Los hijos-nietos del monstruo de Austria no declararán en su contra en el juicio

Los abogados aseguran que la decisión de dejar fuera del proceso judicial a los menores, fruto de las repetidas violaciones a las que Josef Fritzl sometía a su hija Elizabeth durante el cautiverio, no afectará el resultado. La joven sí declarará

Los hijos de Elisabeth Fritzl, fruto de las violaciones de su padre Josef durante los 24 años que la tuvo encerrada en un sótano, no declararan en el proceso judicial contra el presunto criminal, que comenzará antes de que termine el año.

Así lo anunció hoy a la agencia austríaca APA Kurt Leitzenberger, presidente de la audiencia provincial de la ciudad de Sankt Pölten, que lleva el caso.

Además, la esposa del presunto violador y madre de Elisabeth, Rosemarie, de 69 años, hará también uso del derecho a no declarar que reconoce la legislación austríaca.

Leitzenberger indicó que la ausencia de esos testimonios no afectará al desarrollo del juicio.

"La foto del caso es en blanco y negro. El testimonio de más víctimas habría permitido colorearla, pero la foto ha estado desde el principio ahí", indicó, y confirmó que hay datos objetivos sobre las circunstancias que rodean a este suceso.

Elisabeth, de 42 años, y que sí prestará testimonio, y los tres hijos que permanecieron encerrados con ella, ya declararon ante la juez instructora el pasado mes de julio.

Josef Fritzl tuvo seis hijos con Elisabeth, de los cuales a tres los subió a la casa familiar para educarlos como sus propios nietos, mientras que los otros tres permanecieron toda su vida bajo tierra, hasta ser liberados a finales de abril pasado.

Otro falleció al poco de nacer y fue incinerado por Fritzl en la caldera de la vivienda.

La Fiscalía austríaca espera tener listo a finales de septiembre el acta de acusación contra Josef Fritzl.

Aparte de los cargos de privación de libertad, incesto y violación, se estudia la posibilidad de incluir los delitos de esclavitud y homicidio "homicidio por negligencia".

Esta acusación está pendiente de los informes periciales sobre el grado de responsabilidad del detenido en el fallecimiento, tres días después del parto, de uno de los mellizos que Elisabeth dio a luz en 1997.

El caso de Amstetten causó conmoción en todo el mundo y cientos de periodistas informaron durante días desde esa pequeña ciudad austríaca, a 130 kilómetros al oeste de Viena, sobre el macabro encierro de Elisabeth y sus hijos, fruto del incesto forzado con su padre, de hoy 73 años.

fuente:http://www.rosario3.com/noticias/mundo/noticias.aspx?idNot=35791