En México, hallaron los cuerpos de cinco hombres y cuatro mujeres ahorcados desde un viaducto. Los cadáveres presenteban signos de tortura. La organización criminal Los Zetas se atribuyó los asesinatos de estos posibles integrantes del Cártel del Golfo.

Encuentran 9 personas ahorcadas en México

Los cuerpos de nueve personas fueron hallados hoy colgados de un puente de la ciudad de Nuevo Laredo, en el noreste de México, y con señales de tortura, informaron fuentes oficiales.

Las víctimas, cinco hombres y cuatro mujeres, estaban con los ojos vendados y presentaban huellas de tortura, indicó una fuente de la Alcaldía de la urbe, fronteriza con Estados Unidos y ubicada en el estado de Tamaulipas.

Una fuente de la fiscalía de Tamaulipas informó que los cuerpos fueron localizados a la 01.00 hora local (06.00 GMT) en el barandal oriente del puente ubicado en el cruce de la carretera nacional y el bulevar Luis Donaldo Colosio que conecta con el aeropuerto Quetzalcóatl.

Presuntos miembros de la organización criminal de Los Zetas se atribuyeron en una manta los asesinatos de supuestos miembros del Cártel del Golfo por “calentar la plaza” y atraer la atención de las fuerzas de seguridad con atentados.

Según el mensaje de la manta, colocada al lado de los cuerpos, las víctimas eran supuestas responsables del ataque con explosivos contra la sede de la Policía municipal registrado el 24 de abril pasado. Los “zetas” amenazan con acabar con sus rivales del Golfo, que al parecer se aliaron con el cártel de Sinaloa para arrebatarles el control de la ciudad.

Desde el año 2010, el cártel del Golfo y sus aliados de Los Zetas rompieron su asociación, lo que originó enfrentamientos armados por el control de las rutas del narcotráfico que han dejado miles de muertos.

El 17 de abril fueron hallados 14 cuerpos descuartizados en un vehículo estacionado a un costado de la Alcaldía de Nuevo Laredo con un mensaje presuntamente firmado por Joaquín “el Chapo” Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, que anunciaba su llegada a la ciudad para limpiarla de “zetas”.

El recrudecimiento de la violencia en Nuevo Laredo, un bastión de Los Zetas, está relacionado con una mayor presión de las autoridades contra líderes de ese grupo criminal y los enfrentamientos entre los cárteles rivales. El Ejército mexicano asumió desde hace un año las labores de seguridad pública en la urbe debido a la corrupción de las policías que actuaban en la zona.