Hasta hace pocos meses Hugo Moyano, el líder de la central sindical más grande del país, la Confederación General del Trabajo (CGT), era uno de los principales defensores del gobierno nacional.

Ahora es la principal espina de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Días atrás organizó un paro de camioneros que causó desabastecimiento de combustible y encabezó una huelga en reclamo al impuesto a las ganancias.

¿Quién es este hombre que es capaz de movilizar a cientos de miles de trabajadores? ¿Y cómo pasó de ser un aliado a ser considerado el mayor opositor a la presidenta?

Desde la década del 90, Moyano fue ganando poder al frente del sindicato de camioneros y eventualmente se transformó en el dirigente gremialista más conocido del país.

Se destacó como uno de los pocos líderes sindicales que se opuso a los gobiernos neoliberales de Carlos Menem (1989-1999) y Fernando De la Rúa (1999-2001).

Pero su auge se dio con la llegada al poder de Néstor Kirchner, en 2003. Kirchner decidió unificar el movimiento obrero bajo el paraguas de la CGT, lo que permitió a Moyano alzarse como el máximo sindicalista del país.

Según el sociólogo Heriberto Muraro, para entender el peso que tiene Moyano es necesario primero entender la historia del sindicalismo en Argentina.

'En los años 40 el presidente Perón impulsó el movimiento sindical, unificando a los gremios por ramo, dándoles personería jurídica y obligando por ley a las patronales a descontar dinero de sus empleados para los aportes gremiales', afirmó.

Así, Argentina se convirtió en uno de los países con mayor fuerza sindical del mundo.

Pero si bien el peronismo y el sindicalismo nacieron mano en mano, no siempre se quedaron unidos.

El mismo Perón sufrió los embates gremiales en los años 50 como ahora le ocurre al actual gobierno, que también se define como peronista.

Las paritarias

Una de las bases del sindicalismo de Perón fue la incorporación de las llamadas 'paritarias' o negociaciones salariales entre los gremios y las patronales.

En los últimos años, el aumento de la inflación a niveles cercanos al 25% llevó a acuerdos que incrementaron los salarios por encima del 30%.

Pero en 2012 el gobierno intentó forzar paritarias más bajas, ante un escenario económico más adverso.

Eso llevó a que Moyano convocara al paro de camioneros que la semana pasada dejó sin combustible a varias zonas del país y causó enormes trastornos en las estaciones de servicio.

Si bien el propio dirigente sindical anunció un acuerdo con los empresarios del sector para aumentar los sueldos en un 25,5%, lo que puso fin a esa movilización, Moyano hizo un llamado a un paro general con la intención de forzar al gobierno a reducir sus impuestos a los trabajadores.

El exaliado de Néstor Kirchner tuvo palabras particularmente duras hacia la jefa de Estado:

'Le pedimos a la Sra. Presidenta que deje de lado la soberbia, que no crea que porque sacó el 54% puede hacer lo que quiera en este país', dijo, en referencia al porcentaje de votos con el que fue reelegida la mandataria en octubre pasado.

Según Emilia Delfino, coautora del libro 'El hombre del camión', sobre la vida de Hugo Moyano, la pelea del líder sindical contra el gobierno no tiene sólo que ver con reclamos salariales.

Supervivencia

En julio próximo se realizan las elecciones para elegir al nuevo secretario general de la CGT y, según la mayoría de los analistas, Moyano no contaría con las adhesiones suficientes para permanecer en el cargo.

'El gobierno quiere armar una CGT kirchnerista y lo más probable es que Moyano se rehúse a dejar su puesto y la CGT se divida en dos bandos', dijo Delfino.

Es una visión que muchos comparten. La Unión Industrial Argentina (UIA), la principal patronal del país, ya anticipó su preocupación de que esto ocurra.

Ante este escenario, los anuncios de Moyano son leídos como una batalla de poder con el gobierno.

'Moyano logró cooptar a otros gremios opositores y ahora busca sumar el apoyo de la gente que votó en contra de la presidenta', señaló la autora.

La tarea no será sencilla: según las encuestas, Moyano es una de las figuras más odiadas del país.

Contradicciones K

Algunos cuestionan el hecho de que el hombre que hasta hace pocos meses convocaba a actos multitudinarios para defender el 'modelo kirchnerista' ahora sea considerado un rival del gobierno.

'Ustedes mismos crearon el monstruo', le reprochó al gobierno un lector desde las páginas del diario La Nación.

Según el comentarista de ese medio, Carlos Pagni, la situación de Moyano es similar a la del Grupo Clarín, que pasó de ser un defensor de Néstor Kirchner a convertirse en el máximo enemigo del gobierno.

Lo que muchos se preguntan es: ¿por qué permitió el kirchnerismo que Moyano sumara tanto poder?

Para Muraro, la respuesta es obvia: 'Kirchner tuvo que crear al monstruo para sustentar su propia base política'.

El politólogo recordó que en 2003 el entonces ignoto gobernador de la patagónica provincia de Santa Cruz llegó a la presidencia con apenas el 22% de los votos, luego de que Menem decidiera abandonar la segunda vuelta presidencial.

Por su parte, Delfino resaltó el poder que ha acumulado el gremio de los camioneros en los últimos años.

'Manejan las distribución del dinero, de los alimentos, del combustible. Moyano también tiene a su cargo los peajes, los puertos y los aeropuertos. En esencia, maneja la economía', resumió. (BBC-MUNDO)



Moyano y Cristina, fin del idilio