Suiza seguirá comprando petróleo iraní, en desafío a las sanciones que ha impuesto la Unión Europea (UE) contra Irán y que entraron en vigor el 1 de julio.

El Departamento Federal Suizo de Asuntos Económicos declaró que Suiza no secundará el embargo al petróleo de Irán, a pesar de las crecientes presiones que están ejerciendo EE.UU. y la UE.

Las autoridades suizas han asegurado que cualquier decisión sobre la importación, venta y transporte de petróleo iraní, como crudo y productos petroquímicos y su cobertura de seguro, tiene que llevarse a cabo teniendo en cuenta todas las contrapartes.

En respuesta a una pregunta de la agencia de noticias helvética SDA/ATS, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país aseguró que Suiza tiene todo el interés del mundo en mantener sus buenas relaciones con Irán.

En abril, el Gobierno suizo también quedó exento de congelar activos del Banco Central de Irán, que forma parte de algunas de las sanciones de la UE.

El mes pasado, el embajador de EE.UU. en Suiza, Donald S. Beyer, expresó su "decepción" por la negativa de las autoridades suizas a cumplir con las sanciones oficiales de Washington y la UE sobre Irán.

Desde el 1 de julio, la UE puso en vigor nuevas sanciones a la importación del petróleo iraní con el objetivo de presionar al país persa para que abandone su programa nuclear con fines pacíficos.

Similares sanciones fueron impuestas por EE.UU. a Irán desde el 28 de junio.

No obstante, Irán, país que ha suscrito el Tratado de No Proliferación Nuclear y que es miembro de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), ha anunciado en reiteradas ocasiones que ni renuncia ni renunciará a su derecho de usar la energía nuclear con fines pacíficos: otros posibles usos no son sino confabulaciones y pretextos de Occidente.

Cabe destacar que EE.UU. no tiene embajada en Irán, sino que es la embajada de Suiza en Teherán quien representa los intereses de EE. UU. en el país persa.