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Putin vuelve a poner a Rusia en el mapa

El mandatario ruso ha devuelto el orgullo a su país después de la humillante década de los 90.Ahora Moscú aspira a más.
THILO SCHÄFER - Público - 16/08/2008

Putin vuelve a poner a Rusia en el mapa


El Museo Central de las Fuerzas Armadas en Moscú es un sitio muy popular que atrae a más de un millón de visitantes al año. Un enorme busto de Lenin preside el impresionante hall y un sinfín de banderas rojas cuelgan del techo de las 24 salas que muestran las hazañas militares de las tropas soviéticas, en especial su victoria sobre la Alemania nazi en la batalla de Estalingrado, que fue decisiva para el desenlace de la Segunda Guerra Mundial.

Muchas familias con niños -unos cuantos de ellos armados con pistolas de juguete- se pasean entre las fotos y objetos que recuerdan el pasado, cuando la URSS era una de las dos superpotencias.

Una sala está dedicada al Ejército moderno de la Federación Rusa y hay imágenes del entonces presidente Vladimir Putin felicitando a sus soldados. Es muy probable que pronto se añada un nuevo capítulo que trate del triunfo aplastante de las tropas sobre Georgia, la primera incursión bélica de la nueva Rusia desde el final de la URSS.

Putin ha convertido el nacionalismo en una de sus principales bazas para consolidar su poder desde que la guerra contra los separatistas chechenos disparó sus cotas de popularidad. Para ello ha restaurado gran parte de la simbología de la época soviética.

El pasado 9 de mayo, la emblemática Plaza Roja de Moscú vivió el mayor desfile militar desde el fin de la URSS.La guerra en Georgia ha recordado a muchos mandatarios occidentales tiempos ya pasados. La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, advirtió a Moscú que "esto ya no es 1968" en referencia a la invasión rusa de Checoslovaquia, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, detectó "una mentalidad propia de la época soviética".

Mientras la nueva confianza de los dirigentes rusos preocupa en el exterior, la mayoría de los rusos agradece a Putin y al presidente Dimitri Medvédev el haber recuperado el orgullo nacional tras la humillante década de los noventa.

Al desmembramiento de la URSS siguieron la venta de los activos del Estado a un grupo de oligarcas bajo el mandato del presidente Boris Yeltsin, cuya imagen se deterioraba al mismo ritmo que se hacían evidentes sus excesos etílicos, y que llevó al país al borde de la quiebra en 1998.

Historia de mil años

En Moscú, incluso los críticos con la deriva autoritaria de Putin admiten que ha devuelto a los rusos un sentido de orgullo en su país. El ahora primer ministro, que está considerado como el auténtico poder en el Kremlin, ha conseguido un sillón para su país en el exclusivo club del G-7, que ha pasado a llamarse G-8.

Pero ahí no se acaban sus ambiciones. Putin dejó claro que Rusia aspira a desempeñar un papel clave en la política internacional. "Rusia es un país con una historia de más de mil años y casi siempre ha usado su privilegio de ejercer una política exterior independiente", dijo en un ya famoso discurso en la Conferencia de Seguridad en Múnich en octubre pasado.

Para ejercer su poder, el Kremlin no sólo confía en su aún impresionante arsenal de armas nucleares y convencionales, gran parte del cual fue heredado de la URSS. Las enormes reservas de petróleo y gas son un instrumento cada vez más influyente en un mundo sediento de combustible.

El símbolo de este poder económico es la empresa estatal Gazprom, que controla la mayor parte de las reservas. El Gobierno de Putin ha comenzado un proceso para revertir las privatizaciones de los recursos naturales durante la era Yeltsin, lo que ha provocado protestas feroces entre grandes inversores extranjeros, como la petrolera británica BP.

A través de Gazprom, Moscú castiga y premia a sus vecinos según cómo se comportan. Gracias al gas, Rusia también ha conseguido dividir a los gobiernos europeos que mantienen posturas bien distintas. Mientras Francia y Alemania y últimamente Italia destacan por un discurso más moderado hacía Moscú, el Reino Unido y muchos países ex comunistas como Polonia exigen más mano dura con Medvédev y Putin.

El incuestionable éxito militar en la breve guerra de Georgia parece haber envalentonado a los generales. Algunos ya piensan en volver a montar una base militar en Cuba, escenario del episodio más peligroso durante la guerra fría en 1962.

"Es un secreto a voces que Occidente ha ido construyendo un cordón sanitario alrededor de Rusia", dijo el teniente coronel Leonid Ivashov al diario Pravda: "La expansión de la presencia militar rusa en el exterior, en particular en Cuba, podría convertirse en la respuesta a las actividades promovidas por EEUU".

http://www.publico.es/143117/putin/vuelve/poner/rusia/mapa

moscu

2 comentarios - Putin vuelve a poner a Rusia en el mapa

@lykaon
ja grande putin
@pablogermanz
estoy leyendo un libro sobre el despues de la guerra fria en rusia,y como putin volvio a colocar en situacion preeminente a Rusia