Sorpresiva confesión: la angustia que casi lleva a renunciar a Virginia Lago

La actriz es la presentadora de Cine Telefe de Tarde, que se convirtió en uno de los éxitos del canal. Pero la artista declaró que pensó en dejar todo porque no la estaba pasando bien. ¿Qué pasó?


Virginia Lago enojada con los imitadores


La apuesta de poner a Virginia Lago como presentadora de Cine Telefe de Tarde le dio un gran respiro al canal de las pelotas, porque desde mediados del 2011 el rating no estaba acompañando y, tanto a fines del año pasado como a principios de 2012, parecía que la pantalla de la emisora de San Cristóbal se había "congelado" y hasta se había hablado de una posible renuncia de Tomás Yankelevich a la Gerencia de Programación.

Pero los números cambiaron y hoy el rating le sonríe a Telefe. Aunque no todo es color de rosa. Virginia no pudo disfrutar a pleno su éxito: las películas que presenta cada tarde tiene un muy buen nivel de audiencia, pero con el éxito también llegó la repercusión... y las parodias. La particular manera en que ella presenta los films "inspiró" a que muchos bromearan y subieran videos a YouTube. Hasta Verónica Lozano la parodió con humor en AM.

Algunas de estas parodias no le gustaron y Lagos confesó que pensó hasta en renunciar. Así lo contó la actriz en una entrevista que le realizó Ronen Szwarc en El Disparador, programa que conduce en FM Delta 90.3: "Primero lloré mucho con las cargadas y quise dejar todo. Me molesta mucho que me lastimen. Pero después me di cuenta que no es así, que al programa le va muy bien y que en definitiva un poquito vieja soy, ya no me molesta que me digan 'La vieja de Telefe'".

"Son más las repercusiones positivas que las negativas, la gente se comunica con el programa, hay mails que son larguísimos, incluso de gente joven. Disfrutamos mucho de hacerlo", dijo Lagos. Y agregó: "Jamás me había propuesto semejante proyecto. Pero después me contaron bien la idea y de por qué me llamaron a mí; que quería un espacio de cariño, afecto y de películas que tuvieran que ver con historias del corazón, sin violencia. Es que vivimos en un mundo tan castigador que había que demostrar que el mundo no es así, que había un espacio de reflexión, para contar historias".

¡Con Virginia, no!