El Pentágono de EEUU ha puesto en marcha un programa en la Universidad de California (UCLA) invirtiendo más de 250 millones de dólares (200 millones de euros) para investigar nuevos procedimientos de trasplante de cara y medicina regenerativa.




Destinado a tratar con más eficacia a los veteranos de guerra heridos, se espera que gracias al nuevo programa de UCLA se lleve a cabo un primer trasplante de cara este mismo año, en una iniciativa dirigida principalmente a los veteranos heridos.





El programa de UCLA se integra en un plan más ambicioso llamado Operación Mend, liderado por el Brooke Army Medical Center, que aplica procedimientos quirúrgicos de vanguardia - incluyendo trasplantes de mano y prótesis de oídos - para ayudar a los soldados con miembros amputados, o daños corporales graves.




En el Pentágono aseguran que excluyendo la nueva técnica de trasplante de cara, los métodos de reconstrucción empleados generalmente se limitan esencialmente a cirugías estéticas extensas y repetitivas. Los pacientes a menudo reciben injertos de piel, y los cirujanos extraen piel de la espalda de un paciente o de sus glúteos para reconstruir las zonas dañadas de la cara.



Sin embargo, los pacientes requieren decenas de operaciones, y los resultados tienden a ser mediocres en el mejor de los casos. Por el contrario los trasplantes de cara son algo muy diferente. Los cirujanos empiezan por eliminar las partes dañadas de la cara de un paciente, y luego las reemplazan con piezas extraídas de un donante.




Por lo general, esto significa implantar una nueva piel, la grasa, los músculos, los tendones e incluso los huesos. La operación, que puede superar las 24 horas de duración, también exige colocar cuidadosamente los nervios y los vasos sanguíneos de la cara del donante en la del paciente.



El Pentágono considera que estos trasplantes representan una esperanza fundamental para los cerca de 200 soldados que han regresado a EEUU desde Irak y Afganistán con lesiones faciales graves –lo que supone una pérdida de más del 25% de la cara-.



Hasta ahora sólo se han realizado cinco trasplantes de cara en los Estados Unidos, y ninguno de ellos a veteranos de guerra con las citadas lesiones