El aberrante caso se dio en Bandera, Santiago del Estero. En un video grabado por la madrina de la víctima, la policía constató cómo un hombre de 34 años arrojó al piso y golpeó al menor de 8 meses, nieto de su concubina.



Un sujeto de 34 años fue detenido, acusado de propinarle reiteradas palizas a un bebé de 8 meses, nieto de la mujer con la que convive. De acuerdo con las averiguaciones, el sospechoso arrojó al piso al menor, lo pisaba y lo pateaba, hasta que la madrina del bebé logró filmarlo con un celular y radicar la denuncia.

,El repudiable hecho se registró en un barrio ubicado sobre ruta 13 de la localidad de Bandera, Santiago del Estero en una vivienda que habita una pareja compuesta por el hombre detenido, de 34 años, su concubina y abuela del bebé, de 31, y los siete hijos de la mujer, entre ellos una adolescente de 16, quien es mamá del bebé salvajemente agredido.

Los policías no salían de su asombro cuando se presentó en sede policial una mujer, madrina de la víctima, para denunciar y aportar como prueba de la agresión, un video realizado con su celular, donde revelaba cómo la criatura se encontraba tirada en el piso y el hombre lo pateaba y le pisaba la cabeza.

De inmediato, se informó el hecho a la Justicia del Crimen de Añatuya que dispuso la aprehensión del hombre y que se tomara testimonios a la familia, como también la urgente atención sanitaria al menor, donde se constataron lesiones en todo su cuerpo, producto de las agresiones.

Pero no todo giraba alrededor del incalificable sujeto. Con el pasar de las horas, los investigadores descubrieron que no sólo el hombre agredía al niño, sino también el resto de los menores de la casa, tíos de la criatura, cuyas edades oscilan entre los 3 y 15 años.

Según se desprende de la investigación, el hombre exigía a los niños que le pegaran al bebé. Se sabe que entre todos lo tiraban de la cuna y lo golpeaban.

No quedó acreditado fehacientemente por qué tanta agresión hacia el pequeño. La Justicia trata de encontrarle una explicación a semejante salvajismo, aunque por el momento no se puede descifrar qué es lo que pretendía el hombre con la inexplicable actitud.

Las autoridades judiciales le tomaron testimonio a la abuela del niño, aunque trascendió que se negó a hablar. No quiso aportar ningún dato y el caso sigue generando incertidumbre en los investigadores.

La Justicia aguarda más pericias y relevamientos socio-
ambientales que podrían esclarecer la causa, y también se intenta develar qué grado de participación tuvo la abuela del pequeño en tan desagradable hecho.