"Cuando termine el actual mandato de Cristina Kirchner habrá tres millones de pobres", dijo Binner
El socialista viajó a Mendoza con la dirigencia nacional del FAP. En una entrevista con este portal (foto) visualizó en la inflación y la corrupción los dos flancos más débiles del Gobierno. "Yo creo que se ha desmejorado el país desde octubre".
"Cuando termine el actual mandato de Cristina Kirchner


El candidato a presidente que secundó a Cristina Fernández de Kirchner en la elecciones de octubre pasado, Hermes Binner pasó por Mendoza en lo que significó la última estación del armado del programa de gobierno que el Frente Amplio Progresista (FAP) presentará el último sábado de agosto en Costa Salguero, en la Ciudad de Buenos Aires. En una entrevista con este medio dio pistas de lo que viene para la coalición que encabeza el socialismo y dejó un análisis pesimista sobre el presente y futuro del país.

Dijo que "cuando termine el actual mandato de Cristina Fernández habrá tres millones de pobres y una situación social muy complicada". Cuestionó el cierre de la economía y visualizó en la inflación y la corrupción los dos flancos más débiles del gobierno.

-¿Van a mantener la alianza con el radicalismo en algunos departamentos, como en Godoy Cruz?
-Nosotros tenemos una mirada diferente del país de la que tiene la partidocracia argentina, creemos que hay que mirar al país desde el interior hacia el puerto de Buenos Aires y no al revés, como se viene ejecutando desde hace tanto tiempo. Y pensar desde el interior significa pensar que la gente que está instalada en cada una de las regiones, que conoce los procesos productivos y sociales, y que tiene interés de participar en el FAP tiene que hacerlo particularmente desde la realidad local. Nuestra convocatoria es a la gente que más conoce la realidad local para construir una alternativa diferente para Argentina mirándola desde donde está el sector que produce y trabaja. Este es el gran desafío que hemos construido desde el FAP.

-¿El diagnóstico de país es el mismo que el que tenían antes de las elecciones?
-Lo estamos incorporando cada vez con más encarnadura porque cada vez estamos entendiendo más al país y cada vez tenemos más diálogo con los sectores productivos y sociales. Y cada vez vemos que tenemos un problema hoy en nuestro país que está vinculado a la falta de competitividad. Entonces, no es cerrando fronteras como vamos a integrarnos a un mundo globalizado, no es cerrando fronteras como nos vamos a integrar cada vez más al MERCOSUR o a la UNASUR, sino que es abriendo, dialogando y teniendo políticas de crecimiento en lo competitivo que permita superar la realidad que hoy tenemos en nuestro país desde el punto de vista productivo. Hoy tenemos una situación conflictiva en los limones de Tucumán, la tenemos con el aceite de oliva en las provincias de precordillera, la tenemos con el vino, la tenemos con la frutilla de Coronda, la tenemos con la carne y la leche en Santa Fe. Hoy Argentina dejó de ser competitiva.

-¿Esto era claro antes de las elecciones o empeoró la situación?
-Yo creo que se ha desmejorado el país. Al perder competitividad, al perder realmente la seguridad jurídica, hoy estamos ante una situación complicada. Esto se supera con políticas realistas que sienten en la misma mesa a los sectores de la producción y el trabajo. En Santa Fe tenemos un ejemplo de lo bien que funciona el diálogo con el Gobierno, la CGT, la CTA y la Unión Industrial. Este mecanismo es fundamental para superar el problema fundamental que tenemos en Argentina, que es la inflación. Es un impuesto que castiga a los sectores más humildes, castiga a los pobres, a los jubilados, a los pensionados. Sino comenzamos a dialogar entre los formadores de precios y los que demandan mejoras salariales para mejorar el poder adquisitivo, evidentemente que no vamos a poder comprender lo que significa un crecimiento real.

-¿Por qué la inflación no tuvo altos costos para el Gobierno en las elecciones?
-Porque había capacidad de compra y cuando hay capacidad de compra la gente siente que existe la inflación pero que el mes que viene va a poder comprar más. Ese ciclo se está cerrando. La economía se está achicando.

-¿Cambió el posicionamiento del FAP desde las elecciones hasta ahora?
-No, en absoluto. Pero, yo quiero decirle ante todo que nosotros el tema de la inflación lo planteamos en la campaña electoral.

-Claro, pero no influyó
-El otro tema que pasa desapercibido cuando hay una bonanza económica es el de la transparencia. Entonces hay hechos de corrupción que pasan de desapercibidos detrás del famoso roban pero hacen, pero cuando comienza a deprimirse la capacidad adquisitiva de la gente, tanto la inflación como la transparencia son valores muy importantes que inciden realmente en la decisión de la gente.

-¿Hasta adónde está abierto el FAP para la incorporación de aliados. Cuál es el límite ideológico?
-El límite es el programa, ponernos de acuerdo en un programa común, en qué hacer. Nosotros creemos que hay otra forma de pensar Argentina y esa otra forma es pensarla de forma colectiva. Es inexplicable que un país tan rico como Argentina viva una tirantez de tal nivel en lo social y de tanta desaprensión en lo económico. Hoy se cayó el doble balance positivo que tenía el Gobierno en lo fiscal y lo comercial. En lo fiscal está muy atrasado el país y en lo comercial sino fuera por el precio excepcional de la soja verdaderamente también estaríamos en déficit.

-¿Si fueran gobierno qué harían con el núcleo central de las políticas que implantó el kirchnerismo?
-Por lo menos tener una política energética integral en el país. Nosotros no podemos descansar con una matriz térmica basada en el gas oil. Hoy no se piensa en otros tipos de energías, como la eólica, solar, el aprovechamiento de los ríos, bueno esto es parte del déficit de una política que no se desarrolla armónicamente. También hay que pensar en una infraestructura vial o una infraestructura minera, porque no nosotros no estamos en contra de la minería, de lo que estamos a favor es de un desarrollo sustentable. En Mendoza, la idea de los pioneros, la base de los que hicieron Mendoza fue el agua y para ustedes una finca que no está trabajada es un páramo y al lado ve un vergel. ¿Qué está ocurriendo? Estamos viendo que donde está la mano del hombre, donde está el trabajo está la base de sustentación de la economía.

-¿Usted tiene información de la existencia de presiones del Gobierno de la Nación a Mendoza para avanzar con la actividad minera?
-Mire, aquí hay siempre una gran tentación de ver el último recurso como el que nos va a salvar. Yo creo que tenemos que pensar en tiempos y espacios razonables para recuperar la República Argentina. Hay que hacer un plan a 20 años, hay que pensar estratégicamente lo que queremos para Argentina. Y qué podemos hacer trayendo el porvenir al presente.

-¿Tienen un plan para retomar el control de la agenda?
-Sino somos gobierno cómo lo vamos a hacer. Nosotros planteamos llegar al gobierno.

-¿Ayudaría que se sumara el radicalismo al FAP?
-Bueno hay que buscar la construcción de mayorías.

-¿Qué análisis hace del rol de hoy del radicalismo?
-Tiene actores que juegan en un lado y otros en otro, pero no son los mismos actores. Por lo menos eso se visualiza desde afuera, no se cómo será desde adentro. En el radicalismo de Santa Fe eso también existe y sin embargo hace 20 años que estamos integrados y gobernamos Santa Fe. O sea que para nosotros lo importante es tener un plan que es lo que estamos haciendo acá en Mendoza.

-¿Cómo analiza las divisiones del peronismo incidiendo en la conformación de la oposición?
-Bueno nosotros tenemos peronistas con nosotros.

-También hay peronistas en el macrismo y un sector disidente fuerte en la Provincia de Buenos Aires.
-Bueno nosotros tenemos a Luis Juez. Es de Talleres, pero bueno… (bromeó con la identificación futbolera del ex intendente de Córdoba). Estamos realmente contentos por lo que pasó en las últimas elecciones. En tres meses de campaña sacamos tres millones de votos, fue un hecho llamativo para una fuerza nueva. Por lo que palpamos hoy tenemos una gran posibilidad de crecer.

-¿Hay posibilidades de que la oposición se unifique en una sola coalición, con el FAP compartiendo espacio con el macrismo?
-Yo creo que nosotros tenemos diferencias en los cómo, no en los qué. Y en los cómo, en cómo vemos como se manifiesta el gobierno tenemos fuertes diferencias. Yo creo que la idea de sumar a todos tiene mucha fortaleza cuando enfrentamos un gobierno dictatorial. Ahora cuando estamos en democracia, en la que funcionan las instituciones, que un partido puede crecer y otro decrecer de acuerdo a las propuestas que le hace a la gente nosotros somos partidarios de tener un crecimiento genuino que nos permita pensar en poder gobernar. Si estamos con un cómo diferente evidentemente vamos a tener muchas dificultades para gobernar.