¿Los Corpoespías?
El Gobierno de Estados Unidos está investigando a dos periodistas del Grupo Clarín por una supuesta pertenencia a grupos de espionaje.
Un inesperado caso de espionaje que fue investigado en Estados Unidos en 2010, tiene ahora repercusión inesperada en Argentina.
Loa periodistas Guillermo Lobo y Daniel Santoro quedaron sospechados de pertenecer a una red de espías. Más precisamente, Santoro es investigado por haber entregado información de la causa AMIA a grupos de iraníes, según publicó Miradas al Sur.
Una fuente diplomática –que pidió reserva de identidad– confió a Miradas al Sur que ambos periodistas recibieron llamados telefónicos de la embajada estadounidense indicando que debían pasar por la sede consular para cancelar sus visas.
Dice Miradas al Sur: "Una fuente judicial argentina que de manera informal buscó una confirmación o una desmentida por parte de la embajada de EE.UU. recibió una respuesta más que elocuente. En lugar del clásico “No coment”, el funcionario judicial recibió una detallada explicación sobre la forma en que debía realizar el requerimiento de manera formal y ante qué agencias de la administración debía hacerlo, como así también la argumentación que debía invocar para que el pedido fuera tramitado de manera positiva. “Salí de allí convencido de que algo hay”, dijo a Miradas al Sur el representante de la Justicia argentina.
Lobo se recibió de locutor en el Iser en 1993, año en el que ingresó al staff de TN para dedicarse al análisis y tratamiento de temas científicos, muchas veces ligados a la salud. En ese mismo año comenzó a conducir el programa TN Ciencia. Según la investigación del FBI, esa cercanía al ámbito científico favorecía el contacto de Lobo con algunos rusos vinculados al espionaje.
En abril de 2005, Lobo viajó con su familia a España. Allí cambió de pasaporte para viajar a Moscú. Al término de su estadía moscovita, regresó a Madrid con pasaporte español para reunirse con su hija y volar –ya con identidad propia– a Buenos Aires.
Desde entonces los agentes norteamericanos siguen las actividades de Santoro y Lobo."
Un inesperado caso de espionaje que fue investigado en Estados Unidos en 2010, tiene ahora repercusión inesperada en Argentina.