El constructor del motor de las ruedas del “Curiosity”, Eduardo Guizar Sainz, dijo que éste no es un logro personal, sino de todos los mexicanos.



Adam Steltzner, ingeniero de la NASA, explica con un modelo a escala la manera como la sonda rodante Curiosity descendío el domingo sobre la superficie de Marte. FOTO: AP

Jahaira Barradas | Oro Noticias
Martes, 07 de Agosto del 2012

En entrevista para Oro Noticias Primera Emisión, el
constructor del motor de las ruedas del motor explorador denominado “Curiosity”, Eduardo Guizar Sainz, narró una parte de su participación en el laboratorio de Ciencia de Marte, de la NASA, en el que comenzó a participar desde hace 5 años.



Guizar Sainz, comentó que como pasatiempo incursionó en la
ingeniería robótica, lo que le permitió percatarse del potencial en materia de
seguridad y protección civil que tenía esta práctica. Fue así, que decidió
enviar una solicitud para atraer recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(Conacyt), mismos que, recordó entre risas, nunca llegaron. Sin rendirse, subió
el proyecto de sus motores a un padrón de investigaciones que, de forma
desconocida, llegó a manos de la Agencia Espacial Norteamericana.

“Nuestro equipo de robótica necesitaba un motor poderoso que
no existía en el mercado (…), había que diseñarlos en cumplimiento de algunas
normas y la NASA pudo haber escogido entre miles, pero el nuestro tenía mucha
velocidad y mucha fuerza. Teníamos un equilibrio”. Comentó con emoción.

Fue así como lo adoptaron y lograron un registro en conjunto,
más riguroso y seguro que una patente; y fue así como en cada una de las 6
ruedas de la parte interior del “Curiosity” se colocaron estos motores de
ingenio auténticamente mexicano.

Este ingeniero mexicano, reconoció que no existe una
retribución económica por esta labor y que si en ese entonces la Agencia
Espacial Mexicana hubiera sido una realidad, habrían podido intervenir para
atraer recursos de por lo menos 19 millones de dólares (lo que representa para
la NASA).

No obstante, detalló que actualmente existe un convenio con
la base mexicana para “aterrizar” el tema de satélites didácticos, que puedan
ser lanzados por estudiantes de preparatorias y universidades.

Esto con el fin de rescatar a los jóvenes que se ven
inmersos en contextos de violencia y crimen, además de darles la oportunidad de
escoger por una opción diferente.

Finalmente, dijo que éste no es un logro personal, más bien,
prefiere que sea acuñado por los mexicanos y “que se sientan orgullosos”, pues
aseguró que “los mexicanos cuando nos
decidimos, hacemos las cosas bien y pisamos fuerte”.