Uno de los candidatos a pelotud# del año podría ser Michael Baker, vecino de Junkins, un pequeño pueblo de Kentucky.




A éste joven de 20 años, con los cientos de coches que hay por las calles, no se le ocurre otra cosa que robarle nafta a un patrullero de la policía del pueblo, pero no contento con ésto, su novia inmortalizó el acto con una foto y la subió a su Facebook.

La foto comenzó a correr por la red social, y en el pequeño pueblo de poco más de 2000 habitantes, la policía no tardó en arrestarlo.




La foto, como es lógico, la borró de Facebook, pero contento de sus actos, al salir del calabozo, comentó de nuevo en Facebook: “Acabo de salir de la cárcel, colegas. Menuda risa, teníais que haberlo visto. El descojono LOL”.