En tren de defenderse del escándalo Ciccone, el ex ministro sostuvo ciertas barbaridades históricas en torno a su cargo.
Por Jorge Lanata

Lanata: Boudou, el vice que quiere pasar a la historia

Después de varias semanas de guardar silencio, el vicepresidente Boudou inició un raid mediático en el que recorrió casi todos los programas y diarios del aparato de propaganda estatal. La gira del quinto Stone de La Mancha de Rolando tuvo sus paradojas: incluso frente a medios y periodistas amigos que nunca le repreguntaban, le costó responder.

La publinota aparecida en Página/12 con la firma de Fernando Cibeira y Nicolás Lantos contiene dos respuestas de antología. Sobre el final, el vice dice: “Nací en la política dentro de este proyecto político”. Su afán por reescribir la historia es patético: es pública su militancia en la UCeDé durante los 90, a menos que el recién llegado K mencione la palabra “nacer” en sentido religioso, de renacer, o ver la Luz escuchando la palabra de El. Su otra reflexión antológica lo muestra con los escasos conocimientos históricos de un disc jockey de Mar del Plata: “La historia de los vicepresidentes en general ha sido bastante triste y yo voy a ser el mejor vicepresidente que ha habido, porque voy a estar acompañándola hasta el último día (a Cristina) y formando parte de este proyecto político”.

Es obvio que la formación histórica del CEMA es deficiente o que Boudou faltaba a las clases. Comparémoslo con algunos vicepresidentes de la historia argentina:

Adolfo Alsina (ejerció el cargo entre 1868 y 1874, como vice de Sarmiento) incorporó el telégrafo a las comunicaciones militares.
Francisco Madero (vice de la primera presidencia de Julio Argentino Roca, entre 1880 y 1886) fue fundador de la ciudad de Maipú, en la provincia de Buenos Aires.
Carlos Pellegrini (vicepresidente entre 1886 y 1890, año en el que asume la presidencia ante la renuncia de Juárez Celman como consecuencia de los sucesos conocidos como la Revolución del Parque). Logró que un grupo de banqueros, estancieros y comerciantes suscribieran un empréstito de 15 millones de pesos para pagar los vencimientos externo, luego de que la Banca Rothschild admitiera una moratoria por parte del gobierno argentino. También nacionalizó las Obras Sanitarias que había privatizado Juárez Celman. Al dejar la presidencia se retiró a su residencia de la calle Viamonte y Florida caminando, sin custodia. Nunca usó el helicóptero de una constructora para llegar a tocar como telonero de La Mancha de Rolando. Pellegrini fue el primer político con ideas industrialistas en la Argentina, en épocas en las que el país era exclusivamente exportador de materias primas.
José Evaristo Uriburu fue vice de Luis Sáenz Peña entre 1892 y 1895: creó la Lotería Nacional de Beneficencia, el Museo Nacional de Bellas Artes, el edificio de la Facultad de Medicina y la Escuela Industrial de la Nación.
José Figueroa Alcorta ejerció la titularidad de los tres poderes del Estado: fue vicepresidente entre 1904 y 1906, presidente entre 1906 y 1910 y presidente de la Corte Suprema. Durante su mandato se descubrió petróleo en Comodoro Rivadavia y se dictó la primera ley de regulación de la explotación, que prohibía su privatización y concesión. Fue el precedente que, décadas más tarde, inspiró la creación de YPF.
Victorino de la Plaza fue vicepresidente de Roque Sáenz Peña entre 1910 y 1914. Abogado, tuvo como padrino de su tesis a Dalmacio Vélez Sarsfield, a quien ayudó en la redacción del Código Civil; comenzó la construcción de las líneas de subterráneos en Buenos Aires, convirtiendo a la ciudad en la décimo tercera del mundo en tener ese servicio; creó la Caja Nacional de Ahorro Postal y promovió la Ley Caferata de casas baratas para empleados y obreros.
Elpidio González fue vicepresidente de Marcelo T. de Alvear entre 1922 y 1928; al retirarse rehusó recibir la pensión que le correspondía a su cargo, para ganarse la vida como corredor de comercio de la firma de anilinas Colibrí. Murió en la absoluta pobreza.
Juan Perón fue vicepresidente de Edelmiro Farrell entre 1944 y 1946, y debe sonarles el nombre.

Si, como dijo, está seguro de convertirse en el mejor vicepresidente de la historia argentina, Boudou debería apurarse un poco. No creo que le alcance con impulsar el contrato frustrado con Vandenbroele.





Antes que salten los choripaneros un par de aclaraciones:
La nota es del 10 de marzo pero amerita por la pseudoconferencia paranoica de hoy sin preguntas.
Es una nota de Perfil porque en 678 no se consigue.

YAPA: CARTA ABIERTA DE LANATA A AMADO BOUDOU

Una investigación realizada por el periodista en su programa de Radio Mitre sobre supuestas irregularidades del Vicepresidente Amado Boudou, generó una serie de declaraciones cruzadas. Ayer en el progama 678, el titular del Senado esbozo una serie de explicaciones, a las cuales el periodista le responde a travès de esta carta.

Sr. vicepresidente de la Nación, Amado Boudou:

Anoche en el programa oficialista 678 del canal del Estado usted dijo que la denuncia sobre Ciccone era mentira y que usted dijo que no iba a responderla porque no quiere La Nación, Clarín y Perfil manejen la agenda.

Sr. Vicepresidente, viendo el programa era fácil entender por qué usted había elegido responder ahí. Después de más de una semana de silencio oficial usted estaba reunido de periodistas comprados.
Sólo le hicieron dos preguntas la introductoria al tema y al final una chica gordita vestida de oscuro le pregunto porque usted pensaba que el tema se había judicializado. Algo así como preguntarle: por qué tanta injusticia con un héroe de la patria como usted. Gran pregunta hizo la gordita.

Sr. vicepresidente el que miente es usted. Mintió antes y miente ahora. Lo único que explica su silencio anterior es su complicidad con el hecho y su turbación frente a la denuncia.

Ya que usted habló de periodismo y solo estaba rodeado por analfabetos, me permito hablarle yo de periodismo que hace 37 años que lo ejerzo. La columna de oportunistas que lo rodeaba evito preguntarle, por ejemplo: ¿Cuál es su relación con Vanderbroele? ¿Por qué la AFIP pidió la quiebra de Ciccone y luego la misma AFIP pidió levantarla? ¿Fue casualidad que Moreno observara conductas monopólicas en Boldt y esas denuncias terminaran otra vez en Ciccone? ¿Por qué instruyó a la casa de la moneda para que actuara sin licitación en el contrato de impresión de billetes del año próximo? ¿Sabía usted que Vanderbroele está relacionado con Núñez Carmona, uno de sus socios reconocidos en su declaración jurada? ¿Conoce usted con el fiscal cuenta con diálogos entre Vanderbroele y su entonces esposa en los que se habla de negociados y coimas con Boudou? ¿Es usted ese Boudou el que se menciona en la conversación?

El silencio de los chicos que lo rodeaban ratifica su oportunismo y quizás los convierta tan cómplices de un delito como usted. Dijo usted que confía en la justicia. Hace bien. Jaime también confía y confía De Vido y confían los Kirchner y todos confían que el sorteo llegue a Oyarbide o algún otro juez venal con miedo que perjudique su ascenso lo enfrenten a juicio político en el Consejo de la Magistratura o nunca lo saquen de su condición de subrogante.

Sr. Vicepresidente se equivoca en dos cosas: en mentir a sabiendas y en creer que el poder dura para siempre.

Con la consideración de su embestidura y sin ningún respeto personal.

Lo saluda, Jorge Lanata.