Cristina Fernández pidió ayuda a Brasil para relanzar la producción de crudo, conociendo las limitaciones de YPF. Pero en Brasil son muy escépticos sobre la posibilidad de ayudar en el corto plazo a la Argentina.
Por lo menos en este momento, el gobierno brasileño no estaría dispuesto a atender la demanda del gobierno argentino para que Petrobras aumente de 8% a 15% su participación en la producción de petróleo en ese país. El pedido de expansión en las inversiones fue formalizado el viernes 20/04 por el ministro de Planificación e Infraestructura Pública, Julio De Vido, quien se reunió con el ministro de Minas e Energia, Edison Lobão, y la presidente de la estatal brasilera, Graça Foster.
De parte de Petrobras no hay disposición a abrir el tesoro para nuevas inversiones antes de recibir, por lo menos, una señal de que será anulada la quita de concesión de su área en la provincia de Neuquén, concretada días antes de que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner expropiara la petrolera YPF a la española Repsol.
Después del encuentro, que duró poco más de 1 hora, Lobão no le brindó una respuesta conceta a la solicitud de De Vido. Él dijo, apenas, que Petrobras invirtió cerca de US$ 500 millones en la Argentina en 2011 y que la empresa mantendrá ese monto durante 2012.
Él alegó que sería necesario un esfuerzo muy grande para el aumento de la participación de Petrobras en el mercado argentino, teniendo en cuenta las perspectivas de inversiones necesarias para la exploración de petróleo en la plataforma submarina de Brasil, el pré-sal, en los próximos anos.
A O Globo, el ministro le dijo que la prioridad de la estatal de petróleo es el mercado interno.
En la trastienda, el gobierno recibió de manera positiva la visita del ministro argentino y la garantía de que Brasil no tiene nada que temer. O sea que la Argentina no tiene intención de reestatizar las inversiones de Petrobras, tal como sucedió con YPF, aunque no haya cómo conseguir garantías formales de la promesa argentina.
Pero, en principio, el análisis de todas las señales indican que no habría que dudar del compromiso argentino.
De Vido reiteró el empeño político del gobierno Kirchner, junto a las autoridades provinciales en Neuquén, y garantizó que el 80% del problema ya estaría solucionado. Por la Constitución, las provincias argentinas tienen autonomía para esas decisiones.
En el Ejecutivo brasilero una corriente que encuentra eco en Petrobas dice que ayudar a los vecinos sería una decisión política que podría perjudicar la imagen de la empresa estatal, una compañía de capital abierto (cotiza en Bolsa).
Pero hay quienes defienden la tesis de que tanto la petrolífera brasilera como las de otros países podrían beneficiarse del espacio que era ocupado por Repsol.
"No pretendemos que Petrobras sustituya a nadie, pero que aumente su preencia en todo el territorio argentino. La estrategia de Petrobras en el país, en tanto, es definida por la propia compañía", dijo el ministro argentino.
(...) Él negó que su país ya haya hecho una propuesta a la china Sinopec pero dijo que el lunes (23/04), comenzará a conversar con representantes de varias empresas, inclusive las estadounidenses Chevron y Exxon, además de Sinopec. (...)".
Problemas
Sin embargo, hay problemas estructurales para la Argentina, que Julio De Vido debería considerar.
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