Investigación demostró que una dieta rica en fructosa provoca que no se pueda pensar claramente.

Científicos de la Universidad de California (UCLA), en Los Ángeles, sostuvieron que “debido a que la insulina puede penetrar la barrera sanguínea del cerebro, la hormona puede dar señales a las neuronas para provocar reacciones, que alteran el aprendizaje y pueden causar pérdida de la memoria”, explicó Fernando Gómez-Pinilla, profesor de neurocirugía de la Escuela de Medicina de UCLA.

En otras palabras, tomar demasiada fructosa podría interferir la capacidad de la insulina para regular cómo las células usan y acumulan azúcar, lo que es necesario para procesar los pensamientos y las emociones.

“Nuestro estudio muestra que las dietas ricas en fructosa dañan tanto el cerebro como el cuerpo. Esto es algo nuevo”, afirmó el investigador.

El almíbar de maíz rico en fructosa se encuentra de manera común en las gaseosas, condimentos, comida para niños, salsa de manzana y otros snacks procesados.

“Nuestras conclusiones ilustran que lo que comes afecta cómo piensas”, indicó el especialista.