Se alzaron con US$ 500.000 en cuatro golpes; vínculos con peligrosos piratas del asfalto

Una banda mixta de policías bonaerenses y delincuentes secuestra narcotraficantes en la zona norte del Gran Buenos Aires. En los últimos seis meses esa banda realizó cuatro golpes, cuyas víctimas fueron los narcos o sus familiares, por los que cobró medio millón de dólares de rescate.

"Sabemos que los hechos existieron pero no hubo denuncias porque las víctimas desarrollan una actividad ilegal y no quieren que se las investigue. Uno de los secuestros ocurrió en diciembre: un jefe narco de San Martín pagó 100.000 dólares y 20 kilos de cocaína como rescate por su hija", explicó un funcionario judicial que solicitó mantener su nombre en reserva.

Según los investigadores judiciales, los polisecuestradores cuentan con que las víctimas no radicarán las denuncias de los raptos. Un ejemplo: hace cuatro años, un narco de José León Suárez sufrió el secuestro de un familiar. Hizo la denuncia ante la policía, pagó los 300.000 dólares de rescate y recuperó a su hermano. Pero, como no pudo justificar el origen del dinero que pagó, terminó investigado por lavado de dinero.

Tal como ocurrió en la investigación del secuestro y asesinato de Candela Rodríguez, en agosto pasado, en esta sucesión de casos volvió a aparecer un personaje conocido en el mundo del hampa como "Neneco". Según fuentes consultadas por La Nacion, es un suboficial bonaerense que intervino en los secuestros narcos previos al de Candela.

Su auto fue visto en el episodio ocurrido en una cancha de fútbol de la villa Corea, donde un grupo de policías y delincuentes irrumpió en medio de un partido y se llevó a un narco y a su pareja.

"Neneco", cuyo nombre se mantiene en reserva porque no fue imputado por ningún fiscal, aunque varios pequeños traficantes lo acusaron de haberlos retenido ilegalmente por unas horas para robarles la droga y el dinero que llevaban, reclutaría parte de la mano de obra en la villa Santa Rita, de Don Torcuato.

En el caso de la hija del narco secuestrada en diciembre, uno de los delincuentes que habrían colaborado con los policías sería de apellido Cabrera. Según surge de una investigación realizada por La Nacion en Villa Adelina y Boulogne, este sospechoso habría sido visto hace una semana vestido como policía, en un Toyota Corolla y con un FAL.
Curiosamente libre

Se especula con que sólo a instancias de una sólida alianza con la policía podría explicarse por qué Cabrera sigue en libertad a pesar de sus antecedentes, incluida su eventual participación en el ataque al camión blindado del Banco Provincia ocurrido en noviembre de 2010, en el que fueron asesinados los policías bonaerenses Rubén Darío García y Rubén Fangio.

En febrero, la ex pareja de Cabrera se presentó en la Delegación de Investigaciones de San Isidro y dijo que su concubino tenía un FAL y había sido el responsable de los asesinatos. Además, otros testigos dijeron que Cabrera se dedicaba al secuestro de narcotraficantes con algunos policías, los mismos que le exigían una parte del botín obtenido por los sendos asaltos a blindados en Ituzaingó y Villa Lugano entre 2009 y 2010.

Luego de esta denuncia, un fiscal ordenó allanar la casa de Cabrera: se encontraron una escopeta y medio kilo de cocaína. No fue detenido.

En su declaración, la ex pareja de Cabrera, de 26 años, dijo que él la amenazó. "Dale, denunciame, hacé lo que quieras. No tenés pruebas de nada. Después, voy y te mato a vos y a toda tu familia", le habría dicho Cabrera, según la denuncia.

El martes pasado, Cabrera estacionó su Toyota frente a la casa en la que vivía con su mujer y disparó una ráfaga con su FAL. Diez minutos después fue hasta la casa de una vecina que había dado refugio a su ex pareja y disparó otra andanada.

Ambas mujeres hicieron la denuncia en una comisaría de la zona norte del conurbano alejada de la zona en la que se presume que trabajan los policías presuntamente vinculados con Cabrera en los secuestros.

A instancias de la denuncia, los uniformados fueron a las viviendas baleadas y levantaron los proyectiles para compararlos con los que mataron a los policías que custodiaban el blindado atacado en la Panamericana..