Las provincias enfrentan una profunda crisis financiera


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Argentina: las provincias en crisis

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El déficit fiscal de las provincias podría aumentar este año a los 30.000 millones de pesos porque mientras los ingresos suben al 6 por ciento interanual, los gastos avanzan en torno al 24 por ciento.

En caso de no poder cerrar la brecha, las provincias deberán requerir asistencia adicional de la Nación, lo cual llevaría a que se incrementen las tensiones entre los distintos niveles de Gobierno con el correr de los meses.

Según evaluó la consultora Ecolatina, las finanzas públicas de las provincias comenzaron a dar señales de alarma desde el arranque del año: las reformas tributarias y los problemas para pagar salarios son los síntomas de un panorama fiscal delicado. La moderación de la recaudación nacional y provincial es el principal foco de preocupación para los gobernadores, dado que 8 de cada 10 pesos que ingresan a sus arcas provienen de impuestos.

Los giros por coparticipación perdieron 8 puntos porcentuales de expansión, principalmente por la dinámica de las importaciones. Excluyendo el IVA, porque el consumo interno mostró una desaceleración, la masa coparticipable siguió creciendo al mismo ritmo que 2011, precisó la consultora.

Además, la restitución de la Ley de Financiamiento Educativo (LFE) hizo que a las provincias se les retengan fondos para destinar a educación, lo que provocó que hayan menos recursos para rentas generales. De hecho, la coparticipación neta sólo creció 6 por ciento interanual entre enero y abril, cuando las necesidades financieras de las provincias crecen por arriba del 24 por ciento.

Por otra parte, pese a las reformas, los impuestos provinciales también se desaceleraron: perdieron 3 puntos porcentuales. En Buenos Aires, cuya recaudación propia explica la mitad de sus ingresos, en abril sólo crecieron 19 por ciento interanual. Por las propias dificultades de la Nación es poco probable que las transferencias no automáticas a las provincias compensen la pérdida de dinamismo de la recaudación.

Así, estimamos que los recursos provinciales crecerán cerca de 23 por ciento interanual en 2012, muy por debajo del 31 por ciento exhibido en 2010-2011. Con este panorama de recursos, las provincias se ven forzadas a moderar sus erogaciones. Pero incluso con un crecimiento de 24 por ciento interanual en los gastos primarios, y sin vencimientos de deuda con la Nación, el bache a cubrir alcanzaría los 30.000 millones de pesos.

En 2010 y 2011, las colocaciones de deuda, por unos 3.300 millones de dólares permitieron cubrir parte de las necesidades. Sin embargo, la actual alta tasa de salida hace que por el momento no se realicen nuevas emisiones.