La Desnutricion Infantil Disminuye el coeficiente intelectual irreversiblemente



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Una de las características fisiológicas más importantes durante la primera infancia (los tres primeros años de vida) de un ser humano es el vertiginoso crecimiento y desarrollo del cerebro. Este un periodo de absoluto descubrimiento para el niño quien al nacer tiene unas 100.000 millones de células en el cerebro. En su mayoría no están conectadas entre sí por lo cual deben organizarse en forma de redes formadas por billones de conexiones que las unen.

Al ser el sistema nervioso el principal centro del organismo y director del crecimiento del niño, es lógico que crezca a una velocidad mayor que el resto del cuerpo. El desarrollo del cerebro es consecuencia del equilibrio entre genes y entorno. Los genes determinan la secuencia del desarrollo normal, pero el carácter del desarrollo es producto de los factores circundantes que afectan tanto a la madre embarazada como al niño. (H. Daza)

Entre estos factores encontramos la nutrición, la cual contribuye especialmente al desarrollo y crecimiento del cerebro, cuya enorme capacidad adaptativa es proporcional en este caso a su fragilidad y deterioro al encontrarse expuesto a la falta de estímulos positivos para dicho proceso.

Básicamente la nutrición consiste en suministrarle al cuerpo los nutrientes que necesita para su buen desarrollo. Esta se realiza por medio de comida que contenga los nutrimentos requeridos en las cantidades requeridas. Opuesta a la nutrición esta la desnutrición que vendría siendo un abastecimiento de comida insuficiente para satisfacer las necesidades del cuerpo, o la falta de los nutrientes implicados en el crecimiento y mantenimiento del organismo y sus funciones vitales.

La malnutrición en los primeros años de vida retardan el crecimiento del niño y sin embargo esta no es la mayor consecuencia ya que con una mejoría en la nutrición los efectos adversos podrían reducirse. Es en el cerebro y en general todo el sistema nervioso donde se observan las secuelas de la subalimentación, ya que en este periodo presenta su máxima tasa de crecimiento alcanzando el 70 % del peso que conservará por el resto de la vida. (Stoch & Smythe,1963).

Retraso en el crecimiento del anterior, reducción de su tamaño, reducción en la tasa de división celular(neurogénesis), la concentración de proteínas y menor desarrollo intelectual son consecuencias directas de esta problemática que afecta en proporciones alarmantes a la población infantil de los países en vía de desarrollo.

Temas como la educación, la capacidad productiva y el progreso de países enteros se relacionan muy estrechamente con la desnutrición. Ésta impacta dramáticamente sobre su mayor recurso, los niños.