Moscú, 5 ago (EFE).- El embajador de Suecia en Minsk, Stefan Eriksson, expulsado por el régimen del presidente Alexandr Lukashenko tras el lanzamiento de ositos de peluches desde un avión sueco sobre territorio bielorruso, prometió hoy volver al país.
El embajador se comparó con Karlsson, personaje de la literatura infantil creado por la escritora sueca Astrid Lingdren y muy querido en toda la órbita exsoviética, que tenía una hélice en la espalda para volar y vivía sobre el tejado.
"¡Por favor, es temprano para enterrarme! ¡Karlsson/Eriksson volverá a venir volando! ¡Hasta pronto!!, escribió el diplomático sueco en su página Facebook para despedirse de los bielorrusos que le han apoyado.
La expulsión de Eriksson de Minsk fue confirmada el viernes por la embajada sueca en Minsk y también por el propio ministro de Asuntos Exteriores de Suecia, Karl Bildt, que compareció ante los medios en Estocolmo para hacerse eco de la acción diplomática bielorrusa.
"El régimen gobernante de Lukashenko tomó la decisión de expulsar a nuestro embajador. Le han incriminado hechos sin base alguna. En resumidas cuentas, culpan a Suecia de apoyar los principios diplomáticos y los derechos humanos en Bielorrusia", lamentó Bildt.
Suecia respondió con la misma moneda a Bielorrusia como dejó patente el propio jefe de la diplomacia sueca: "Estocolmo no da la bienvenida al embajador de Bielorrusia que llega para asumir su cargo y ha pedido a los dos diplomáticos que están en Suecia que abandonen el país".
La expulsión de Eriksson puede deberse al incidente ocurrido el pasado 4 de julio, cuando un avión sueco procedente de la vecina Lituania lanzó centenares de ositos de peluche marrones con paracaídas y pequeñas pancartas en defensa de la libertad.
"Libertad de expresión, ya", "Apoyamos la lucha de los bielorrusos por la libertad de expresión", rezaban algunas de las pancartas que fueron lanzadas con ocasión del Día de la Independencia nacional en el noroeste del país.
Según las agencias, en el avión viajaban dos miembros de la compañía de relaciones públicas sueca Studio Total y varios opositores, disidentes y activistas de los derechos humanos bielorrusos que se han exiliado en el país báltico.
Según Amnistía Internacional, un fotógrafo y estudiante de periodismo, Antón Suriapin, podría ser condenado a siete años de cárcel por colgar fotos de los ositos de peluche en internet.
Suriapin, considerado preso de conciencia por AI, fue detenido como sospechoso de haber colaborado con los autores de la violación del espacio aéreo, lo que ha sido negado por la compañía sueca.
Lukashenko, calificado como el último dictador de Europa, ha acusado en numerosas ocasiones a los países vecinos, en particular a Polonia, de financiar e instruir a la oposición democrática bielorrusa para dar un golpe de estado.