Sophie Ray, de Wrexham Wales, una chica de 19 años de edad no ha comido nada más que Margherita pizza desde hace 8 años.

Sophie no ha comido nada sano desde que tenía dos años, y desde los 11 únicamente ha subsistido con pizzas de queso y de tomate.

Esta joven sufre de una extraña enfermedad llamada Trastorno de Alimentación Selectivo (TAS), lo que significa que le tiene pánico a casi todos los alimentos, dejándola incapaz de probar nuevos platos.

Su problema comenzó cuando a sus dos años de edad fue atacada por una enfermedad estomacal llamada gastroenteritis.

A raíz de esta terrible enfermedad, la joven Ray comenzó a temerle a la comida y sólo podía enfrentarse a comer pasta con queso, papas fritas y sándwiches de limón.

Su problema comenzó cuando a sus dos años de edad fue atacada por una enfermedad estomacal llamada gastroenteritis.

A raíz de esta terrible enfermedad, la joven Ray comenzó a temerle a la comida y sólo podía enfrentarse a comer pasta con queso, papas fritas y sándwiches de limón.

La estudiante de artes escénicas dijo: “Me encanta la pizaa, cada marca ofrece un sabor nuevo, pero todas son la misma comida, así que no tengo que intentar probar nuevas comidas”

“Comencé a comer selectivamente cuando tan sólo tenía dos años. Mi madre me dijo que estaría enferma, y desde entonces me entró el miedo de comer, creí que la comida me había causado esta enfermedad.”

“Empecé a comer pasta con queso o papas fritas, luego pasé a comer sándwiches de limón que comí durante cuatro años”

“A los 11 años me armé de valor para cambiar a las pizzas, y desde entonces todos los días he comido esto, al desayuno, almuerzo y hasta la comida”.

“Si no puedo comer una pizza antes de comenzar la universidad, entonces no como en todo el día, porque no hay más que pueda comer, así que espero a llegar a la casa para poder comer una o dos pizzas.”

“Tienen que ser de queso y tomate tiene que ser cocinado, no puedo comer frío y tampoco puede contener ningún ingrediente extra”


La señorita Ray no ha probado una fruta o verdura en años, y dice que la idea de comer otro tipo de comida la aterra.

Muy de vez en cuando Ray trata de comer pasta y papas fritas o un paquete de queso, pero está tan acostumbrada a su dieta de comida chatarra que hasta una pequeña variación la hace sentir enferma.