Desde siempre la humanidad ha buscado una forma de trascender en el tiempo, de perdurar y el que diga que nunca ha pensado en qué haría o cómo sería si fuera inmortal, considero que miente. Ahora un ruso de 31 años, Dmitry Itsko, ha lanzado La Iniciativa 2045, basado en una idea parecida a la famosa Avatar de James Cameron, una iniciativa para conseguir esa ansiada inmortalidad.



Realmente es una idea que cuesta asimilar y tener en cuenta con cierta seriedad, aunque actualmente hay 12767 miembros de la iniciativa dispuestos a participar. Itskov cita a los más ricos de la lista Forbes a poner su granito de arena en la financiación con un mensaje casi conmovedor en la web:

Honorables hombres y mujeres de negocios, miembros de la lista de los más ricos de Forbes: la vida humana es única y no tiene precio. Es sólo cuando debemos partir que nos damos cuenta lo poco que hemos hecho, que no tuvimos tiempo para dedicarle a las cosas que hubiéramos querido o para reparar algo que hicimos mal. Todo lo que una vez quisimos de repente se hace inalcanzable. Hoy tenéis una oportunidad única de cambiar esta situación.

Y no es nada extraño que apunte tan alto en cuando a encontrar personas que financien el proyecto, ya que el desarrollo de toda la tecnología que menciona en el vídeo necesaria para llevar a cabo estos avatares resulta extremadamente caro. Sea como fuere, es un proyecto real, estructurado en varias fases o hitos que quieren ir alcanzando hasta el 2045, donde podríamos vivir siendo hologramas.

2045, el año en que podríamos pasar a ser inmortales

Creo que para un proyecto de esta envergadura, las fechas son realmente ambiciosas, queriendo cumplir el primer hito en sólo 8 años: tener una copia robótica del cuerpo humano totalmente controlado por el cerebro. Si bien ya se pueden controlar cosas mediante BCI (Interfaz Cerebro-Ordenador) un cuerpo completamente funcional es un gran logro. Pasando del 2020 llegaríamos al segundo hito, a la parte donde el proyecto se vuelve controvertido, y es que no se iba a salvar de tener implicaciones éticas tales como ¿usarías una tecnología capaz de convertirte en inmortal? y otras más de aspecto monetario como ¿cuánto pagarías por usarla?, esta es la parte donde un avatar electrónico recibiría nuestro cerebro una vez muertos y podría hacer que siguiéramos “siendo” nosotros. Después de estas dos etapas llegamos al tercer hito, donde el proceso se vuelve casi puramente electrónico, pudiendo descargar nuestra personalidad, conciencia, recuerdos y todo lo que nos conforma a un avatar electrónico con cerebro electrónico también, pasando a la última etapa: volvernos hologramas inmortales.

¿Estarías dispuesto a colaborar en un proyecto así?


Más Info en: 2045.com