Siempre nos han dicho que Internet es un invento militar. La idea subyacente detrás de la Red es que exista una interconexión entre ordenadores remotos de manera que se pueda compartir información y mantener la comunicación aunque los ataques enemigos dañen las redes telefónicas. Otros mantienen que en realidad se pretende que el enemigo se enjugasque viendo guarreridas por Internet y así sea más fácil pillarles desprevenidos en un ataque. Lo cierto es que si hay un contenido que generalmente se supone que rebosa por los servidores de Internet este es el porno, pero exactamente ¿de cuánto estamos hablando? Hoy en Gizmodo te ofrecemos información que cuantifica los contenidos para adultos de Internet.

Una primera respuesta más o menos aproximada ante la pregunta de ¿cuánto porno hay en Internet? sería: TONELADAS.

Los sitios web porno que más tráfico generan cada día en Internet (XVideos, LiveJasmin, YouPorn, Tube8, Pornhub…) manejan cifras de visitas equiparables a Google o Facebook. XVideos, él solico, tiene más de 4.000 millones de páginas vistas cada mes, el triple del tráfico de la web de CNN. Además hay que tener en cuenta otro factor, no nos limitemos a las visitas sino a la duración de las mismas. Una página web media, como Gizmodo, puede contabilizar unos 3/6 minutos de duración de la visita de un navegante. Las páginas web para adultos superan los 20 minutos de promedio por visita.

¿Cuánto porno hay en Internet?

En cuanto a los archivos de material que almacenan, la mayoría de las páginas web pueden tener unos 50-200 Tb de material en sus archivos. Una página web no bajaría de los 100 Tb, sirviendo unos 100 millones de visitas diarias, con lo que ello supone de agilidad en los servidores que alberguen todos esos contenidos.

En el ejemplo anterior, XVideos serviría unos 30 Petabytes mensuales de información. Estaríamos hablando del equivalente a transmitir cada segundo 10 DVD de doble capa.

Y eso sería tan solo una elucubración sobre una única web, que si bien es de las más importantes no es la única. Habría que empezar por contabilizar las casi infinitas webs eróticas, y a partir de ahí concluir que si el sexo mueve el mundo, en Internet no iban a ser menos.