Corren las horas, es de madrugada y la multitud no se va. Quienes vienen a interpretar una melodiosa "serenata" están dispuestos a no dejar dormir a los jugadores mexicanos a lo largo de toda la madrugada. El punto es que el escándalo que arman sobre el Boulevard de los Héroes ni siquiera incomoda a los futbolistas del Tri, que esta noche enfrentará a El Salvador en el estadio Cuscatlán.

"Nos arrullarán de alguna manera", vacila el "Chepo" José Manuel de la Torre, director técnico de la selección de México, en improvisada rueda de prensa en las tribunas del escenario, donde la noche del lunes hicieron reconocimiento de cancha.

Cuando los jugadores salieron del estadio había un centenar de fanáticos a despedirles, con el dedo medio en alto e improperios que escucharían más tarde a su regreso al hotel de concentración. Ahí, una multitud los aguardaba, decidida a intimidarlos. "¡Mexicanos culeee...!".
Con el paso del tiempo los fanáticos aumentan sobre el boulevard que cruza con el Hotel Intercontinental, donde se hospedan los futbolistas mexicanos. Más de cinco mil seguidores llegan a brincar, saltar, quemar banderas, prendas y portar su orgullosa playera azul de la "Selecta", además de presumir banderas de su país.

Una vez ahí reina la tranquilidad, pese al escándalo que generan los salvadoreños en la calle. Primero los pupilos del "Chepo" asisten a un salón, donde cenan. Y de ahí se trasladan a sus habitaciones. Desde los cuartos no es posible escuchar la escandalera, por más que los fanáticos lanzan un sinnúmero de cohetones durante toda la noche.

Y cuando algún jugador se asoma por la ventana, la diversión se resume en iluminar sus rostros con láser de color verde o rojo. Entonces parecen intentar imitar a los monos.

Al show se suman algunos motociclistas, quienes hacen quemar sus llantas al extremo de girar y levantar una humareda que entusiasma a los presentes.

Entonces los petardos eran disparados rumbo al hotel, afanados en perfeccionar la "tradicional serenata" que los centroamericanos le organizan al Tri cada que se da un juego eliminatorio camino a alguna Copa Mundial, como sucede ahora.

Pasadas las 22:00 horas (23:00 de México) el cúmulo de fanáticos alcanza su clímax.

Encendidos por las cámaras que captan sus rostros, los salvadoreños amagan en varias ocasiones con ingresar al hotel. El dispositivo de seguridad que custodia a la selección nacional lo evita. Y con el correr de las horas el volumen disminuye. A eso de la media noche (01:00 de México) el continente es mucho menor, sin que los silbatos, los cohetones y el ruido repique incansable para mantener en vela a los futbolistas tricolores.

Después de todo aún viven con los rencores de hace tres años, cuando los medios de comunicación locales se subieron a unas declaraciones que hizo el comentarista mexicano David Faitelson para incomodar a los periodistas visitantes. Hoy como ayer continúan los lamentos contra el comunicador.

Y no faltan los comentarios incómodos de algunos reporteros locales, afanados en provocar. "¿Para qué se forman?", interrumpe uno de ellos cuando ve la fila de periodistas visitantes en las puertas del Cuscatlán, para ver la práctica de México. "¡Aquí sólo los pen... se forman!", exclama retador, en voz alta, sin que encuentre respuesta a su desafío.

La fiesta continúa en la calle. No por celebrar, no por un triunfo anticipado. Simplemente para llevar la "tradicional serenata" a los mexicanos, así apenas comience la eliminatoria mundialista rumbo a Brasil 2014. Aunque, como dice el "Chepo", sólo sirva para arrullarlos.
jugador de seleccion mexicana en twitter

El propio técnico de la escuadra salvadoreña, Rubén Israel pidió que no se caiga en la actitud de hostilidad y de agresión al adversario mexicano.
"Hay que recordar que estamos en la mira de Concacaf y FIFA, hay que recordar que alguna vez fuimos advertidos de un buen comportamiento y no podemos llegar a la agresión a los mexicanos, incluyendo desde luego a sus jugadores.
"México puede estar tranquilo de que no será un ambiente peligroso fuera de lo que es el juego. Tenemos que demostrar una superioridad en el juego pero no con un comportamiento agresivo en la tribuna. Queremos el apoyo pero no con violencia", comentó Israel.
El Estadio Cuscatlán se encuentra con una advertencia de suspensión por parte de la FIFA producto de disturbios en el juego de septiembre del 2011 ante República Dominicana, en la primera etapa de la Eliminatoria Mundialista.
En noviembre pasado, la FIFA tomó la resolución, multó a El Salvador con 7 mil francos suizos y realizó una especie de amonestación de veto.
"Esto es futbol y hay que recordar que dejemos que El Salvador gane con su futbol, con su corazón, pero no con un daño desde la grada que sólo nos va a perjudicar", añadió el técnico de La Selecta.
El estratega de origen uruguayo aseveró que en lo futbolístico México será distinto al del pasado viernes en el Azteca.
"Segurísimo que México no va ser igual, no va a jugar así como lo hizo con Guyana, aquí no creo que meta una línea de 3, seguro será de cuatro. Tendrá su propuesta ofensiva como le ha caracterizado en el último año, pero tendrá también que ser cuidadoso con nosotros", mencionó.
El Salvador entrenó a 2 sesiones a puerta cerrada.
Una delegación de avanzada del Tricolor con elementos de logística y seguridad del equipo mexicano se reunió ayer con Ricardo Villalobos, comisionado de la Policía Nacional de El Salvador en el hotel sede de los verdes.
Se acordó la protección que tendrá México desde su llegada al aeropuerto de esta ciudad y la custodia durante sus traslados al Estadio Cuscatlán este lunes para el reconocimiento de cancha, y el martes para el juego.