En tiempos de crisis, crece con fuerza el negocio de la prostitución en España


Cada vez son más los turistas que viajan al país ibérico por los servicios sexuales a bajo costo que allí se ofrecen. Preocupa el alto crecimiento de la trata de personas. Tras los severos recortes de Rajoy, más de 5 millones de españoles no tienen empleo

Aumenta la prostitución en España


La prostitución se convirtió en moneda corriente es España, donde cada vez son más las mujeres que recurren a esta salida ante la severa crisis económica que atraviesa el país, con un índice de desocupación cercano al 23 por ciento de la población activa. Encima, la legalidad de la práctica facilita el ingreso a ella.

Mientras gran parte de la economía del país ibérico lucha por salir a flote, la prostitución -que en su mayoría está relacionada con el tráfico de mujeres extranjeras- vive su boom, de acuerdo a lo publicado por el diario norteamericano The New York Times.

Días atrás, la Policía rescató a una joven rumana de 19 años que tenía tatuado en la muñeca un código de barras junto al monto de una deuda que ascendía a los 2.500 dólares.

Si bien en el pasado la mayoría de los clientes eran hombres de mediana edad, en la actualidad los expertos aseguran que los jóvenes extranjeros aprovechan la crisis española para viajar en paquetes de dos días y conocer los burdeles.

Aunque hay pocos datos fiables sobre el tema, en 2010 el Departamento de Estado informó que entre 200.000 y 400.000 mujeres trabajaban en la prostitución en España. De estas, cerca del 90 por ciento fueron víctimas de la trata. Sin embargo, hoy en día ese número sería aún mayor.

Las mujeres son obligadas a trabajar por poco dinero en clubes, departamentos o en rutas, donde son levantadas por los clientes.

Son varios los factores culpables de este auge. Además de las leyes laxas, hasta 2010 España no contaba con una ley que distinguiese la inmigración ilegal. Asimismo, los expertos indican que los arrestos por tráfico de personas son muy pocos. El informe del Departamento de Estado al respecto aseguró que el gobierno español procesó a 202 sospechosos y condenó sólo a 80 en 2010.

A esto se suma la creciente demanda de los turistas jóvenes, que encuentran en esta práctica un divertimento.

Las Naciones Unidas afirmaron en 2009 que el 39 por ciento de los hombres españoles reconoció haber tenido sexo con una prostituta al menos una vez. Pero, durante los últimos tiempos, a causa de la debacle económica en la que está inmersa el país y de la cual no puede escapar, el país de Mariano Rajoy se convirtió en el destino principal para los servicios sexuales.