Un 0800 con tono persecutorio



0800 Censura



Según el organismo, la línea habilitada por el gobierno porteño para denunciar “intromisión política” en las escuelas “recuerda prácticas de persecución”. El ministro Bullrich calificó al Inadi como “una herramienta más del gobierno” nacional. También intervino Sileoni.




El Inadi presentaba anoche un amparo para que se cierre el 0800 que inauguró el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, lanzado para recibir denuncias sobre “la intromisión política en las escuelas”. El Inadi consideró que la iniciativa, que apunta contra La Cámpora, “recuerda a prácticas de persecución propias de regímenes dictatoriales”. “El Inadi es una herramienta más de este gobierno autoritario”, contestó Bullrich, que continuó sin hacer amigos: la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) repudió la medida de la gestión PRO y UTE-Ctera lo acusó de querer intimidar a docentes y alumnos. El ministro de Educación nacional, Alberto Sileoni, advirtió que la medida “fomenta la delación”.

Bullrich anunció el jueves la creación de un número (0800-444-2400) para denunciar la “intromisión política” en las escuelas porteñas. Luego aclaró que era un número para informar sobre “el uso de fondos públicos para el adoctrinamiento”. Lo hizo a raíz de una serie de talleres de La Cámpora en escuelas de distintas provincias. La decisión de Bullrich generó inmediatamente polémica entre opositores porteños –hubo tres horas de discusión en la Legislatura–, funcionarios nacionales y gremios docentes.

El Inadi intervino con un amparo que presentarían al filo de la medianoche en el fuero contencioso administrativo porteño, en el que le solicitaba a la Justicia que le ordene cerrar el 0800. El organismo contra la discriminación estimó que “algunos sectores aún reaccionan autoritaria y represivamente ante la participación política de los más jóvenes”. El interventor del Inadi, Pedro Mouratian, afirmó que “sistemas como el implementado por el Gobierno de la Ciudad recuerdan prácticas de persecución política propias de regímenes dictatoriales, donde se incentivaba a la ciudadanía a denunciar”. Mouratian cuestionó que la línea se puede utilizar para recabar datos de la filiación política de directores, docentes y alumnos. “Es necesario abrir el debate sobre la práctica política en las escuelas y no puede darse en un clima de censura y persecución”, sostuvo el funcionario, quien estimó ante este diario que “esto involucra no sólo a los alumnos, sino a la sociedad en su conjunto. Queremos que paren con esto. Es una locura.”

“El Inadi es una herramienta más de este gobierno autoritario que no respondió nunca a denuncias de persecución a opositores”, retrucó Bullrich ante Página/12. “Por ejemplo, con los teléfonos intervenidos de Federico Pinedo y Eduardo Macaluse en 2008”, afirmó.

–Pero está hablando de un delito. ¿Lo denunciaron a la Justicia?

–Sí, está denunciado a la Justicia en 2008. El Inadi tenía que intervenir porque era persecución política. Las prácticas autoritarias son escuchar a opositores –contestó Bullrich, quien involuntariamente dejó flotando el procesamiento por escuchas ilegales de Mauricio Macri, que va camino a un juicio oral junto al ex comisario Jorge “Fino” Palacios.

“En este caso, el Inadi está defendiendo a La Cámpora. En el 0800, no se toman nombres, sino el campo genérico de la queja”, afirmó Bullrich. El servicio del call center que el gobierno porteño eligió por contratación directa dejó de tener operadores y, por momentos, solo atendía un contestador. La empresa, Martínez de Alzaga SA, ofreció a la gestión PRO una prueba gratuita de diez días, según informaron en el gobierno porteño. Luego de eso, cobrarán 95 pesos por operador y 80 centavos por llamada recibida. El primer día –según datos del Ministerio de Educación– recibieron más de mil denuncias. El segundo día, aseguraron, otro tanto.

Teléfono para el PRO

Las críticas fluyeron a la par de las llamadas. El ministro de Educación nacional, Alberto Sileoni, consideró que el 0800 “fomenta la delación de ciudadanos por parte de otros ciudadanos”. La Federación de Estudiantes Secundarios (FES) cuestionó la línea, a la que llamó “0800-censura”. El mismo ministerio que estuvo a cargo de Abel Posse, fiel defensor de la dictadura, y que tuvo entre sus filas a Ciro James, procesado junto al jefe de Gobierno por las escuchas ilegales, de nuevo arremete contra la organización de los estudiantes”, estimó la organización que reúne centros de estudiantes porteños. “Lo que asusta al macrismo es la política. No nos equivocamos cuando cantábamos que Macri era la dictadura, porque estas prácticas nefastas tienen el mismo olor rancio que el proceso”, señalaron.

El secretario general de UTE-Ctera, Eduardo López, consideró que Bullrich busca intimidar para que un “estudiante, un docente o cualquier miembro de la comunidad educativa, antes de iniciar una actividad de participación social, piense en la posibilidad de ser denunciado y desista de hacerlo”. “Ante el silencio y el miedo que quiere el PRO nosotros sostenemos la pluralidad de voces”, afirmó López.

En tanto, el legislador Juan Cabandié recordó que diversos legisladores del PRO y el intendente de Vicente López, Jorge Macri, participaron de actividades como pintar escuelas. “Es lícito que lo hagan. Narodowski repartió El Eternauta en secundarios y ahí estaba bien. Cuando lo hace el Estado nacional es un delito. No se entiende”, dijo el referente porteño de La Cámpora. Vía Twitter, Mariano Narodowski confirmó la iniciativa: “Así es. En 2009, distribuí El Eternauta a los alumnos de 5ª año por un aporte de la Fundación Noble (Clarín). En el lanzamiento me acompañó Elsa, la compañera de Oesterheld”. “Dicen que prohibí que los docentes se reúnan en las escuelas. Aviso: soy Narodowski, no Radowitsky, y no maté a Ramón Falcón”, afirmó también el ex ministro de Educación.

Las críticas a Bullrich llegaron también del otro lado de la General Paz. “Es un disparate el 0800. Se acerca mucho más a un régimen nazi que a uno democrático: la actitud de delación es nazi”, consideró el senador bonaerense Gustavo Oliva, que preside la comisión de Educación. “En su momento, el Gobierno de la Ciudad salió a que se discuta en las escuelas la 125, cuando había un país en llamas –recordó el senador kirchnerista–. Es una actitud especulativa y manipuladora, que distorsiona el carácter de la política. Cuando Platón planteó La República hablaba de política, no de melones. Hago una encendida defensa para que los jóvenes puedan hablar de política.”