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El caso de la doctora Cecilia Giubileo.

El caso de la doctora Cecilia Giubileo.
El Lunes, 28 de junio de 2010 a las 3:30

ESTE POST FUE ORIGINARIAMENTE UN TRABAJO PARA WIKIPEDIA, AL QUE LE DEDIQUE UN AÑO Y LO ARME CUANDO NO HABIA INFORMACION EN INTERNET SOBRE ESTE CASO, FUE ELIMINADO DE WIKIPEDIA POR UN POLICIA ARGENTINO QUE EDITABA ARTICULOS ALLI.

El caso de la doctora Cecilia Giubileo.
Portada de Wikipedia la enciclopedia: ¿LIBRE?

POR ESO AMO Y DEFIENDO A TARINGA!!! Y A www.wikileaks.com

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El caso de la doctora Cecilia Giubileo.

cecilia

Cecilia Enriqueta Giubileo (*1946 - † probablemente muerta víctima de homicidio en la fecha del 16 o 17 de junio de 1985) fue una médica clínica y psiquiatra argentina. Desaparecida a los 39 años de edad, cuando Aparentemente intentaba denunciar irregularidades administrativas y violaciones a los derechos de los pacientes psiquiátricos de la clínica donde trabajaba. Caso no resuelto y ya prescripto en el año 2000. No obstante, el Director del establecimiento falleció en prisión, debido a las irregularidades extremas en el manejo administrativo del psiquiatrico que debido a esto se dieron a conocer en los años que siguieron a este inquietante caso, nuevos directores pasaron y fueron sometidos a importantes investigaciones por desvíos de fondos y mal o fraudulento manejo y las irregularidades y acusaciones no terminaron hasta el 2009, donde se ven reflejadas esporadicamente en todos los medios periodisticos locales como ser Revistas, Diarios, Y televisión.

Contenido

1 El caso de la doctora Cecilia Giubileo
1.1 La desaparición de Cecilia.
1.2 De sueño humanista a pesadilla.
2 Una muy breve biografía de Cecilia, sus últimos momentos, teorías y pistas.
2.1 Cecilia Giubileo vivía en una condición que propiciaba su desaparición, vivía en soledad.
2.2 Pistas y teorías.
2.2.A La política de por medio.
2.2.B Empiezan los rumores de lo impensado.
3 Declaraciones de testigos que no lograron aportar luz definitiva a la causa.
4 La visión de Enrique Sdrech el ya fallecido periodista especializado en policiales.
4.1 Enrique Sdrech
5 Las grandes hipótesis, algunas mas tarde fruto de investigaciones comprobadas.
6 Problemas posteriores en la colonia.
7 Nueva información
8 Referencias
9 Enlaces externos - En los comentarios.
0 Advertencia final en los comentarios.

1 El caso de la doctora Cecilia Giubileo

Desaparecida en un caso que creó un gran movimiento de los medios Argentinos y del mundo, (hasta se envió un equipo periodístico de Londres que estaba estudiando el contrabando ilegal de órganos para transplante a nivel internacional.)

1.1 La desaparición de Cecilia.

Su vocación.

Era reconocida por su calidad humana y por proteger los derechos y necesidades de los pacientes psiquiátricos. Entre estos había muchos que eran descriptos por ella como personas pacíficas, (incluso ellos mismo realizaban labores típicas de mantenimiento o tareas simples como las que se le adjudican a pacientes relativamente equilibrados en cualquier institución del mundo. A pesar de esto los mismos no podían valerse por si mismos y estaban en un estado de gran abandono sin familiares o amigos, o resignados por sus familias por el motivo que fuere.

Su compromiso con la causa de la psiquiatría en lo que se refiere a investigar e indagar el abuso y "uso" de los seres humanos en determinadas instituciones psiquiatricas de la República Argentina la puso en grave riesgo, ya que lamentablemente no dejando suficiente información y en una época donde la tecnología no estaba tan a al orden del día como para dejar rastros y evidencia por doquier(hoy los desaparecidos dejan blogs en paginas Web, cuentas de e-mail llenas de información, SMS en celulares(Telefonía móvil), Pc´s (computadoras personales) con trabajos que se pueden recuperar hasta una ves eliminados mediante trabajo forense sobre los equipos electrónicos, y se inter-consultan y unen esfuerzos con organismos y colaboradores de una causa literalmente en todo el mundo...) Su desaparición dejó un misterio sin resolver y para muchos, un gran vacío y dolor en la causa de los derechos humanos.

1.2 De sueño humanista a pesadilla.

Domingo Cabred, junto a otros heroes médicos argentinos creo una clínica modelo que luego fue por supuesto destruida y atropellada por el estado.

desinformacion
Basílica de Luján.

Cuando sucedieron los hechos de la desaparición de la doctora Giubileo, el manicomio – cuyo nombre oficial era Instituto Neuropsiquiátrico Dr. Domingo Cabred, popularmente llamado Colonia Montes de Oca o Colonia Open Door (puerta abierta)– ocupaba 600 hectáreas en las cercanías del pueblo Torres, allá por Luján, 80 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires. Torres fue un apeadero allí algunos trenes cargaban tachos de leche y correspondencia. Era 1985, cuando tenía unos 1500 habitantes, cientos de ellos trabajaban o daban algún servicio en Open Door. Familias enteras realizaban en la colonia tareas externas o trabajaban allí. Heredando puestos de trabajo hasta de los abuelos. La clínica era autosuficiente. Erigida en terrenos fértiles, con granjas, corrales, talleres. Torres, un pueblo de los llanos, estaba rodeado de estancias y haras donde se criaban esos caballos argentinos de polo que son célebres en el mundo entero, existen multiplicidad de sitios de Internet donde se hace alusión en la actualidad, 11 de febrero de 2009, a ser Torres la capital del polo Argentino, y el crecimiento inmobiliario en la zona es importante.

Psiquiatria
Caricatura de Cabred, realizada en 1902 por José María Cao para la revista Caras y Caretas.

La colonia Cabred, con unos 1200 deficientes mentales, distribuidos en los pabellones alrededor del edificio central. Subterráneamente existían corredores que unían las edificaciones y que posteriormente fueron clausurados o tapados de una forma u otra. Caminos y bosquecillos que separaban los pabellones sombreaban casi un tercio del predio, coronado con una laguna. El lugar fue concebido como un asilo abierto, en el que la paz de la naturaleza aliviara el malestar de los enfermos, y ayudara a recuperar a los que estuvieran en condiciones de volver a una vida social normal. Pero no era eso.

trafico de organos
Asi llegó a estar la entrada a la clínica, un abandono digno de una pelicula de suspenso.

Lentamente con el correr de los años y la corrupción institucional que se vivió se fue transformando. Era una especie de sanatorio psiquiátrico, digno de una historia de ciencia ficción.

doctora
¿Pacientes o presos?

Giubileo
Al periodismo no se le permite entrar en la clínica, algo muy notable.

El maltrato y la indiferencia ante los internados se pudo hasta llegar a comprobar cuando con una camara oculta un equipo periodístico argentino documentó la muerte de un paciente en un comedor.

psiquiatras
El comedor, sopa que es agua, pacientes que mueren atragantados con pan viejo y nadie los socorre.

Faltas posteriores trágicas y terribles se sucedieron una y otra ves, perros callejeros sueltos en el predio atacaron y mataron a internos en los bosques, se encontró cocaina y marihuana almacenada dentro de una de las instalaciones.

Mafia Argentina
Restos humanos.

Hechos que salieron publicados en todos los diarios del país. Pero todo quedo siempre en el misterio... sin Resolver, sin culpables, ni siquiera responsables.

Wikileaks
Domingo Cabred.

2 Una muy breve biografía de Cecilia, sus últimos momentos, teorías y pistas.

Nació en 1946. Estudió medicina en la Universidad Nacional de Córdoba, en los trepidantes años sesenta. Militó en la izquierda, participó en huelgas y movilizaciones. El Cordobazo,
en 1969, la vio entre los estudiantes que gritaban consignas en las calles. Según algunas fuentes milito brevemente en el ERP Ejército Revolucionario del Pueblo (Argentina).

El caso de la doctora Cecilia Giubileo.

Cecilia se enamoró de un muchacho llamado Pablo Chabrol. En 1972 se casaron y se fueron a vivir a España; se radicaron en Gijón, donde Cecilia trató de revalidar sus estudios. Pero en menos de un año el matrimonio fracasó. Ella volvió y, ya definitivamente separada, termino su sus estudios. En 1973, la Universidad Nacional de Córdoba le entregó su diploma de médica. Residió un tiempo en el partido de Campana, donde se empleó en una clínica metalúrgica, y en 1974 entró a trabajar en Open Door, por lo que se mudó a las proximidades en Luján. Alquiló una casa en la calle Humberto I, y un consultorio en Torres donde una placa en la calle Calderón de la Barca 770 anunciaba: "Clínica médica".

2.1 Cecilia Giubileo vivía en una condición que propiciaba su desaparición, vivía en soledad.

La doctora era muy estimada en Luján, ciudad en crecimiento del oeste bonaerense, capital del catolicismo argentino, así como querida en Torres. Trabajar en Open Door, en estrecho contacto con el dolor y la miseria, era una opción humana, además de profesional. No siempre cobraba las consultas a sus pacientes particulares, algunos de los cuales no tenían con qué pagarle. En su tiempo libre, la doctora investigaba sobre el mal de Chagas; quizá planeaba un doctorado. Lo suyo era verdadera vocación. Era una mujer hermosa. Teñida de rubio. Delgada –pesaba 51 kilos–, sensual, con hermosos ojos y gran sonrisa. Cuando desapareció, se hurgó en su vida sentimental. En Luján y en Torres, todos se conocían como es el caso típico de las pequeñas sociedades rurales. Cecilia había pasado por relaciones intensas. Entre ellas se encontraba un médico del Partido de Campana que le llevaba algunos años; un contador público de la Capital con quien, al momento de desaparecer, había terminado la relación. Había planeado un futuro con un colega de Open Door. Cecilia había hecho inversiones: dieciséis hectáreas en la Sección Primera del Partido de Tigre.

Dicen algunas versiones, con el colega abrieron un plazo fijo a orden conjunta. La investigación escudriñó incluso sus amistades femeninas: enfermeras, empleadas de la colonia. Algunos medios insinuaron que no estaba definida la orientación sexual de la doctora. Una de sus amigas se indignó: "Si la ven con un hombre, hablan. Si tiene una amiga, hablan. Entonces, ¿una qué tiene que hacer, andar sola?" había una clara intencionalidad de hacerle perder credibilidad o de atribuir su desaparicion a un tipo de vida que ella no llevaba, aún cuando en la zona ella era conocida por su vocación sin importarle especialmente el lucro.

La principal confidente de Cecilia Giubileo era su madre, María Lanzetti, entonces de 60 años, viuda, que vivía en Córdoba. Cecilia le enviaba cartas a modo casi de diario personal. En un semanario de Buenos Aires se publicaron algunos fragmentos. En uno de ellos, la doctora Giubileo se confesaba: "Quiero tener un hijo, formar un hogar... esperar a mi marido cuando llega del trabajo. Quiero y no puedo. No sé qué me pasa. No aguanto. Siento que me despedazo". La doctora Giubileo estaba de guardia el domingo 16 de junio de 1985, junto con otros dos profesionales. Llegó a la colonia desde Torres manejando un automóvil modelo Renault 6 blanco de su propiedad. Firmó el libro de entradas como correspondía donde consta su entrada a las 21:38. El tiempo era frío y húmedo. Al atardecer había bajado una fuerte neblina. Los médicos de guardia permanecían en uno de los edificios del predio, llamado Casa Médica, y se trasladaban a los pabellones cuando algún interno lo requería. Aquella noche, la doctora Giubileo trató a un paciente con bronquitis y fiebre. Luego atendió el papeleo de unos familiares que vinieron a llevarse el cuerpo de una interna, fallecida por la tarde. A las 0:15 –ya lunes 17 por la madrugada–, un enfermero de apellido Novello se cruzó con Cecilia Giubileo: – ¿Alguna novedad, doctora? –Vengo del pabellón 7 –contestó Cecilia–. Atendí una urticaria gigante. La doctora vestía en ese momento un jogging azul, con vivos claros, campera celeste y zapatillas blancas. El pabellón 7 estaba a unos quinientos metros de la Casa Médica y la doctora había hecho el itinerario a pie. Pero un paciente llamado Miguel Cano la había ido a buscar y la acompañó de regreso. Aquella noche por alguna razón, el conmutador telefónico de la colonia no funcionaba. Los senderos estaban bien iluminados, con luces de mercurio lo que los hacia perfectamente transitables.

2.2 Pistas y teorías.

Siendo ya de día el 17 de junio de 1985. La colonia amaneció bajo la niebla matutina del lunes. El tiempo era malo. El Renault de la doctora Giubileo seguía estacionado en su lugar habitual. Pero ella no aparecía, así que fueron a buscarla, pero el dormitorio estaba vacío con la cama, sin tender. En la mesa de luz sólo encontraron un par de zapatos. No estaba su bolso ni su maletín médico. Entonces empezaron solo interrogantes ¿Salió del predio? ¿Alguien entró a visitarla? ¿Dónde se encontraba? Pasados unos días, amigos y cercanos a Cecilia, hicieron la denuncia en la comisaría de Torres, que asentó como "búsqueda de paradero". La policía comenzó a reconstruir los movimientos de la doctora durante la noche. Pero todo terminaba cuando la doctora le había dicho al paciente que la había acompañado desde el pabellón 7 hasta la Casa Médica: "Andá tranquilo. Yo voy a descansar un rato". Luego no se la vio más. Aparentemente nada extraño se notó entre la noche del domingo 16 y el lunes 17 de junio de 1985 en la Colonia Open Door. Sin embargo, la doctora Giubileo no se volvió a encontrar. Comenzó una lenta y penosa investigación sobre el paradero, plagada de la incompetencia natural en ese entonces y que persistió en los organismos que debían llevar a cabo las investigaciones. Conducida por el juez federal doctor Héctor Heredia la causa empezó a tomar una gran importancia mediática. De pronto, ante los ojos asombrados de los internos, la colonia fue invadida por visitantes de todo tipo. Quienes nunca habían mostrado interés en el estado deplorable de las instituciones psiquiatritas Argentinas se mostraban absortos por los rumores y los misterios que rodeaban la desaparición y por la notable falta de cuidados que recibían los pacientes. Perros adiestrados fueron llevados a la clínica. Un helicóptero sobrevoló el lugar buscando huellas. La policía se internó en túneles jamás explorados. Se revisaron sótanos y altillos con polvo de más de 70 años. Las brigadas supuestamente rastrillaron cada centímetro del predio. Y se abrieron dos pabellones clausurados para ampliar la búsqueda allí. La familia de Cecilia, para activar la causa, contrató al abogado, Marcelo Parrilli,

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Marcelo Parrilli.

quien señaló que: la doctora había cargado el tanque del Renault el domingo por la tarde. Sin embargo, cuando lo revisaron frente a la Casa Médica, no tenía ni una gota de nafta. Otro dato llamativo fue que el paciente que buscó a la doctora en la Casa Médica y la acompañó al pabellón 7 había visto salir un furgón funerario. Lógico: se llevaba el cuerpo de la paciente muerta. Pero también vio un coche negro con las ventanillas delanteras y traseras cerradas. La funeraria respondió que no había enviado más que un coche. En la colonia el personal fue interrogado minuciosamente, pero no aportaban nada significativo. No obstante los pacientes, esos mil doscientos testigos estaban mudos: muchos de ellos no podían expresarse. Y si lo hacían, no eran una fuente confiable. Parecía que los que podían hablar, no sabían o no querían. Los que, quizá, supieran algo, no podían hablar, así mismo la justicia no aceptaría como prueba declaraciones de testigos con problemas psiquiátricos.

2.2.1 La política de por medio.

La vida sentimental de la médica, naturalmente al ser ella una mujer joven, hermosa y libre daba de que hablar. Pero todos los involucrados soportaron la investigación sin que pudiera acusarse a nadie. Ella trabajaba, había empezado a practicar taekwondo, estudiaba canto y participaba en un coro de Luján. Tenía amistades en Torres, allí visitaba a una persona conocida como "la abuela Bellido", una mujer mayor muy querida en el pueblo y que era para Cecilia como una madre. Solía visitar a la doctora una ahijada de ocho años que se quedaba a dormir. Esa noche debió haber ido, pero Cecilia la hizo desistir. ¿Por que?
Algunos hablaron del pasado tormentoso del país y lo vincularon con la desaparición de la doctora Giubileo. Se especuló con ello. Pero no tenía demasiado sentido. Pablo Chabrol, su ex marido, no registraba antecedentes políticos, pero dos hermanos de él habían militado en el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo (Argentina)y estaban en las listas de desaparecidos de la CONADEP. El suegro, Pablo Pedro Chabrol, molestó a los militares con sus incansables gestiones para averiguar el paradero de sus dos hijos, por lo que también él fue detenido y castigado.

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Símbolo del ERP.

Pero lógicamente la conexión política no avanzó porque no pudo hallarse una relación entre estos sucesos y la misteriosa desaparición de Giubileo. Hipótesis de otro tipo tampoco prosperaron: que Cecilia pudo haber sido secuestrada para pedir un rescate. En su casa de la calle Humberto I, guardados en una caja de maicena, se encontraron 3.000 dólares, que representaban sus ahorros. Pero nadie pidió rescate. La posibilidad de que algún paciente de la colonia la hubiese atacado era cada vez más débil: Poco plausible que un deficiente mental planeara un crimen con tanta precisión. Además ella era una figura de bondad para ellos. Los rumores se desataron: se dijo que Cecilia había sido vista cuando entraba en un castillo en Lobos; también mientras caminaba por una calle de Tucumán o de Trelew, inciertas noticias que nos traen a la memoria el posterior misterio de la desaparición de Jorge Julio López, donde también todos los días llegaban noticias de que se lo había visto en algún remoto lugar. Como si se tratase de un intento de enturbiar las aguas, la infame desinformación organizada.

2.2.2 Empiezan los rumores de lo impensado.

Poco a poco, el verdadero rostro de Open Door salió a relucir: había tráfico de órganos, se utilizaban enfermos como cobayos (Cavia porcellus) para experimentar nuevas drogas. La corrupción reinaba en un hospital en el que el 85% de los pacientes no habían sido visitados por nadie durante el último año, según reveló un estudio realizado por la socióloga Silvia Balzano, del CONICET, mucho después. La falta de organización, el caos administrativo y la desidia hacían de Open Door un depósito de cobayos. El clima de desorden administrativo solo parecía tener una explicación, complicar el seguimiento de las desapariciones de los internados. Las evidencias eran abrumadoras: cuando se renovó el mobiliario se sobrefacturó la compra. El Estado pagó por 25.000 sábanas, pero sólo ingresaron unas pocas, y dicho número no coincidía con las necesidades del lugar. Parecía haber una fuerte intención de explotar cualquier posibilidad de lucrar con la administración del lugar de la forma que fuere y sin importar las consecuencias sobre los seres humanos prácticamente allí abandonados. La encuesta judicial, pero sobre todo las investigaciones de la prensa, que era la que mas pujaba por encontrar respuestas, perforaron las complicidades oficiales y la opinión pública. Miles de pacientes habían pasado por la colonia sin que se registrara su alta o defunción. Literalmente miles entraban y salían sin registro alguno de su paso por la colonia. En el sumario interno, el director alegaba que los pacientes solían escaparse. Pero hasta uno de los "huidos" era parapléjico. Y la tasa de mortalidad era extremadamente alta. La búsqueda de su cuerpo reveló túneles secretos donde se encontraron huesos humanos. Una inspección oficial de los archivos de este y otros psiquiátricos reveló asimismo que entre 1976 y 1991 habían muerto 1321 pacientes y que otros 1395 estaban desaparecidos. ¿Se realizaban en Open Door extracciones de córnea? Según declaraciones posteriores esto era una práctica habitual. ¿Se traficaba con plasma, que en aquella época se vendía a 60 dólares el litro? La doctora había dejado constancia verbal ante una amiga de que a los pacientes de una sección se los solía encontrar con claras evidencias de habérseles extraído sangre sin motivo alguno muy seguido. Y algunos enfermos declaraban que no les importaba porque gracias a eso recibían doble ración de guiso. Pero las declaraciones de los enfermos no tenían validez legal. ¿Había entre los mil doscientos pacientes de Open Door donantes involuntarios? ¿Se vendían riñones, hígados, córneas, de pacientes que no estaban en estado terminal por quienes nadie investigaría? Algo que a muchos periodistas les trajo reminiscencias a los campos de concentración nazis. El vínculo de este infierno con la doctora Giubileo no tardó en instalarse en la opinión pública, la gente opinaba que allí ocurría lo peor. Si en su vida privada no se encontraban motivos para su asesinato, sólo cabía una hipótesis: Cecilia había metido la nariz en un mundo ilegal que la supero porque quienes estaban involucrados claramente despreciaban la vida de otros seres humanos. Se abrió un sumario por las irregularidades de la colonia, que incluían maltrato sexual hacia las enfermas y sospechas de rufianismo. Hechos confirmados fueron que pacientes de Open Door habían quedado embarazadas y hubo apropiación de los recién nacidos. Algunos periodistas que investigaban el caso, como Enrique Sdrech, fueron amenazados. La BBC destacó un equipo encabezado por Bruce Harris, que realizaba una investigación sobre el tráfico mundial de órganos. Realizó un documental dicho equipo donde mas de media hora de este trataba sobre la siniestra colonia y su desgraciada realidad. La repercusión de este programa de TV fue enorme. El Dr. Florencio Eliseo Sánchez, director del instituto, fue inculpado y detenido. Murió en la cárcel, sin haber revelado ningún dato que aclarara el misterio. Y aún algunos lo consideran solo un chivo expiatorio. Pero evidentemente en su cargo tenia una gran responsabilidad por lo ocurrido dentro de Open Door, y de haber sido superado por las circunstancias o la falta de recursos de todos modos las condiciones en la institución eran de carácter criminal. Entre las tantas preguntas sin respuesta siempre permaneció la siguiente: ¿por qué no se dragó el lecho de la laguna de Open Door? ¿Yacía en su fondo el cuerpo de la médica u otros? Noticias sobre el infame tráfico de órganos han aparecido muchas veces en los siguientes mas de veinte añosde ocurrido el hecho. Cecilia Enriqueta Giubileo permanece desaparecida. Nadie fue inculpado por su presunta muerte. Las últimas hojas de su cuaderno fueron arrancadas, se robó su libreta de direcciones y carpetas de su domicilio, y sus familiares fueron golpeados por encapuchados y amenazados de muerte. La causa pasó por varios jueces y prescribió en el año 2000.

3 Declaraciones de testigos que no lograron aportar luz definitiva a la causa.

La hermana Hilda Frías, luego a cargo del Asilo Hogar Las Mercedes: "Cecilia Giubileo me dijo que la iban a matar"

desinformacion
Hermana Hilda Frías, amiga de la médica Cecilia Giubileo.

Trabajó varios años en la colonia. Donde surgió el caso policial que conmovió a todo el país pero termino en la nada. Ella integraba la colonia como otras religiosas que colaboraban activamente en el Neuropsiquiátrico, atendiendo a esquizofrénicos y oligofrénicos de ambos sexos aunque inicialmente el proyecto era para hombres únicamente cuando Domingo Cabred lo dispuso.
Recuerdos muy dolorosos.
Siendo reticente a hablar del tema, mencionó, en entrevistas con un diario local, que trabajar allí "fue duro, se decían cosas raras y horribles". Sobre Cecilia: “una mujer muy buena, solidaria y excelente profesional. Siempre decía que admiraba nuestra tarea, pero la notaba sumamente preocupada".
Compromiso con las víctimas que se encontraban en estado de indefensión ante una gran mafia.
"En una oportunidad llegó de España un grupo de monjitas que había estado misionando en África y contaban cosas muy tristes sobre lo que ocurría debido a la pobreza. Cecilia dijo que 'si no estuviera tan comprometida con la Colonia me iría a trabajar allí', aunque no aclaró cuál era el compromiso que tenía". Declaró después. También comentó: "Giubileo presentía lo que ocurría en ese lugar y como ella, además de ser médica psiquiatra era clínica, una noche la llamé para que atendiera unos enfermos. Cecilia me respondió que esos pacientes estaban muy decaídos porque les extraían demasiada sangre sin motivo alguno y me pidió que les hiciera hacer algunos análisis".
El intento de entregar documentación y la clara sospecha de que iba a ser victima de homicidio.
Según la Hermana Hilda, "ella sospechaba que algo anormal estaba ocurriendo; yo misma vi cosas raras, por ejemplo a los pacientes que recién fallecían le sacaban las córneas, o en otros casos veíamos como a algunos chicos les faltaba un ojo y nos decían que lo perdían en peleas, algo que ninguna de nosotros creyó". Según declaraciones a este medio de prensa la Hermana Hilda manifestó que la doctora le contó, que tenía una carpeta para entregarle al director de la Colonia Doctor Sánchez, pero, la secretaria no la dejaba pasar. Además añadió que la última vez que Cecilia la llevó en su auto, le dijo 'acordate que me van a desaparecer, me quieren matar'. Más la Hermana ya no trabajaba en la colonia en el momento de la desaparición de Cecilia.
Secreto a voces.
La religiosa comentó también que en la colonia desaparecían pacientes, o eran encontrados muertos, y se decía que les habían extraído órganos. Además creía que eso Giubileo lo sabía.

4 La visión de Enrique Sdrech el ya fallecido periodista especializado en policiales.

Psiquiatria
El libro del caso.

Si hubo alguna ves una autoridad en lo referente al periodismo policial en Argentina ese fue Enrique Sdrech, su opinión nunca puede ser dejada de lado, ya que cuando hacía un informe, siémpre era bien fundamentado, y la búsqueda de la verdad e imparcialidad siempre lo caracterizaron, cosa que muchas veces lo hizo ser víctima de amenazas y atentados, así de cerca estaba siempre de las pistas que conducían a algún punto sólido en las investigaciones.

4.1 Enrique Sdrech

trafico de organos

“Este nuevo aniversario de la misteriosa desaparición de la doctora Giubileo es una invitación a reflexionar sobre toda la deuda que la Justicia de Mercedes y la policía de Luján tienen con la sociedad argentina. Es un caso emblemático, con una deficiente investigación judicial y policial. Un deficiente trabajo de quienes debieron investigar a fondo hechos que estaban a la vista, que estaban en la mano y los tenían servidos para sacar deducciones, y no lo hicieron. La aparición de decenas de cadáveres en los alrededores de la Colonia Montes de Oca y el Hospital de Open Door. Son decenas. Y hasta recuerdo casos como José Sagalasi, Vallejos, Pellegrini. Son todos casos que no se investigaron y quedaron como pistas claves”, detalló Sdrech a este medio. “Este nuevo aniversario sería el primero que nos sorprende con la causa cerrada. Faltó la decisión judicial para reanudar, reabrir la causa, sobre todo cuando estuvo en manos del juez Federal de Mercedes Marcelo Heredia. Estuvieron a punto de llegar a un logro muy importante, sondeando la siniestra ciénaga que tiene la Colonia Montes de Oca. Pero no lo hicieron por pedido del titular de la Corte Suprema de la Nación, que viajó en helicóptero a Mercedes para impedir que se rastreara la ciénaga famosa”, agregó. Entusiasmado por el recuerdo, el periodista destacó: “Sabíamos que allí había restos humanos y había periodismo de todo el mundo esperando ese hecho, pero nada se hizo”. Su hipótesis apunta a “no descartar el tráfico clandestino de órganos enmarcado en el misterio. Y no lo digo por un capricho. Tenemos sobrados indicios de la cantidad de desaparecidos. Que a mí no me digan que se escapan de la Colonia y los pisan los autos como a pavos de chacra, porque no lo aceptamos. Esa realidad jamás se investigó". Para Sdrech, “tampoco investigaron pistas valiosas o cuando al año de la desaparición apareció un cadáver en un pozo cloacal y fue encontrado en presencia de una parapsicóloga. Ahí lo único que se atinó a decir fue que esos restos humanos no eran de una mujer. ¿Quién era el hombre? Tampoco lo sabemos. Repito que con esto, la Justicia de Mercedes, una vez más, al igual que en el caso de Patricia Ferraroti, está en deuda con la sociedad argentina. Tengo un mal concepto de esa Justicia, pero tengo motivos”.

5 Las grandes hipótesis, algunas mas tarde fruto de Investigaciones comprobadas.

Las siguientes son las que se consideran posibles cuasas de su desaparición:

*Conocimiento de la víctima de los detalles de un presunto tráfico de órganos en la Colonia “Montes de Oca”. Hacia esa posibilidad se inclinaron algunos investigadores y el abogado de la familia Giubileo, Marcelo Parrilli. Y hay muchisimas declaraciones de testigos de haber presenciado esto especialmente en lo referido a la extracción de córneas, que por cierto es uno de los órganos que mas tiempo se pueden conservar para trasladarse y transplantarse. En lo que a esto se refiere, el juez Federal Héctor Heredia se hizo cargo de una investigación sobre tráfico de órganos mas tarde. A la pregunta que se le realizó sobre cual era la cantidad de córneas manipuladas en una entrevista por parte del equipo periodistico de la BBC, contestó: “De más de trescientas desde el año 1979 hasta 1983/1984. Quizás un poco más. Me han entregado una copia del testimonio del Sr. Santini, quien trabajó ahí, en la Colonia, por más de diez años, en donde dice cómo fue enseñado por el Dr. Sánchez a sacar las córneas de los pacientes en la morgue del establecimiento. El testimonio de Santini dice que él removía las córneas con una cucharita de café y que estaba orgulloso porque nunca había roto una córnea.”

*Un problema de drogas que no habría sido denunciado públicamente. Mucho tiempo después la policia en un allanamiento no relacionado con la causa ya que esta había prescripto, encontró drogas en la institución lo que causó graves incidentes.

*Asuntos internos de la Colonia “Montes de Oca”.

*Un drama pasional relacionado con su vida privada.

*La actividad política de su ex marido en España y ex cuñados desaparecidos.

6 Problemas posteriores en la colonia.

Mas tarde en la colonia se sucedieron a travéz de los años, numerosos casos que demostraron que las irregularidades y la mala o fraudulenta administración estaba aún a la orden del día.
Entre otras cosas:

- Se siguen encontrando cadáveres, y sin siquiera un trabajo de búsqueda organizado.
- Jaurías de perros sueltos atacaron y llegaron a matar a pacientes de la colonia, en mas de una ocación.
- La pólicía encontró drogas en la colonia que no pertenecían de ninguna manera a las del tipo psiquiátricas, sino a tráfico de las sustáncias en los alrededores, siendo la clínica un supuesto simple depósito de las mismas dentro de su red de distribución.
- Se encontraron los restos de una mujer en el Arrollo Pearson junto con los de un hombre a través de una denuncia anónima, los cuales según testigos oculares y la prensa misma presente, se podía obvservar como los numerosos miembros presentes de policía cientifica tenían la clara sospecha de que eran los restos de Cecilia, solo por observaciones visuales que respondían a sus características físicas, edad, y tiempo de desaparición. Si bien luego no se realizó ningun análisis minucioso ni ningún test de ADN.
- Hay una discución actual entre los que corresponden al ambiente del psiquiátrico y elementos del gobierno mas empresarios de turno, sobre el futuro de la colonia, dentro de los cuales se atribuye la falta de apoyo económico y de presupuesto para la misma con el objeto intencional de socavar su mantenimiento operativo y que definitivamente se la ciere y traslade. Con respecto a esto último, las ideas que giran a su alrededor manifiestan el gran crecimiento económico y social de la zona en los últimos tiempos y la posibilidad de crear barrios privados u otros complejos que darían un gran impulso a los interesados en los proyectos inmobiliarios a los que daría disponibilidad.

Es de notar que no habiendose realizado definitivamente jamás una investigación exahustiva del lugar con la tecnología actual. Las tareas de demolición y parquización típicas de estos proyectos y luego avanzar con la construcción de complejos, destruiría definitivamente toda posibilidad de encontrar evidencia futura que demuestre las irregularidades cometidas en el predio a travéz de su historia. Sobre todo en lo referente a la localización de fosas comúnes, mas restos humanos, exhumación y análisis de los mismos y de todo lo que evidentemente allí podría hallarse. Es de notar aquí por ejemplo lo antes mencionado por el afamado periodísta policial argentino, Enrique Sdrech acerca de la famosa ex laguna convertida en ciénaga. Se estaba cerca de descubrir alguna gran verdad "sondeando la siniestra ciénaga que tiene la Colonia Montes de Oca. Pero no lo hicieron por pedido del titular de la Corte Suprema de la Nación, que viajó en helicóptero a Mercedes para impedir que se rastreara". Un hecho muy extraño que en su momento sorprendió a todos y sigue sin explicación oficial.

8 Nueva información.

doctora
El "excelentisimo señor presidente de la Nación Argentina" teniente general, Jorge Rafael Videla

“…En democracia se supo que uno de los hijos del dictador Videla había nacido con una malformación cerebral. Padecía un grado menor de oligofrenia denominada idiocia. El hijo había estado internado en la Colonia Montes de Oca, más un campo de concentración que una clínica de enfermos mentales. El lugar tuvo una celebridad siniestra en la crónica policial debido al trato degradante que se les daba a los internos y también por la venta de órganos. Más tarde Videla trasladó al hijo a una casa de Catequesis en Morón. Allí había dos monjas francesas. Como a otros internos, las hermanas bañaban al chico, le enseñaban a leer, lo llevaban de campamento. Cuando Videla fue dictador, acusadas de subversivas, las dos monjas fueron sospechadas por la Marina. Las chuparon y torturaron en la ESMA. A Videla le cayeron los reclamos nacionales y extranjeros. El dictador se mandó la gran Pilatos y se lavó las manos aduciendo que no podía hacer nada por las dos hermanitas que le habían limpiado el culo a su hijo enfermo. Desaparecidas también, las monjas…” Por Guillermo Saccomanno. ¿Habran ido a parar ahi tambien desaparecidos durante la dictadura? Esa es solo mi especulación.

Otra inspección a la colonia psiquiátrica y nada ha cambiado:

El 15 de agosto del año 2000, el juez Rogelio Massón, a raíz de una denuncia anónima a uno de los responsables de la Oficina Anticorrupción, hizo una inspección a la Colonia Montes de Oca, quince años y dos meses después de la desaparición de la doctora Giubileo.
Lo que encontró figura en la causa y es lo siguiente:
"Encontré una estructura dentro de cada pabellón, que no es para que viva un ser humano, en cuanto a los baños y los lugares donde comen". "Los pacientes que tienen control de esfínteres les faltaban los calzoncillos o bombachas, no todos pero en su mayoría". "En la cocina y todo lo que estaba en la cámara frigorífica daba contaminado". "La carne estaba amarronada dentro de la cámara frigorífica y no tenían facturas de compra". "Una internada estaba atada con una sabana al costado de la cama y pregunté por que estaba atada teniendo en cuenta que sus necesidades fisiológicas las debía hacer ahí y los responsables no tenían respuestas". "En el pabellón 7 encontré más de lo mismo; una misma enfermera para 80 pacientes que se les dice gatosos por la inclinación a gatear". "Al no controlar esfínteres el aseo de ellos se realiza a través de una manguera con agua que se enchufa en una canilla de agua fría en agosto que es invierno, fecha de la inspección". "Faltaban pacientes que yo había derivado y cuando pregunté por ellos descubrí que los pacientes trabajaban haciendo tareas hogareñas en las casas de los funcionarios y empleados de la colonia Montes de Oca"
Después de iniciada la causa por el Juez Massón hubo una auditora del PAMI en la Colonia. La responsable de la auditoría fue la Doctora Liliana Magrini quien estuvo a punto de ser echada del PAMI por describir el estado de la Colonia de este modo:
"El olor penetrante que se siente es similar al de otras instituciones cerradas como las cárceles, para quien no lo haya percibido nunca cabe poner como ejemplo el olor de una jaula con monos sucia". "A los pacientes la comida es servida desde unos recipientes de plástico de color azul que colocan en el piso, y con un cucharón le sirven en el plato de metal. Algunos comen con cucharas otros comen con la mano. No hay vasos sobre la mesa".
"En el pabellón 7 los pacientes severos y profundos están hacinados y en su gran mayoría despojados de su ropa".

"Se observó a los pacientes ingerir la comida con las manos, algunos de ellos directamente del suelo donde se encontraba la comida, eventualidad observada hasta en el baño". "Se encontró un menor de 13 años con diagnóstico de parálisis cerebral, que se encontraba dentro de una cuna-jaula con los miembros superiores atados a los barrotes y sin tener acolchonamiento en el piso, ni tampoco protección en los barrotes para evitar golpes en su cuerpo". "Todas las instalaciones carecen de condiciones mínimas de higiene y confort". "Los pacientes deambulan sin ropas y duermen en los pisos cubiertos por frazadas sin que el personal intente acompañarlos a sus camas, vestirlos o demostrar algún tipo de interés o de afecto".
Actualmente el Hospital Neuro-psiquiátrico Montes de Oca cuenta con un presupuesto de unos 20 millones anuales y unos 1200 internos. La obra social de los jubilados (PAMI) por cada uno de los internos que deriva (200 personas) le paga alrededor de 3600 pesos lo que suma casi unos 5 millones por año, sumado al presupuesto se calcula un promedio de 25 millones anuales.

Otra nota sobre el caso:

Los casos más promocionados de Sandro y la joven Pilar Chávez y que sirven a los efectos de ilustrar sobre la "importancia de donar" quedan opacados frente al documental de 1993 grabado por la BBC británica y realizado por el periodista de investigación Bruce Harris y la productora Judy Jackson -titulado "The Body Parts Business"-. El material refería puntualmente, y dedicando una importante porción, a un tema que los medios tradicionales no tratan: el tráfico de órganos en la Argentina. El siguiente es un extracto del documental televisivo.

En noviembre de 1993, la BBC de Londres emitía un estremecedor informe que mostraba el tráfico de órganos en el mundo.

En él se dedicaba casi media hora al caso argentino en esta problemática. Aún cuando algunas de las denuncias dieron lugar a medidas paliativas que se llevaron a cabo con resultados disímiles, los interrogantes continúan vigentes: es más, nos remontan a varios lustros atrás, cuando se produjo la desaparición nunca esclarecida en 1985 de la joven psiquiatra, la Dra. Cecilia Giubileo, mientras se desempeñaba en el ahora tristemente célebre Instituto Psiquiátrico Montes de Oca.

A pesar del tiempo transcurrido, ya entonces se intuía que su desaparición estaba ligada al tráfico de órganos.

El "caso argentino" tuvo como uno de sus ejes la investigación llevada adelante en 1992 por el entonces Director del Montes de Oca, Dr. Florencio Sánchez. El Dr. Sánchez murió poco después en prisión sin decir jamás cual había sido su rol dentro de aquella locura.

El otro se constituyó en la investigación al Cadaic (Consejo Asesor de Ablación e Implante de Córdoba) , cuyo director, el Dr. Edgar Enrique Lacombe, fue arrestado, luego puesto en libertad y quien luego continuaría desarrollando su actividad. El sostuvo que las irregularidades fueron nada más que "errores administrativos".

Colonia Montes de Oca

Marcelo Ortiz, de catorce años, era discapacitado. Fue internado por su familia, debido a su pobreza y a la imposibilidad de atenderlo, en la Colonia Montes de Oca.

En su oportunidad, la familia había recibido un telegrama del antiguo director, el Dr. Florencio Sánchez, en donde decía que Marcelo había escapado, dejando voluntariamente la Colonia. Pero Marcelo era parapléjico, por lo que jamás podría haber huído.

El cuerpo mutilado de Marcelo sería encontrado, tiempo después, durante una investigación. Sus ojos habían desaparecido. Este caso y otros pusieron al Gobierno Nacional en aquel momento frente a la decisión de iniciar una investigación. Esta fue conducida por Horacio Esbert, abogado del Ministerio de Salud.

Testimonio de Horacio Esbert: "Básicamente, a partir de gente que trabajaba allí, se empezó a tomar conocimiento de que existía tráfico de córneas; que estas eran extraídas de pacientes que morían y que tenían a sus familiares muy lejos y que no retiraban los cuerpos" (¿Córneas extraídas de cuerpos con varios días de muertos?).

Se verificaron irregularidades de todo tipo. Toda la sociedad quedó shockeada al descubrir a muchos pacientes desnudos, cuyo alimento diario era literalmente basura. La totalidad de los pacientes eran enfermos mentales, y muchos de ellos, niños.

Además, se descubrió una mafia involucrada en el tráfico de bebés, de sangre y de córneas, todas consentidas por el Dr. Sánchez.

La cantidad de muertes en la Colonia era asombrosamente alto, y las causas que figuraron en los registros de estas muertes son absolutamente diferentes a las causas que figuran en los archivos personales de los pacientes. Según los registros, el 20% de la población de pacientes, muere o "desaparece" (como Marcelo Ortiz) cada año. Ningún miembro del personal quiso hablar de lo que pasaba. Y los testimonios de los pacientes psiquiátricos no son legalmente admisibles.

El juez Federal Héctor Heredia tomó en sus manos la investigación. A la pregunta que se le realizara sobre cuál era la cantidad de córneas manipuladas, contestó: "Más de trescientas desde el año 1979 hasta 1983/1984. Quizás un poco más. Me han entregado una copia del testimonio del Sr. Santini, quien trabajó ahí, en la Colonia, por más de diez años, en donde dice cómo fue enseñado por el Dr. Sánchez a sacar las córneas de los pacientes en la morgue del establecimiento. El testimonio de Santini dice que él removía las córneas con una cucharita de café y que se sentía orgulloso porque jamás había roto una córnea".

Se inquirió al Dr. Horacio Esbert sobre si él creía que en la Argentina podría existir una red traficando ilícitamente con órganos, a lo que respondió: "Más que una red, hay en todo el país grupos que se dedican al trasplante de órganos, y dentro de estos grupos sin lugar a dudas hay gente inescrupulosa que se dedica al tráfico. Sin lugar a dudas, esta gente es peligrosa".

Consejo Asesor de Ablación e Implantes de Córdoba (CADAIC)

Armando Calero, de nueve años de edad, murió en junio de 1992: golpeó su cabeza al caer en el patio de su escuela. Su familia escuchó en el Hospital de Urgencias la discusión entre dos médicos sobre que una simple operación podía salvarlo. Esta intervención nunca se realizó; el chiquito cayó en coma y fue puesto en un respirador. El Dr. Lacombe le mostró a la madre un electroencefalograma plano, diciéndole que el niño estaba muerto, y le insistía en que donara sus órganos; pero la madre dice que estuvo con él todo el tiempo y que el encefalograma jamás le fue practicado: "Yo me negué (a donar los órganos) porque mi hijo seguía mostrando signos vitales; él daba vuelta la cabeza cuando sentía mi voz, tenía una temperatura normal y además movía sus brazos y sus piernas, por lo tanto ví que no tenía muerte cerebral y por lo tanto no podía donar sus órganos (...) A pesar de que le quitaron el apoyo médico, mi hijo vivió tres días más, y nosotros éramos presionados para que donáramos los órganos (...)".

Este y otros casos fueron proceso en los Tribunales Federales de Córdoba. Veintidós médicos de diferentes hospitales fueron investigados por un equipo bajo las órdenes del Juez Luis Rueda, quien testimonió: "Como Juez puedo decir que las investigaciones hasta este momento han observado serias irregularidades en el sentido de la manera y el momento en que se declara la muerte clínica o la muerte cerebral del paciente y cómo las ablaciones de los órganos son hechas fuera de las normas que manda la ley. Como ciudadano, y a partir de las investigaciones que se han llevado a cabo en otras partes del país, podría decir que hay involucrado tráfico de órganos".

Según Bruce Harris (el realizador del documental), el Doctor Eduardo Gasparini (médico forense que trabajaba con el Departamento de Justicia) le mostró los registros médicos. En éstos figuran tres casos en los que los chicos están técnicamente vivos y aún así los doctores les sacaron sus órganos. El Dr. Gasparini declamó: "Hasta el momento, no han podido demostrar que (estos pacientes a los que se le sacaron los órganos) tuvieran muerte cerebral. Aquí tenemos, por ejemplo, este caso que muestra un solo EEG, pero ese electro muestra que todavía había actividad cerebral".

"En otro caso, se le realiza un EEG y da plano, pero dos horas más tarde esa persona estaba respirando, e incluso movía un brazo. En algún momento, alguien tomó el libro y anotó que esa persona había fallecido".

Harris pidió ver el caso del niño Armando Calero. La asistente del Dr. Gasparini le respondió: "Bueno, en el caso del niño Armando Calero, vemos que -aunque la persona se niega rotundamente a donar los órganos-, vemos la prescripción del médico de mantenerlo medicado con bolamina para incrementar la posibilidad de hacer la ablación de sus órganos. Esto fue prescripto por el Dr. Lacombe". (Nota de El Ojo Digital: al momento de realizado el documental, por supuesto no existía la Ley del Donante Presunto).

Alejandra Escribano es enfermera y trabajó en el CADAIC por casi cinco años. En su testimonio, refiere que los Electro Encéfalo Gramas (EEG) le eran aplicados a pacientes que tenían suministradas drogas que deprimen los signos vitales del sistema nervioso -pueden llegar a dar un electro plano-. Además, las perillas de la máquina utilizada en los EEG de aquel momento también eran manipuladas. Ella dice "Para evitar que una onda cerebral pequeña se vea en un electro, se manipulaban los aparatos y con una perilla se modificaba la amplitud de onda que registraba el aparato".

Bruce Harris: "¿Dice Usted que se hacía mentir a la máquina para mostrar que ya no había actividad cerebral cuando en efecto sí la había?"

Alejandra Escribano: "En efecto".

En la Argentina, el instituto que coordina la distribución de órganos se conoce por las siglas INCUCAI (Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante). Un incendio repentino destruyó en su oportunidad incontable evidencia que hubiera resultado vital. Los registros que se salvaron del incendio exhibían los archivos de cuatro personas que habrían tenido un trasplante pero que, en la práctica, jamás lo tuvieron. Otra revelación de tales documentos refiere que los órganos que deberían haber ido a tales personas fueron desstinados a Hospitales Privados.

El Dr. Edgar Enrique Lacombe fue procesado como supuesto autor de abuso de autoridad en 66 hechos en forma continuada. Con los aportes del médico forense Eduardo Gasparini, y mediante el análisis de más de doscientas historias clínicas, el juez Luis Rueda llegó al convencimiento de que habría semiplena prueba en contra de Lacombe, quien habría dirigido y autorizado la ablación de los órganos cuando las condiciones técnicas y científicas no eran las determinadas por la ley de trasplantes que regía entonces.

Posteriormente, el caso pasó a manos del Juez Ricardo Bustos Fierro, quien elevó las actuaciones a la Cámara Federal para que resolviera la apelación planteada contra el procesamiento de Lacombe. Con dos votos a favor (Gustavo Becerra Ferrer y León Feith) y uno en contra (Humberto Aliaga Yofre), la Cámara resolvió revocar el procesamiento de Lacombe, quien así fue puesto en libertad de prisión preventiva.

Becerra Ferrer expresaría luego sus profundas discrepancias con el Juez Rueda ya que, a su juicio, si bien existen en las historias clínicas "un serio desorden administrativo generalizado", las pruebas reunidas en la investigación no fueron suficientes para fundamentar el procesamiento del médico con el grado de probabilidad requerido por la ley en esta etapa.

Por su parte Aliaga Yofre puntualizaría: "La realidad irrefutable contenida en todas las historias clínicas habla por sí misma y revisten en todos las casos tenidos en cuenta por el entonces Juez del Juzgado Federal, un cúmulo impresionante de anomalías, en algunos casos tan ostensibles que me autorizan a ubicarlas como colindantes con lo burdo, insolente e irreverente".

El criterio legal que se impuso fue el de atribuir el incidente jurídico a meras "irregularidades" administrativas.

Sin embargo, el criterio común que se impone es el de que, a pesar de las reiteradas negativas al respecto, fundamentadas incluso con "racionalismos" aparentemente "irrefutables", el tráfico de órganos existe.

Consideremos algunos de estos razonamientos:

1) "Es imposible el tráfico de órganos por problemas de histocompatibilidad". Es probable que no pueda satisfacerse una demanda aislada pero, al existir una inmensa demanda de órganos, como ocurre en la actualidad, es perfectamente viable que un donante sea compatible histológicamente, respecto a todos sus órganos, a diversos receptores en lista de espera. Finalmente, la afirmación de que es imposible por dicho motivo se torna infantil, ya que por donante podemos entender, tanto al que lo es por consentimiento con posterioridad a su muerte, como al que lo es por obligación por asesinato. Por otra parte, es necesario recordar que las córneas son órganos que no presentan problemas de compatibilidad. Por una gran ironía, es también un órgano "visible", por lo que es difícil extraer las córneas a trescientas personas (caso Montes de Oca) y dejar a las mismas personas a la vista de cualquier familiar.

2) "Es imposible el tráfico de órganos por la gran cantidad de personas que deberían estar implicadas (equipos médicos completos, de varias instituciones, equipos de transporte, etc.)". Observación fácilmente refutable, puesto que actividades ilícitas como el aborto, en la Argentina se llevan adelante con la complicidad de muchas personas en clínicas privadas de renombre. Las personas en desacuerdo son fácilmente acalladas mediante despidos, intimidación, compra, o incluso desaparición y muerte (Recordar el caso de los empleados de la Colonia Montes de Oca, que callaron de manera cómplice, y de la Dra. Giubileo, quien desapareció en los comienzos de la época de los trasplantes y que se desempeñaba precisamente en la misma Colonia).

Con todo, surge también una sentencia categórica, que lleva a considerar que el Gobierno Nacional, habiendo logrado imponer la Ley del Donante Presunto, al contrario de apagar la demanda ilegal de órganos y su correspondiente mercado negro, lo alienta. ¿Cómo lo ha hecho? Convirtiendo a todo ciudadano en donante potencial -salvo que ponga por escrito lo contrario-.

Los promotores de la donación de órganos no solo desconocen y desmienten en foros públicos la existencia de una mafia del tráfico, sino que ponen a la ciudadanía en la falsa disyuntiva que reza que "donar órganos equivale a decirle sí a la vida".

Disyuntiva que contribuye a arriesgar la vida de millones de personas, para salvar a unos pocos miles. Riesgo que se ve potenciado, habida cuenta de la corrupción existente a nivel de la justicia y la política.

En este sentido, menos aún puede comprenderse la fijación de agenda de algunos medios tradicionales, que de cuando en cuando seleccionan a un paciente necesitado de órganos para sus portadas o sus pantallas. ¿Acaso existen vidas más importantes que otras? ¿Cuál es el criterio para cotizar la vida de Sandro o Pilar Chávez frente a la de otros pacientes necesitados?

Fundamentalmente, corresponde preguntarse: ¿comprenden los promotores de la donación de órganos que, con su accionar militante, favorecen casi en forma directa el negocio de las mafias?

El deleznable negocio -según se refiere en informes internacionales- reporta ganancias tan jugosas en cantidad como lo hacen el tráfico ilegal de armas y estupefacientes, en todo el mundo.

Con respecto al caso Giubileo, al transcurrir el tiempo, se presentaron nuevas revelaciones. En septiembre de 1996, el matutino San Rafael de la provincia de Mendoza publicó una entrevista con la monja Hilda Frías, quien trabajara durante un tiempo en la Colonia Montes de Oca (Open Door) junto con la desaparecida profesional. La religiosa proporcionó detalles escabrosos sobre un número específico de eventos ocurridos en el hospicio, como por ejemplo, haber visto cómo pacientes aparecían sin un ojo, para luego escuchar de parte del personal que los habían perdido en "peleas con otros internos". Explicación que a Frías le sonaba en extremo improbable.

La monja también relató que Cecilia Giubileo le había anticipado que terminarían con su vida. La psiquiatra incluso confió a la religiosa que un grupo de pacientes se encontraba en estado de comprobada debilidad, a partir de que se les extraía sangre "sin motivo alguno". Las declaraciones cobraban sentido, a partir de que una de las acusaciones realizadas luego contra el Director del instituto coincidía con la venta ilegal de sangre. De hecho, el implicado y luego absuelto profesional administraba una clínica privada de extracción. Poco tiempo antes de la desaparición, el Director Florencio Sánchez se negaba a recibir a Giubileo en su despacho privado, según refirió la Hermana.

No obstante, Hilda Frías fue entrevistada por el medio mendocino aclarando que no se entraría en demasiados detalles en relación a ciertos hechos que ocurrían en el hospicio estatal. A partir de sus diálogos con la Dra. Giubileo, cabe preguntarse qué conocimientos tendría la profesional que terminarían por hacerla desaparecer.

Las reflexiones del periodista Enrique Sdrech

El renombrado periodista de temas policiales -fallecido hace pocos años- Enrique Sdrech, dejó al respecto de la desaparición una serie de comentarios y de hipótesis. El mencionado fue oportunamente amenazado para que abandonase la investigación. Sus palabras:

"Este nuevo aniversario de la misteriosa desaparición de la doctora Giubileo es una invitación a reflexionar sobre toda la deuda que la Justicia de Mercedes y la policía de Luján tienen con la sociedad argentina. Es un caso emblemático, con una deficiente investigación judicial y policial. Un deficiente trabajo de quienes debieron investigar a fondo hechos que estaban a la vista, que estaban en la mano y los tenían servidos para sacar deducciones, y no lo hicieron.
La aparición de decenas de cadáveres en los alrededores de la Colonia Montes de Oca y el Hospital de Open Door. Son decenas. Y hasta recuerdo casos como José Sagalasi, Vallejos, Pellegrini. Son todos casos que no se investigaron y quedaron como pistas claves.
Este nuevo aniversario sería el primero que nos sorprende con la causa cerrada. Faltó la decisión judicial para reanudar, reabrir la causa, sobre todo cuando estuvo en manos del juez Federal de Mercedes Marcelo Heredia.
Estuvieron a punto de llegar a un logro muy importante, sondeando la siniestra ciénaga que tiene la Colonia Montes de Oca. Pero no lo hicieron por pedido del titular de la Corte Suprema de la Nación, que viajó en helicóptero a Mercedes para impedir que se rastreara la ciénaga famosa.
Sabíamos que allí había restos humanos y había periodismo de todo el mundo esperando ese hecho, pero nada se hizo.
No se debe descartar que el tráfico clandestino de órganos enmarcando en el misterio. Y no lo digo por un capricho. Tenemos sobrados indicios de la cantidad de desaparecidos.
Que a mí no me digan que se escapan de la Colonia y los pisan los autos como a pavos de chacra, porque no lo aceptamos. Esa realidad jamás se investigó.
Tampoco investigaron pistas valiosas o cuando al año de la desaparición apareció un cadáver en un pozo cloacal y fue encontrado en presencia de una parapsicóloga. Ahí lo único que se atinó a decir fue que esos restos humanos no eran de una mujer. ¿Quién era el hombre? Tampoco lo sabemos. Repito que con esto, la Justicia de Mercedes, una vez más, al igual que en el caso de Patricia Ferraroti, está en deuda con la sociedad argentina. Tengo un mal concepto de esa Justicia, pero tengo motivos".

Por Ricardo White, para El Ojo Digital Sociedad, sobre texto documental BBC de 1993 de Bruce Harris y Judy Jackson, "The Body Parts Business". El texto fue publicado en su oportunidad por la web Seprin.com.

Giubileo
La colonia ahora mas cuidada.

8 Referencias.

1. ↑ Memoria Técnico-Administrativa correspondiente al
año 1957; Colonia Cabred. 2. ↑ http://www.clarin.com/diario/96/08/18/oculta.htm
3. ↑ http://www.perfil.com/contenidos/2008/04/11/noticia_0052.html
4. ↑ http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2008_4_27&id=50312&id_tiponota=10
5. ↑ Enemigos públicos, de Osvaldo Aguirre (2003, Aguilar, Altea, Taurus)
6. ↑ http://www.seprin.com/portal/notas1/trafico_de_organosII.htm
7. ↑ The Body Parts Business (1994, 63 min 17 s Alma Productions (Ontario) Inc. National Film Board of Canada, Canadian Broadcasting Corporation, British Broadcasting Corporation.)
8. ↑ http://www.seprin.com/portal/notas1/trafico_de_organosII.htm
9. ↑ http://www.diariosanrafael.com.ar/23704
10. ↑ Cecilia Giubileo un caso abierto, de Enrique Sdrech (1986, Graffit-Merlin)
11. ↑ The Body Parts Business (1994, 63 min 17 s Alma Productions (Ontario) Inc. National Film Board of Canada, Canadian Broadcasting Corporation, British Broadcasting Corporation.)
12. ↑ http://www.novanoticias.com.ar/nota.asp?n=2008_4_22&id=50132&id_tiponota=24
13. ↑ http://www.clarin.com/diario/2005/04/01/sociedad/s-04602.htm
14. ↑ http://www.perfil.com/contenidos/2008/04/11/noticia_0052.html
15. ↑ http://www.elcivismo.com.ar/edicion/2008/abril/23/7371gral02.htm
16. ↑ http://www.colonbuenosaires.com.ar/colondoce/0711.htm
17. ↑ http://www.clarin.com/suplementos/countries/2001/07/07/y-00211.htm
18. ↑ http://www.clarin.com/suplementos/countries/2006/10/21/y-00501.htm
19. ↑ Cecilia Giubileo un caso abierto, de Enrique Sdrech (1986,
Graffit-Merlin)

psiquiatras
Imagen de Cecilia en un medio gráfico.

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18 comentarios - El caso de la doctora Cecilia Giubileo.

Cocu78 +3
seguí así +9

La verdad fue un caso q me tuvo prendida en la tele cuando era muy chica y de ahí mi admiracion por el siempre recordado Enrique Sdrech.
zerofdp
Excelente post, soy trabajador y estudiante de la salud y me enteré por casualidad del caso.
Muchas gracias por compartir.
TheNewGod
Siempre me dió miedo ese lugar
fetrelp
Primero te dejo 10 puntos por el laburo, te apasiona el tema y sólo eso lo vale
2do, viví 15 años en Luján, los padres o la madre de la dar. vivían en un complejo habitacional sobre la calle Urquiza en el barrio capilla de Luján, no tengo idea si eran de Córdoba y si aún viven. Mis ex suegros, viven aún, frente a su casa y siempre me nombraron como sospechoso a un marido o ex marido de ella, un tal Chain.
iron_sol
Viendo lo de la reinaguracion del tren a Cabred me acordaba muy vagamente que algo habia pasado en esa zona. Tambien recordaba que de chica me habian contado que el primo de unos vecinos estaba ahi internado y me daba mucho miedo. Entonces empeze a buscar. Mama, que historia tan turbia :/ Anda a saber como esta todo eso hoy por hoy.

De todo lo que lei, tu post es uno de los mejores. Si tuviera puntos, te dejaba de una.
CTBA
No llego a comprender esto, valorando tanto que has investigado (lo cual no cualquiera hace): Open Door y su Colonia, llamada Dr. Domingo Cabred, es OTRO lugar; la Colonia Montes de Oca que sí está en Torres está ubicada a 7 kilómetros, y sí es donde desapareció esta Doctora. A qué se debe una confusión tan grande? No es una crítica, sino un aporte. Gracias