En el comercial promociona una bebida energizante y hace gala de su violencia. Y se armó el revuelo: el ex campeón de box estuvo en prisión por atacar y violar de una joven en un hotel.


link: http://www.youtube.com/watch?v=6i-lHFg05vo


"Puede que sea una bestia, no puedo controlar mis puños ... Dicen que soy rudo, impredecible y brusco". Así canta Mike Tyson, vestido de punta en blanco –literalmente-, sentado al piano y rodeado de bellísimas mujeres en un comercial de bebidas energizantes. La canción sería una anécdota para el boxeador y ex campeón del mundo de pesos pesados, acostumbrado a dar y recibir golpes. Pero el pasado de Tyson tiene mucho más que rings. En 1991 fue condenado por un jurado de Indianápolis a 6 años de cárcel por violar a una joven de 18 años. La idea de ponerlo a entonar "soy rudo, impredecible y brusco" mientras revolea con violencia un piano no cayó nada bien.

Los creativos de la bebida energizante polaca "Black" (Negro) deben estar dándose golpes ellos mismos después del revuelo que armó el comercial y las críticas de polacas y líderes de opinión, incluso de Estados Unidos, que les saltaron a la yugular por la "brillante" idea.

En el video se puede ver a Tyson cantarle a un grupo de mujeres en un salón todo ambientado en color blanco, mientras toca el piano. Ellas lo miran y rodean embobadas, mientras el ex campeón hace gala de sus virtudes violentas y al final, tras tomar un sorbo de la latita del energizante "Black", revolea el piano de una trompada.

La violencia contra Desiree Washington, la joven de 18 años que fue violada por Tyson en un hotel de Indianápolis mientras ella concursaba por "Miss América" y que lo tuvo tres años en la cárcel –la mitad de la condena-, no fue el único episodio que se le conoció. En 1997 le revocaron la licencia de boxeador y lo condenaron a pagar 3 millones de dólares por morder en la oreja a Evander Holyfield durante una pelea. Luego hubo un acuerdo con otras dos mujeres que también denunciaron haber sido atacadas por el ex boxeador y evitó el juicio. O los incidentes que confesó su propia ex esposa, Robin Givens, ante la famosa periodista de Estados Unidos Bárbara Walters: "Sacude, empuja, tengo miedo. Estoy muy, muy asustada". O aquella frase: "Me arrastró por el pasillo del pelo. Me sacó de la cama. Me pateaba".

Golpes, puños, patadas y mordidas. Los antecedentes violentos de Tyson no tienen discusión. Lo que sí está en discusión es qué tenían los creativos de la agencia de Grey Warsaw en la cabeza cuando pensaron el aviso.