Porta pidió que sea incorporada la palabra por la Real Academia. En Wikipedia se dice que los cordobeses son los que más consumen fernet.
El significado de la palabra fernet apareció antes en la enciclopedia virtual Wikipedia que en la Real Academia Española , tal como el reclamo de Porta (ver Piden incorporar "fernet" al diccionario, en Edición Impresa).
En su versión wiki, el fernet reúne varios datos (en algunos casos desactualizados) sobre la historia, orígenes, variantes y realidad de este brebaje.
"El fernet hoy es muy popular en Argentina: Según la Cámara Argentina de Destiladores Licoristas en 2004 se produjeron 11.150.775 de litros de fernet en el país, de los cuales se consumieron el 30 por ciento en la provincia de Córdoba, convirtiéndose esta provincia en el mayor consumidor mundial de esta bebida", según se indica en Wikipedia.
Desde hace más de una década, los cordobeses convirtieron el fernet con Coca en la bebida autóctona por excelencia. Su consumo trasciende clases sociales, eventos (el rally es un clásico), horarios y edades. Como con todas las bebidas alcohólicas, el abuso también puede traer problemas.
El asado recién termina y nuestro cuerpo, dilatado y tieso, forma un triángulo rectángulo con el respaldo de la silla y el piso.
No hay forma de moverse, tras meternos en el cuerpo un cóctel de chinchulines, chorizo y matambre.
En ese momento, y en ningún otro, puede haber una infusión, medicamento o bebida que el sistema digestivo pida más a gritos que ese trago negro con olor a yuyo, servido en un vaso largo de vidrio fresco, cuya espumita marrón quedará decorada en los labios tras exhalar el primer suspiro. Dicen que tiene ajenjo y cedrón. También quirquincho, romero, clavo de olor y azúcar. Algunos arriesgan azafrán y tomillo. Y menta. Y laurel.
Sea lo que sea, desde hace varios años el fernet –“fernando” en su versión más popular, con gaseosa cola– se ganó el primer lugar en el podio de las bebidas cordobesas y argentinas.
Tras ese logro, está cerca de transformar la legitimidad que le dio la gente en otra más “oficial”: la del Diccionario de la Real Academia Española (RAE).
La medida justa. Tres o cuatro hielos, 25 por ciento de fernet y bebida cola hasta el tope, vertida con suavidad para evitar más de un centímetro y medio de espuma.
Esa es la forma de presentación local que hace a este trago único en el mundo, aunque en la cima de su prestigio se le han ido agregando opciones. Tantas como letras de canciones lo mencionan, como poesías le declaman, como sitios de Internet lo elogian.
Precisamente, la recopilación de “documentos literarios y periodísticos, material audiovisual, canciones y citas culturales de todo tipo” fueron los argumentos que la firma cordobesa Porta Hermanos –fabricante de la marca 1882– utilizó para solicitar que la Real Academia Española incorpore en su diccionario la palabra “fernet”, o su acepción castellanizada “ferné”.
¿Por qué “güisqui” y “coñac” sí, y fernet no?, preguntó Porta a los miembros de Academia Argentina de Letras la semana pasada. Y éstos no tardaron en responder: “La solicitud es razonable, y en tal sentido será estudiada y llevadas las conclusiones para su consideración y eventual remisión a la Academia española, con solicitud de incorporación”, dice la respuesta oficial.
“Hace tiempo que, viendo las raíces y el fenómeno del fernet, nos pusimos a investigar. Y descubrimos que no figura en el diccionario”, dice José Porta (h), presidente de la firma. Asegura que la historia del fernet con Coca comenzó en los años 1980, y que en la década de 1990 lo trajeron a la ciudad los estudiantes del interior.
Desde entonces pasó todas las fronteras: se toma en el country y en la villa, entre jóvenes y entre ancianos, de día y de noche.
Un fenómeno. Por más cordobés y argentino que lo sintamos, Francia, Italia y la República Checa se disputan la invención del fernet, aunque Italia lleva ventaja. Precisamente, fue a comienzos del siglo 20 cuando los inmigrantes de ese país comenzaron a llegar a Argentina con esa receta bajo el brazo. La mayoría de las fuentes le atribuye la invención al farmacéutico italiano Bernardino Branca, quien fundó la marca sinónimo de fernet durante décadas. Ahora, además de Porta (1882), están Cinzano, Vittone, Capri, Ramazotti, Viterbo o Martini, entre muchas otras.
Según datos de la Cámara Argentina de Destiladores Licoristas, el año pasado se produjeron 20.581.573 litros de bebidas agrupadas en el rubro “amargos, bitter y fernet”, aunque más de 90 por ciento corresponde a esta última. Para tener una idea del fenómeno: son casi cuatro millones de litros más que en 2006. Y nueve millones más que en 2004.
Trago académico. Poco importa si la gestión de Porta SA es una genuina preocupación por la ampliación de nuestro vocabulario o una lúcida jugada publicitaria: en poco tiempo, los cordobeses podrían tener el honor de haber aportado la gran cuota de realidad que necesita la RAE para trasladar las costumbres al diccionario.
De todos modos, cada vez que aparecen las ganas de decorar los labios con esa espumita amarga que no entendemos muy bien por qué nos gusta, nada importa menos que los dimes y diretes académicos de su denominación.
Internet está lleno de fanáticos del fernet, incluso con adhesiones incondicionales a cada marca. Uno de los sitios más concurridos es el de Facebook (Fernet Branca), cuyas imágenes ilustran esta nota.
En su blog "Un periodista dice" ( http://sergiocarreras.blogspot.com), Sergio Carreras recopila y ofrece links de algunas de estas expresiones de amor por el fernet, que incluyen fotos, recetas y hallazgos curiosos (Buscar "El mejor amigo del cordobés".
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