ENOJADA


La Presidenta criticó a los bancos privados. Tambien se despachó contra los medios y cruzó a 2 expresidentes del BCRA. Ambos respondieron: Prat Gay pidió que "se ocupe de la inflación"; y Redrado dio a entener que la mandataria lo malinterpretó y se confundió.

Enojada: La presidenta repartió palos para todos


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Con los tapones de punta y contra todos. En medio de los cuestionamientos por el uso de la cadena nacional, Cristina Kirchner le pegó duramente a los medios de comunicación, en un discurso pronunciado en la inauguración de una fábrica de lavarropas, en Haedo. Pero el sector del periodismo no fue el único al que embistió. La Presidenta también criticó duramente a los bancos y a algunos economistas (aunque no los nombró, aludió claramante a Alfonso Prat Gay y a Martín Redrado).
Acompañada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, entre otros funcionarios, la mandataria destacó la importancia del crecimiento de la producción nacional. "No puede haber mejor lugar para un político que en una fábrica", dijo.
Cristina dijo que "hay gente enferma de importancia en la Argentina". Y agregó: "Siempre le pido a Dios no enfermarme de importancia. No hay que creérsela". Aludió además al tema de la cadena nacional, un aspecto cuestionado por la cantidad de veces que es utilizada por este Gobierno: "Esos de la cadena nacional del miedo y del desánimo deberían volver al colegio o a la facultad para saber que la economía no es una ciencia exacta".
Por otra parte, le pegó duro a los bancos privados por no realizar campañas propagandísticas dedicadas a difundir las condiciones de los nuevos créditos para pequeñas y medianas empresas ofrecidas por el Gobierno. "Cuando los créditos son para consumir, con cuotas con intereses importantes, hay mucha propaganda. Nos gustaría que hubiera la misma propaganda para las líneas de créditos para la inversión, que es la mejor manera de que haya más ofertas y mejores precios".
Por último, defendió al actual viceministro de Economía, Axel Kicillof, quien había sido burlado por Prat Gay, cuando dijo que cuando él era líder del Banco Central, Kicillof se chupaba el dedo gordo. "Habla de Kicillof que, así como lo ven, es bastante grandecito. Ese economista (por Prat Gay) se tuvo que ir del BCRA por las peleas que tenía con el ministerio de Economía".
Como para finalizar un discurso cargado de bronca para varios sectores, también se acordó de otro economista, Martín Redrado: "Otro presidente del Banco Central (por Redrado), el de las reservas, había pronosticado en 2008 que íbamos a tener saldo de balanza comercial de 6 mil millones de dólares, y finalmente tuvimos 12 mil millones".


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