Gemelas unidas por el cerebro se transmiten los pensamientos

Krista y Tatiana son dos siamesas que han revolucionado a médicos y expertos de todo el mundo. Comparten el mismo cerebro y son capaces de ver a través de los ojos de su hermana o escuchar sus pensamientos.

gemelas

Tienen cuatro años, cuerpos separados, pero cabezas unidas. Krista y Tatiana tienen unida la parte del cerebro que envía las sensaciones físicas y las funciones motoras de la corteza cerebral, lo que les permite oír los pensamientos de la otra y ver a través de sus ojos.

Fue su madre, Felicia Simms, la que descubrió tal hallazgo.

“Cuándo están jugando, una de las pequeñas es capaz de coger algo que está localizado al lado de su hermana y

saber exactamente dónde está, sin poder verlo desde su situación”, relata Simms al diario digital ‘Mail Online”

unidas

Es absolutamente impresionante observarlas, porque no hay manera de que puedan ver el juguete que está alcanzando, y es algo increíble”. Las niñas además, parecen experimentar las emociones de su hermana. “Si una de ellas está herida, la otra puede sentirlo, y si regañas a una, la otra también llora”.

Los casos de siameses unidos por la cabeza (craneópagos) son bastante infrecuentes, y las tasas de supervivencia son bajas. Tatiana y Krista no sólo han sobrevivido hasta convertirse en dos niñas sanas y fuertes sino que están desafiando lo que sabemos de neurociencia: sus cerebros están unidos por un puente entre ambos tálamos, que les permite compartir lo que ven y, tal vez, otras experiencias sensoriales.

Douglas Cochrane es el neurocirujano que ha tratado su caso desde que eran unos bebés. “Que sepamos”, explica el doctor a lainformacion.com, “estas dos siamesas son las únicas que tienen una conexión neurológica común”. “En concreto”, asegura, “las niñas comparten una conexión entre sus tálamos además de numerosas conexiones de vasos sanguíneos (arterias y venas), y esto las convierte en un caso único”.
los pensamientos

“Estoy seguro de que sus vidas serán diferentes de lo que solemos calificar como normal”, nos dice su médico. “Las habilidades que puedan tener, las han tenido desde el nacimiento, así que asumo que no percibirán las diferencias, todo será normal para ellas”. En cuanto a su salud, el problema es que “Tatiana soporta buena parte del esfuerzo cardíaco de las dos, y éste es el mayor riesgo para ambas. Lo bueno es que irá atenuándose a medida que crezcan”. “En cualquier caso”, nos indica, “Tatiana seguirá siendo la más pequeña de las dos y Krista la más grande”.

Por otro lado, la familia está recibiendo ayuda de los servicios sociales y las niñas reciben fisioterapia para ayudar a mejorar su musculatura. Su educación empieza a plantear un problema porque cuando los padres regañan a una, “la otra se pone a patalear y a defender a su hermana”, lo que requiere el doble de paciencia. La familia no tiene muchos recursos y se está planteando obtener ingresos por algún tipo de programa en televisión. Por delante tienen el reto de que las niñas crezcan y no suceda, como en otros casos similares, que se sientan como un fenómeno de feria.