Córdoba: quisieron inscribir a su hijo con el nombre Lucifer
Ocurrió en la localidad de San Francisco, provincia de Córdoba. Una pareja eligió ese nombre para su primer vástago varón, aunque en el Registro Civil municipal se lo impidió


Le queria poner lucifer a su hijo



Una pareja quiso ponerle de nombre Lucifer a su primer hijo varón y el Registro Civil de su ciudad se lo impidió. El cuiroso hecho se produjo en la localidad de San Francisco, provincia de Córdoba. En contacto con el programa A Diario de Radio 2, Vilma Catani, directora del Registro Civil de San Francisco señaló que si bien siempre aparecen nombres raros, este sorprendió mucho a los empleados de la oficina.

"Nos asombra por el nombre en sí, pero cada tanto vienen padres con nombres curiosos. Hace poco solicitaron la inscripción de una niña con el nombre Asia, como el continente, y fue aprobado", relató a Radio 2 la funcionaria. Y agregó: "Si hacen el trámite puede ser que sea aprobado y debamos anotarlo".

Pero no fue el caso de la pareja que quiso anotar al bebé con el nombre Lucifer, que aunque significa "hijo de la luz" de acuerdo al relato bíblico se lo emparenta con el demonio. Los empleados municipales se negaron a aceptar el pedido de inscripción del recién nacido con ese nombre, con el argumento de que no está permitido poner los que no están en el libro del registro.

La explicación desde esa repartición para justificar la negativa de inscribir al bebé con ese nombre se limitó al argumento de que existen dos libros con nombres aceptables, y que en ellos no se encuentra Lucifer, que en términos bíblicos es asumido como sinónimo del demonio.

Sin embargo, poner nombres que no figuren en los listados no está prohibido, aunque –según informaron– los padres del pequeño deberán realizar ahora un trámite ante la Dirección General del Registro Civil de la Provincia de Córdoba, solicitando la incorporación de ese nombre al listado.

En los últimos años se amplió la posibilidad de imponer nombres extraños o muy poco frecuentes, como también los de origen extranjero. Suelen evitarse, en cambio, los que puedan poner en ridículo a la persona nombrada o que puedan provocarle complicaciones.