Alumnos quieren ir armados al colegio para que no les roben
Alumnos quieren ir armados al colegio para que no les roben

A los chicos les quitan las camperas y las zapatillas cuando salen de los colegios.Temor en el barrio River, señala el Diario Crónica.

Pocas horas después del segundo asalto, casi en forma consecutiva, sufrido por el director técnico Jorge Burruchaga y su familia, vecinos del barrio River se acercaron en la mañana de ayer frente a la vivienda del ex futbolista para manifestar su temor e indignación por la ola de violencia que azota a la zona.

Los delitos también se han propagado en las cercanías a las escuelas, donde grupos de jóvenes con fines non santos interceptan a los estudiantes para apoderarse de sus pertenencias.

Atemorizados y cansados ante semejante situación, la presidenta del consejo vecinal, Ana Pauleso, reconoció recibir “pedidos de chicos para que les aconseje qué armas pueden llevar para defenderse porque están cansados de que les roben sus camperas y zapatillas”. “No es solamente Burruchaga”, dejó en claro la presidenta de la Asociación Barrio River, Ana Pauleso a Crónica, horas después del segundo hecho delictivo que el ex campeón del mundo con el seleccionado argentino padeciera en las inmediaciones de su vivienda y que fue anticipado ayer en forma exclusiva por este diario. En realidad, fue su mujer Fabiola Rossi quien debió lamentar en la noche del sábado el robo de dos neumáticos de su camioneta, sumándose al asalto que la familia sufriera el último 13 de junio en la vivienda, situada en Lidoro Quinteros 943,en el barrio River. Justamente allí y en la mañana de ayer, los vecinos de la zona comenzaron a convocarse por iniciativa propia a fin de expresar que los atracos que protagonizaron Burruchaga y sus seres queridos no son aislados, sino que forman parte de “una violencia inusitada que empezó el 9 de junio pasado” sentenció Pauleso.

La mujer reconoció que en aquella oportunidad “un vecino tuvo el mismo asalto que Burruchaga en su casa. Lo despertaron con el revólver en la cabeza”, una modalidad que se ha incrementado por estos días en las viviendas cercanas al estadio Monumental. “Ingresan encapuchados a tu dormitorio a las 3 de la mañana, mientras también abren las puertas de las otras habitaciones y levantan a los hijos de los pelos con un manejo del lenguaje aterrador”.

La mujer se contactó horas después del segundo robo con los familiares de Burruchaga y aseguró que “están consternados”.