Lucha de clases Jorge Altamira

Lucha de clases Jorge Altamira
Lucha de clases
Los acontecimientos recientes han servido también como una escuela política excepcional a cielo abierto. En las llamadas circunstancias normales, la lucha entre las clases se encuentra opacada por toda suerte de manipulaciones ideológicas. La masificación del impuesto al salario, que gravaba antes al 3% de los obreros y ahora llega al 20, ha expuesto con crudeza que el ‘subconsciente’ de la política no es otro que la lucha por la apropiación de la riqueza social. Casi todo el país se ha visto obligado a discutir esta realidad como consecuencia del impuesto al salario. En la sociedad capitalista, esa riqueza es generada por la clase obrera y apropiada por la burguesía. El discurso sobre la ‘redistribución de los ingresos’ presenta esta realidad al revés: que la riqueza social la estaría cre! ando el capital y que se trata de redistribuirla a los trabajadores. A esta presentación invertida de la realidad -donde la expropiación del trabajo es convertida, por la acción asistencial o intermediaria del Estado, en una distribución en beneficio de los trabajadores- se reduce toda la argumentación del progresismo. La distorsión ha saltado ahora por los aires: el Estado supuestamente benefactor ha salido a aplicar un impuesto directo al salario. La justificación es que la recaudación irá a los trabajadores que se encuentran en la miseria extrema, en una suerte de redistribución entre explotados que deja intangible al capitalista. El destino real del impuesto es seguir subsidiando a los Cariglino, Roggio, Techint y al pago a los usureros internacionales.Roberto Feletti, en La Nación (24/6), sostiene que el impuesto al salario es progresivo, en tanto que el que se aplica a la renta estaría muy lejos de eso. El motivo que esgrime Feletti es que afectar a la renta financiera resultaría en una salida de dinero y en una des-pesificación de la economía. Repite lo dicho por Bush y Berlusconi, entre otros. O sea que los K han decidido que es mejor gravar el trabajo productivo y premiar la especulación capitalista. El gobierno está confesando que se encuentra en una crisis sin fondo.Del mismo modo, ha quedado expuesto el carácter de clase del Estado, incluso cuando se viste con una fraseología ‘izquierdista’. La confiscación del salario, por la vía impositiva, se produce como consecuencia de una coacción. El argumento de que el 80% de los asalariados no son alcanzados por el impuesto deja expuesta la miseria de esa mayoría inmensa, cuyo 80% cobra un salario promedio de tres mil pesos. Menear con el impuesto a los ingresos de los trabajadores es siempre riesgoso: en Inglaterra, por ejemplo, el ‘poll tax’ (un impuesto fijo igual a todos los ciudadanos, con independencia de su clase social) le costó la vida política a la señora Thatcher.El ajetreo que está viviendo Argentina obedece a la presión de la crisis capitalista. El impuesto al salario viene a llenar una parte de los cofres del Estado, acosado por tres flagelos: el pago de la deuda usuraria, la fuga de capitales y los subsidios a las empresas de energía y transporte.

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2 comentarios - Lucha de clases Jorge Altamira

@intoxicarla Hace más de 2 años
este post se merece +10

Argentina


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@jarias44 Hace más de 2 años +1
+3 x Altamira