A qué lugar tan lindo me has traído': Obama


El presidente de Estados Unidos llegó a la Heroica el viernes escoltado hasta los dientes.

La limusina Cadillac, en aluminio, acero y titanio, que transportaba al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, irrumpió cerca del castillo de San Felipe a eso de las 9 de la noche del viernes pasado. El mandatario, que viajó solo, se bajó de 'la bestia' y, vestido de negro, a paso firme subió la rampa hasta llegar a donde lo esperaba el presidente Juan Manuel Santos. Alcanzó a devolver los saludos que le hacían los pocos que tenían acceso al lugar detrás de las vallas. (Lea también: La niña que hizo llorar a Santos)
La tensión, por tener la ciudad militarizada, se rompió con su sonrisa enorme. "Amigo, a qué lugar tan lindo me has traído", dijo en voz alta Obama al estrechar la mano de Santos y antes de saludar con efusividad a la esposa del Presidente, María Clemencia Rodríguez, y a la canciller María Ángela Holguín.
Luego, durante la cena ofrecida por el anfitrión a todos sus honorables invitados -estaciones con ceviches, ensaladas, fritos y dulces cartageneros-, Obama estuvo allí por espacio de una hora, en la cual saludó y dialogó graciosamente con los asistentes.
Su primer encuentro con Cartagena había sido con la avenida Santander, que brevemente se llenó de curiosos al paso de su caravana. (Lea también: El escándalo de los agentes de EE. UU. en Cartagena)
Al llegar a El Laguito, de camino al Hotel Hilton -donde se hospedó dos noches-, ondeaban banderas de Estados Unidos en tres edificios que le daban la bienvenida y un aviso que decía: 'Obama, salva a Colombia. País fallido', mientras Olga Jaramillo sostenía en sus manos un retrato de Obama con una lágrima que quería obsequiarle.
Al hotel nunca ingresó por la entrada principal; se dice que lo hizo por la cocina.
Nunca lo vieron
Tales fueron las medidas de seguridad que ni María Margota Bermúdez, vecina del hotel que compró unos binoculares para poder observarlo, ni el botones del Hilton Dionisio Mendoza, que quería tomarse una foto con él, ni Silvio Carrasquilla, el hombre del burrito Demo, pudieron verlo. Solo este último, en una esquina de Bocagrande, vio cómo Obama le sonrió y agitó su mano. Quedó feliz.
La popularidad de Obama cae
Según la firma Gallup, la confianza en el papel que puede jugar Barack Obama en la región bajó del 62 por ciento en el 2009 al 47 en el 2011. Si hace dos años, el 43 por ciento de sus mandatarios creía que Obama mejoraría las relaciones norte-sur, hoy, para los chilenos, la percepción cayó de 60 por ciento a 25 y en Argentina, del 42 al 23. Y solo el 24 por ciento cree que le dará un espaldarazo al continente.
Espectacular fiesta en castillo de San Felipe
Cartagena (Efe). El fuerte colonial de San Felipe de Barajas acogió el viernes la fiesta de bienvenida a los participantes en la VI Cumbre de las Américas.
El presidente de la República, Juan Manuel Santos, llegó acompañado de su esposa, María Clemencia Rodríguez, y de la canciller, María Ángela Holguín. En la entrada de la fortaleza, iluminada, bailarinas hacían demostraciones de las danzas del Carnaval de Barranquilla. Los Santos recibieron, uno por uno, a sus invitados. "Esto es espectacular", dijo el presidente de EE. UU., Barack Obama, al saludar a su homólogo, a quien llamó "mi amigo". (Lea También:'Las cumbres sirven para resolver las diferencias': Presidente de Panamá)
La cena incluía una barra de vegetales frescos, una de ceviches al estilo caribeño, otra de fritos cartageneros y una última con distintos platos de la región. Las mesas vestían manteles blancos y un centro de mesa que simulaba la bandeja que llevan las palenqueras en la cabeza.
La fiesta estuvo amenizada por grupos folclóricos, artistas y orquestas nacionales.

JUAN CARLOS DÍAZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Cartagena.