, una llama eterna y un paredón de 20 metros de ancho por dos de alto con los nombres de los 649 soldados que murieron en la guerra.

Además, se inaugurará el Museo de Malvinas (una casa de antiguos pobladores especialmente remodelada para transformarse en museo) y la octava edición del Festival de Música Clásica acompañará la conmemoración dedicando conciertos en homenaje a los ex combatientes.