Las cinco frases que jamás deberías decirles a tus hijos
Día a día, los padres se comunican con sus hijos en diversos niveles. Ya sea cuando llegan del trabajo o luego de que ellos hacen sus tareas, generalmente se crean instancias en las que ambos comentan las actividades de la jornada y los planes que puedan tener para la semana, entre otras cosas.


Sin embargo, en cualquier caso los progenitores deben preocuparse de las frases que transmiten a sus retoños ya que “las palabras duelen y no pueden retractarse, así que sean cuidadosos”, advirtió Debbie Pincus, terapista y escritora de libros relacionados con la familia, quien junto a otros expertos comentaron a Yahoo! las 5 cosas que jamás deberías decirles a tus hijos.


1.- “Pide perdón”.


Si tu hijo toma un juguete de otro niño y lo deja llorando, probablemente le pedirás que se disculpe por su acción. Pero “forzar a los niños a disculparse no les enseña habilidades sociales” indicó Bill Corbett, autor y educador de padres, ya que los menores no comprenden automáticamente por qué deben pedir perdón.


Ante situaciones como ésta, es preferible que los progenitores se disculpen con el menor al que su hijo molestó. De este modo, modelan el comportamiento que esperan fomentarles.


2.- “¡No me importa!”.


Por lo general, a los niños les gusta comentar lo que hicieron con sus amigos, las formas de las nubes que ven en el cielo y un sinfín de otras actividades. No obstante, hay ocasiones en que los padres están cansados o bien no quieren oír todos los detalles de sus historias. Si éste es tu caso, hay una frase que jamás deberías decirle a tus retoños: “¡No me importa!”.


Según los especialistas, si dices eso estás cortando la comunicación con tu hijo y haciéndole entender que algo que es importante para él no lo es para ti.


“La mayoría de los padres tienen dificultades cuando sus niños alcanzan la adolescencia, y se quejan de que no son comunicativos con ellos”, indicó Melinda Garcia, trabajadora social del Centro de Investigación ESCAPE de Houston (EEUU), quien agregó que para evitar aquello la relación de los padres con sus hijos debe cultivarse a lo largo de sus vidas.


Según la experta, la relación comunicacional entre ambos debe evolucionar positivamente con los años, pues “existe una confianza implícita cuando la comunicación es alimentada”.


Para evitar lo anterior Garcia recomienda a los padres dejar en claro a sus hijos que, si quieren entregar detalles sobre sus actividades y ellos están ocupados, podrán conversar más adelante. “No dejes que el día termine sin tomar en cuenta la necesidad de tu hijo de compartir contigo”, advirtió.


3.- “¿No entiendes cómo se hace?”.


Si intentaste en múltiples ocasiones enseñarle a tu hijo cómo encestar un balón de básquetbol, y él no aprende, jamás le digas una frase como ésta. Esto, ya que ese es un comentario humillante de acuerdo a Jill Lauren, especialista en aprendizaje y escritora. “De forma implícita en comentarios del tipo ‘¿No entiendes cómo se hace?’ vienen juicios como ‘¿Por qué no lo entiendes?’ seguidos de otros como ‘¿Qué hay de malo contigo que no lo entiendes?’. Pese a que los padres no digan esas frases intencionalmente, ese es el mensaje que recibe el niño”, agregó.


Si atraviesas por situaciones como ésta, lo recomendable es que tú y tu retoño se tomen un tiempo y vuelvas a enseñarle cuando seas capaz de mostrarle los pasos sin enojo de por medio, quizás, luego de analizar si existen otras alternativas para que él o ella aprendan.


4.- “¡Actúa de acuerdo a tu edad!”.


¿Sientes que en ocasiones tu hijo de 7 años se comporta como uno de 3? Si has vivido una situación similar, evita decirle que se comporte de acuerdo a su edad ya que es probable que sus acciones estén acorde a sus años pero no a tus expectativas, según los expertos.


El problema es que los padres olvidan que sus hijos están creciendo y que, como mentores, deben enseñarles cuando tienen problemas para controlarse debido a sus rabietas o comportamiento.


En este sentido, Pincus recomienda que cuando estés molesto “te tomes una pausa. Trata de encontrar una respuesta efectiva en vez de una reacción (…) Esa pausa te ayudará a bajar la adrenalina” y lograrás pensar antes de actuar emocionalmente.


5.- “¡Me voy a ir sin ti!”.


Si estás al interior de una juguetería, y tu hijo se resiste a salir del recinto, nunca le des un ultimátum de este tipo. Para los niños, el miedo de que sus padres los abandonen está siempre presente.


Pero, por otro lado, si quieres que el menor te haga caso no debes decirle algo “evidentemente falso”, señala Deborah Gilboa, experta en familias. “Los padres dicen esa frase porque no saben qué más hacer. Es una mala idea (…) Es necesario esforzarse por no hacer amenazas vacías. Si pones una bandera de advertencia, tienes que defenderla”, agregó.


Si ya ocupaste esta ‘frase cliché’ de los padres, y tu hijo aún no quiere dejar la juguetería, debes encontrar alguna forma llamativa para motivarlo a salir.