Científicos estadounidenses crearon una lámpara especial que es capaz de cambiar su color en respuesta a una orden del pensamiento.

Los especialistas señalan que su invento no lee los impulsos bioeléctricos del cerebro, y ni siquiera registra la actividad cerebral. Según ellos, es un generador cuántico de eventos casuales especial el que responde por el cambio de color.

Parece ser que la interacción del mundo material con la conciencia ya se puede eliminar de lo "fantástico" y transportarlo al mundo real. Lo que no se sabe, es si los científicos puedan hacer que la lámpara cumpla absolutamente cualquier deseo que se le pida.