La pastilla denominada "Truvanda" puede reducir el contagio de VIH hasta en un 73% en grupos de riesgo.

EE.UU. aprobó la píldora que previene el virus del Sida

La Agencia Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos anunció el lunes la aprobación de “Truvada”, la primera píldora para ayudar a prevenir el VIH causante del Sida en algunos grupos de riesgo. El fármaco es elaborado por el laboratorio Gilead Sciences.
"Truvada es para utilizar en profilaxis previa a la exposición en combinación con prácticas de sexo seguro para prevenir las infecciones de VIH adquiridas por vía sexual en adultos de alto riesgo. Es el primer fármaco aprobado para esta indicación", dijo la FDA.
En realidad es un medicamento conocido, que ha estado en el mercado estadounidense desde 2004 como tratamiento para personas infectadas con VIH, indicado en combinación con otros fármacos antirretrovirales. Pero en mayo, un panel asesor de la FDA instó a aprobar el “Truvada” como prevención para personas no infectadas, luego de que ensayos clínicos mostraron que puede reducir el riesgo de VIH en hombres homosexuales del 44 a 73%.
Los participantes fueron seleccionados al azar para tomar una dosis diaria de Truvada -una combinación de 200 miligramos de emtricitabina y 300 mg de tenofovir disoproxil fumarato- o un placebo. Quienes tomaron el medicamento regularmente tuvieron casi 73% menos de infecciones. En total, incluyendo a aquellos que no habían sido tan diligentes en tomar Truvada, se registró un 44% menos de infecciones que en aquellos que tomaron un placebo.
Según los expertos, los resultados son la primera demostración de que un fármaco ya aprobado por vía oral podría disminuir la probabilidad de infecciones de VIH.
La píldora es considerada por muchos expertos como una nueva y potente herramienta contra el virus de la inmunodeficiencia humana pero algunos proveedores de servicios de salud temen que fomente comportamientos sexuales de riesgo. Un estudio sobre Truvada publicado en 2010 en el New England Journal of Medicine incluyó a 2.499 hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres, pero que no estaban infectados con el virus que causa el Sida.