Cuando lei esto casi me muero... despues de tomarse el palo de la Argentina x q le descubrieron la mentira de que se la daba de campeon mundial y vino el groso del Dragon que ahora es un sensei de aquellos y lo desmintio en un programa de Portal.
MIREN LO QUE HACE ESTE CHANTA!
Ademas de venderse como campeon argentino y bla bla bla. Ahora quiere entrar al UFC en 2009? jaja es too much.
Aca la noticia.

Argentina en el UFC: el adelantado

Mientras los peleadores de toda Latinoamérica siguen escribiendo a ufcargentina@gmail.com, para participar de los eventos que UFC planea para 2009; un argentino se encuentra muy cerca de los reyes del octágono: su nombre es Hector Echavarría. Muchos lo recordarán por series inolvidables como División Miami, o éxitos del cine nacional como Los Exterminators. Pero lo que pocos saben es que este gran actor y artista marcial correntino es uno de los entrenadores de Chuck Liddell y Quentin Jackson, y que en este momento se encuentra en Los Ángeles filmando su próxima película, “Duel of Legends” en la que comparte cartel con Cary Tagawa, Isaac Singleton y el propio Quentin, quien hará junto al argentino su debut cinematográfico.
En exclusivo para UFCespanol, Hector Echeverría nos cuenta la apasionante historia de su vida.
“Mi nombre es Hector Echavarría, nací en la provincia de Corrientes y las artes marciales salvaron mi vida. Empecé a entrenar antes de cumplir los cinco años, porque era un niño débil y enfermo. Por razones de salud -sufría de asma- me enviaron a aprender Kung Fu, meditación y Chi Kung. Así me enamoré perdidamente de las artes marciales, y a los siete años ya tenía decidido que ese iba a ser mi camino.

Hasta los trece años practiqué kung fu tradicional con un maestro chino. En esos días, China estaba sumida en un régimen totalitario y muchos maestros fueron expulsados del país. Algunos de ellos se refugiaron en la provincia de Corrientes, por su cercanía con Uruguay y Paraguay, y yo tuve la suerte de poder entrenar con ellos. A los trece años ya había comenzado a enseñar, cuando unos amigos (que en realidad no eran amigos verdaderos) arreglaron para mí una pelea callejera, con apuestas ilegales. Peleé contra un hombre de treinta años, lo vencí y gané lo que en ese entonces era para mi mucho dinero. Así me metí en el mundo de las peleas callejeras. Después de una año y medio de llevar esa vida, mandé a un rival al hospital y me llevaron preso. Una vez en la comisaría, y viendo que yo no tenía a quien recurrir, el mismo policía me preguntó porqué no hacía algo positivo con mi habilidad en combate, y me recomendó a un profesor de boxeo muy reconocido que había en Corrientes. Y fui, pero el boxeo no me conformaba, porque yo quería patear; entonces este profesor me habló de un deporte nuevo que estaba surgiendo, que combinaba los golpes de boxeo con las patadas de artes marcilaes. Se llamaba Kick boxing y allí encontré mi lugar.

Llevaba un tiempo practicando cuando el campeón de boxeo Nicolino Loche fue a hacer una exhibición a Corrientes, y me pidieron que hiciera una pelea de semi fondo. Fue todo un éxito y desde ahí no dejé de competir. Paralelamente participaba en abiertos de Karate: entré en el Equipo de Competición Argentina y salí campeón argentino y sudamericano varias veces. En una oportunidad viajamos a Miami para un mundial, y tras obtener el segundo puesto, el presidente de la Federación de allí me ofreció quedarme, con él como sponsor. Así me radiqué en los Estados Unidos, donde aprendí mucho y obtuve muchos títulos.

En Miami, además, comencé a trabajar como actor, participé de la serie Division Miami, e hice varios trabajos de modelaje. Con esos antecedentes volví a Argentina y me presentaron a Gerardo Sofovich, junto a quien comenzó mi carrera artística nacional. El primero en apostar por mi talento fue Carlos Mentasti, director de Argentina Sono Films quien me ofreció trabajar con él en una serie de películas que se llamó Los Exterminators. Siguiendo el mismo formato realizamos el programa de televisión Brigada Cola, que duró cinco años en el aire. También fui el primer artista marcial que peleó en el Luna Park: metimos doce mil personas, quedaron tres mil afuera, y peleé seis veces más.

En 1998, decidí continuar mi carrera cinmatográfica en los Estados Unidos y me vine a vivir Los Angeles, donde filmé otras dos películas. Aquí escuché por primera vez sobre UFC. Yo me estaba concentrando más en la carrera actoral que en la competencia, pero siempre seguí entrenando dos horas y media por día como mínimo, y me interesó mucho conocer este nuevo deporte. Así llegué al gimnasio de Randy Cuture, donde conocí a Tito Ortiz, Chuck Liddell y Quentin Jackson. Su manager me ofreció pelear, y yo le dije que en ese momento estaba concentrando en el cine, pero me interesaba que Quentin actue conmigo en alguna película cuando tenga un tiempo libre. Así fue que nos hicimos amigos y empecé a trabajar como entrenador para ellos en la parte de Kick Boxing. A Quentin lo entrené especialmente para su pelea contra Chuck Liddell. El equipo se completaba con su entrenador de jiujitsu, su preparador físico y Juanito, que está a cargo del training cump. También estuve en el equipo de Liddell y Henderson, junto con otros entrenadores.

En este momento el MMA es el deporte nuevo más reconocido en USA. El raiting de UFC supera el del basket y el base ball. En “pay per view” el UFC genera números mucho mayores que el boxeo y la lucha, y recién está acomodándose, todavía no ha crecido lo que va a crecer. Es un deporte que, cuando la gente lo entiende, descubre que es uno de los mas competitivos y difíciles del mundo, porque ningún otro te obliga a dominar tantos sistemas; además es de una persona, así que no hay equipo al que echarle la culpa.

Creo que en Argentina este deporte va a crecer terriblemente, ya que es un país donde destacan muchos artistas marciales, y de donde han salido muchísimos campeones mundiales de Tae Kwon Do y Karate, además de otros grandes del deporte como Vilas en tenis, Maradona en fútbol, Monzón o Bonavena en boxeo... Con el UFC va a pasar exactamente lo mismo. El talento del deportista argentino es indudable.”

Saludos

Fuente http://www.ufcespanol.com/index.cfm?...tail&gid=10711