Día de la Armada Argentina 17 de mayo por Jorge E. Acosta

Ezeiza ,17 de mayo de 2012.


Señores Oficiales de las Fuerzas Armadas Argentinas
(en actividad o retiro); especialmente a los pertenecientes
a la Armada Argentina.

Hoy es el día de la Armada Argentina

La Armada Argentina fue elegida por mí para hacer realidad mi vocación de ser marino, para defender a la Patria: ser marino de guerra.

Al pertenecer a la Armada Argentina tengo el honor de formar parte de las Fuer-zas Armadas Argentinas, lo cual me enorgullece.

En la Armada Argentina encauzaron definitivamente mis conocimientos sobre la Constitución Nacional (C.N.), me enseñaron las leyes y los reglamentos de aplicación, el Código de Honor San Martín, el Credo del Oficial de la Armada y me instruyeron para cumplirlos a la luz del Código de Justicia Militar (el artículo 514 marcó sustantivamente mi comportamiento profesional: EL QUE DA LA ORDEN ES EL RESPONSABLE).

Más allá de mis aciertos y de mis errores, traté de mantenerme dentro del marco de actuación de la Armada Argentina; lamento mis errores.

Intentando evitar la hipocresía debo decir que en la Armada Argentina conocí a muchísimas personas – la gran mayoría - que eran más preparados, dedicados y cumplidores que yo, pero también conocía a otros que - al observar su desempeño - me causaron mucha tristeza y ruego se entienda que no me refiero a situaciones personales… pues para mí, la vigencia del Art. 19 de la C.N., es mandatorio. Es probable que algunos piensen distinto que yo, lo cual me parece razonable.

Al observar lo que ha quedado de los medios materiales que poseía la Armada Argentina durante el tiempo en que estuve en actividad (en tipo, calidad y cantidad para cumplir con la MISIÓN) y en consecuencia, al conocer lo que ella, (la Armada Argentina) significa para sus “tripulantes” , me imagino el sacrificio que debe conllevar “navegarla” aunque también tengo presente que nuestra Armada Argentina se formó bajo la consigna Browniana ¡hombres de hierro, en barcos de madera!.

Ante esa situación y a lo que yo estoy viviendo: más de trece años con prisión preventiva hasta que me condenaron en primera instancia en octubre de 2011, mis setenta años de edad y mis crónicas y múltiples dolencias físicas, (ni que hablar con relación a lo que están sufriendo otros muchos combatientes contra el terrorismo de los ´70, especialmente los suboficiales, algunos en muy mal estado de salud y mucho mayores que yo) me llevan a la conclusión de que solo se podrá salir de este “varadero” con trabajo constante en lo material y con “Espíritu de Concordia” para restablecer la Justicia.

Estoy convencido, también, que es imprescindible lograr conformar un contexto - al cual es imprescindible aportar cotidianamente - de verdad y justicia, pero apelando a la historia (que une) y desechando a la memoria (que desune); hay algunos a los cuales habrá que convencer - mediante el diálogo - o sea, a los que están intentando cambiarnos la Historia para así profundizar la división entre los Argentinos.

Hoy, en el Servicio Religioso semanal, he rogado públicamente a Dios Nuestro Señor - fuente de toda razón y justicia - que le permita a la Armada Argentina volver a conformar la fuerza armada que, prevista en la C.N., sea fiel reflejo del modelo que conforman los valores e intereses genuinos y por lo tanto lícitos del Pueblo Argentino, del cual se nutre y del que jamás estuvo alejada. Intereses espúreos la intentaron separar con base en injustos infundios y odios, que están implícitos en los divisionismos y venganzas.

Recuerdo haber escuchado varias veces a lo largo de mi carrera naval, de boca de quienes ostentaban la representación de la Superioridad, que (o algo parecido) - : “La Armada no abandona a sus hombres” y yo agrego - respetuosamente - ni los debería dejar en “puertos ajenos”. (El hacerlo tiene una clara tipificación, deshonrosa, en el Código de San Martín).

Estas líneas las estoy escribiendo luego de haber leído las palabras pronunciadas por el Dr. Gerardo Palacios Hardy (de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia) en la presentación del libro “Lesa Humanidad” de Enrique Díaz Araujo en la Feria del Libro el 19 de abril de 2012. Hago propicio este momento para - más allá de hacer llegar saludos - agradecer mucho esas palabras y el trabajo de dicha Asociación.

Me llamaron la atención especialmente - por ello los relaciono con mi pensamiento volcado en estas líneas - los párrafos que transcribo más abajo ya que, respetuosamente creo que nos hacen un llamado a participar - en nuestro contexto específico - para mantener vigentes los valores e intereses que nos enseñaron en esos claustros a los cuales ingresamos llenos de ideales y voluntariamente: el Colegio Militar, la Escuela de Aviación Militar y la Escuela Naval Militar.

Transcribo:
“En sintonía con ello, debe entenderse por lo tanto que la judicialización que se ha hecho de la guerra de los ´70 no es sino la continuidad de la acción revolucionaria de izquierda por otros medios. Que ésta vez nos previene, con estos juicios perversos, lo que espera a quienes decidan hacerle frente.

No es posible dudar, entonces. Otra vez se nos agravia, otra vez se nos desafía, otra vez se nos propone la guerra. Prueba de ello es el miedo que han sembrado. Sé de muchas personas que no han venido esta noche porque sienten temor. No las estoy criticando. Nada mas intento probar que el diagnóstico es correcto.

Agradezcamos pues a Enrique Díaz Araujo por partida doble: por enseñarnos la verdad y por enseñarnos también a no sentir miedo por decirla”.

Es de público y notorio la gran cantidad de camaradas presos - obviamente de todos los sectores subordinados a la Conducción que dirigió el accionar de las Fuerzas uniformadas, en la Guerra Civil Revolucionaria Terrorista Trotskista de los ´70, con la finalidad de hacer cesar el enfrentamiento entre la “Patria Peronista” y la “Patria Socialista” - por contribuir a restablecer la paz. Esa paz se logró y hago propicia esta oportunidad para desear que sea mantenida para siempre.

Al repasar el segundo párrafo de la transcripción precedente, relaciono el proceder allí descripto de: “no han venido”, con la acción de abandono que algunos presos están viviendo (no es mi caso): “ni siquiera han ido a visitarlos”.

Estoy convencido de que si se intenta estar presente en ese tipo de actos (me refiero por ejemplo a la presentación de libros) se estará diciendo “PRESENTE” en los “centros de detención de nuestros camaradas”, para el caso de que por “razones de fuerza mayor” no se pueda concurrir personalmente a verlos.

En cuanto a la justificación de la ausencia por miedo, estoy seguro de que para el caso de los oficiales de la Armada - hablo exclusivamente de y para mí subcultura, por la delicada cuestión del tópico - estará presente solo para casos especiales que, como dice el refrán, confirman la regla.

Dejo expresa constancia de que estos conceptos los estoy vertiendo teniendo en mi mente a todos aquellos presos - los haya conocido o no - pero especialmente a los de menor jerarquía y/o cargo que yo en esa guerra por cuanto no me alejo de los reglamentos, leyes y normas de comportamiento militares.

Sin otro particular y especialmente a los Sres. Oficiales de la Armada (pues deseo hablar de lo que conozco y a los que entienden perfectamente de lo que hablo pues tuvimos una educación e instrucción similares) les puedo asegurar que los oficiales y suboficiales que menciono en párrafo precedente combatieron con total corrección y valentía, en el convencimiento de que estaban empeñados en una Guerra Civil en la cual estaban amenazados los bienes tangibles e intangibles de la Nación y del Estado Argentino e incluso, la vida de los miembros de las Fuerzas Uniformadas y sus seres queridos, (a las víctimas y a las dolorosas consecuencias me remito).

¡Por favor, a la vez que agradezco la ayuda de los que se hacen presentes “en esta batalla”, de la forma que sea, les ruego que no se olviden de sus camaradas presos y especialmente de aquellos más jóvenes que yo. La concurrencia a los actos organizados para pedir HISTORIA, VERDAD Y JUSTICIA (sea cual sea la razón material de la convocatoria) creo, es un imperativo para lograr la Concordia.

Atenta y respetuosamente.


Jorge Eduardo Acosta
Capitán de Fragata VGM (Ret)
Preso Político
DOC ONU E/CN.4/2003/97 (CONSULTAR POR INTER-NET)
Décimo cuarto año en prisión sin sentencia firme
BUENOS AIRES - ARGENTINA

PD: En orden cronológico:
A los Señores miembros de la Armada Argentina para el 17 de mayo les deseo
¡MUY FELIZ DÍA DE LA ARMADA!
A todos los miembros de las Fuerzas Uniformadas para el 25 de mayo les deseo ¡MUY FELIZ DÍA D ELA PATRIA!
A los Señores miembros del Ejército Argentino para el 29 de mayo, les deseo
¡MUY FELIZ DÍA DEL EJERCITO ARGENTINO!

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