MACRI

Megaencuentro espiritual: un jefe que ama demasiado

Rodeado de personajes de la galaxia new age, Macri nombrará a la ciudad 'capital del amor'. Un intento de seducir al electorado que sigue esas prácticas.

Macri espiritual: un jefe que ama demasiado

Dentro de dos semanas, cuando los primeros brotes en los árboles porteños anuncien la llegada de la primavera, Buenos Aires será investida por su jefe de Gobierno, Mauricio Macri, como "la capital mundial del amor", en un evento autodefinido como "el primer megaencuentro de la espiritualidad en América Latina".

El título de la convocatoria parece un chiste, o una publicidad del día de los enamorados, pero en realidad es una puesta en escena útil para consolidar el nuevo perfil político-espiritual del ingeniero del PRO. La estrategia arrancó a principios de este año, cuando Macri comenzó a presentarse como un hombre crecientemente preocupado por la salud física y espiritual de los habitantes de la ciudad. Los primeros destellos relampaguearon después de la repetida presentación de las playas "secas" de verano, cuando Macri volvió a calzarse el traje de candidato presidencial y empezó a predicar -con tono paternal pero también descontracturado- sobre el cuidado del medio ambiente y a elogiar las ventajas de llevar una vida saludable.

La fórmula del Macri sanito y espiritual fue diseñada por el equipo de comunicación del PRO y sus creativos Joaquín Mollá y Papón Ricciarelli, y anticipada por el secretario general Marcos Peña a todo el gabinete de ministros, durante las primeras reuniones del año. Desde entonces, Macri y su vicejefa María Eugenia Vidal multiplicaron sus recorridos en bicicleta por las bicisendas, mientras buscaban resistir a bicicletazo limpio un comienzo del año marcado por la negativa a hacerse cargo de los subtes y sus consecuencias -que dejan poco espacio para la buena onda- y una crisis hospitalaria que atenta directamente contra la salud de la población.

Esos obstáculos no fueron suficientes, sin embargo, para detener la mutación del "nuevo Mauricio". Así las cosas, el megaencuentro espiritual lo encontrará convertido en conferencista y una de sus principales figuras. Entre el 6 y el 9 de septiembre, dicen los inventores de la estrategia en Bolívar 1, "Buenos Aires será la Ciudad del Amor, y la gente se podrá enamorar un poquito de Mauricio".




Corredor espiritual

El ámbito de la cita amorosa es importante y público: en un amplio "corredor espiritual" que abarca desde el Centro Municipal de Exposiciones (Figueroa Alcorta y Pueyrredón) hasta el Planetario (Sarmiento y Belisario Roldán), los organizadores esperan convocar a unas 50.000 personas. Para lograrlo, ofrecen una propuesta nutrida pero no gratuita: en los días que dura el evento habrá un centenar de conferencias (a $100 la entrada) y múltiples ámbitos de meditación (a $40), además de un salón con capacidad para 1.500 asistentes y otros dos de menor envergadura. Existe otra fuente de recursos: se alquilan stands "con productos y servicios que mejoran la calidad de vida en los rubros alimenticio, arte, spa, hoteles, construcción ecológica, cosmética, eventos, medicina alternativa, empresariales, medios y servicios". Eso dice, por lo menos, la página web de los organizadores, fevida.com.ar, que promete que en el "corredor espiritual" se desplegarán una decena de carpas para practicar meditación, yoga, reiki, aprender formas de alimentación saludable y hacer uso de controles sanitarios.

Todas las conferencias están unidas por un leit motiv: "el amor a". En el caso de Mauricio Macri, y no es una humorada, versará sobre "El amor a lo público"; en el caso del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Ricardo Lorenzetti, "El amor a la Tierra", y en el caso del indio Sri Sri Ravi Shankar, el líder de la organización internacional El arte de vivir, "El amor como forma de evitar la violencia". Un tema oportuno, ya que la semana pasada se sucedieron manifestaciones en su país de origen en repudio a una propuesta de Shankar de abolir la educación pública en razón de que las escuelas no privadas serían formadoras de terroristas. Hay algunos invitados destacados entre los 32 expositores, como la Premio Nobel Rigoberta Menchú, y después una serie de personajes de distinto nivel de la galaxia new age: Daniel Goleman, autor del best seller Inteligencia emocional; Dadi Janki, la presidente del movimiento espiritual Brahma Kumaris; el sanador francés René Mey; el pastor electrónico Bernardo Stamateas (de la iglesia Ministerio Presencia de Dios) y la sacerdotisa maya Nah-Kin, entre otros.

La lista de oradores es colorida y para todos los gustos: combina a los "comunicadores" Viviana Canosa y Ari Paluch con el fenómeno mediático y ex chico prodigio José María Domínguez y el filántropo Juan Carr; a la diputada Norma Morandini con la actriz Nacha Guevara; a Vivian Perrone, fundadora de las Madres del Dolor, con la ex diputada evangélica Cinthia Hotton; a Margarita Barrientos, del comedor Los Piletones, con el legislador y rabino macrista Sergio Bergman. También participarán dos sobrevivientes de catástrofes famosas: el uruguayo "Carlitos" Páez Vilaró, uno de los 16 hombres que permanecieron 72 días en la Cordillera de los Andes y el chileno Mario Sepúlveda, uno de los 33 mineros que quedaron encerrados en la Mina de San José, en 2010. Todos reunidos bajo la misma bandera: "una mejor calidad de vida de la sociedad es posible".




Buena onda y mucha plata

El coordinador de esta asamblea que sigue la moda global de la buena onda es el ex legislador del PRO Avelino Tamargo y el ente organizador, como se dijo, es Fevida, "un foro internacional para la difusión de las diferentes alternativas para el bienestar humano y un impulso para un mundo mejor".

Según la explicación de Fevida, eligieron a la ciudad de Buenos Aires porque "muchas personas imaginan un cambio, que está sucediendo poco a poco, por el gran incremento de edición y venta de libros de autoayuda, el notable crecimiento de matrículas de cursos de espiritualidad, porque la gente participa más en ONG y en acciones solidarias y por las numerosas empresas que se suman a este cambio a través de la Responsabilidad Social Empresaria".

Sin embargo, detrás de los sahumerios, los colores claros y los apelativos a la responsabilidad social empresarial, hay una serie de conexiones que muestran la firme relación de la industria del espectáculo con el gobierno de Mauricio Macri.

En la página web de Fevida está Sinergya, un logo al pie de la página que por más que uno cliquee no lleva a ninguna parte. Sinergya, sin embargo, es una empresa que, según el formulario de inscripción impositiva ante la AFIP, tiene como principal actividad la "producción de espectáculos teatrales y musicales" y declara domicilio en el número 3221 de la avenida Figueroa Alcorta . Esa dirección puede pasarle inadvertida a cualquiera, salvo al conocedor del mundo del espectáculo, que ubica en ese mismo lugar a las oficinas centrales de Fénix Entertainment Group, uno de los tres principales jugadores del negocio del espectáculo nacional y de los recitales en la ciudad de Buenos Aires pos-Cromañón.

El acta de constitución dice que Fénix comenzó a funcionar tres meses después de la llegada de Macri al gobierno. Desde el 14 de marzo de 2008, la empresa es presidida por Diego Ezequiel Finkelstein y por Marcelo Fabio Figoli, protagonistas de una sociedad fifty-fifty, que arrancó con 50 mil pesos de capital y hace sólo dos semanas le compró la mitad de las acciones de La Rural SA al empresario y diputado nacional justicialista Francisco "Colorado" de Narváez. Sinergia, en cambio, es mucho más reciente: está inscripta en el Boletín Oficial con fecha 18 de octubre de 2011. Y sus titulares son el mismo Finkelstein y el mismo Figoli.

La Rural no es la única joya urbana que controlan los empresarios impulsores del megaencuentro espiritual. En 2008, apenas creada Fénix Entertainment, sus propietarios buscaron un acuerdo con el club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, para construir un polideportivo y un estadio techado dentro del predio del club, en los bosques de Palermo. La obra otorgaba el derecho a explotar esas construcciones por 50 años. El plan contó con el acuerdo del presidente de GEBA, José Beraldi, por entonces vicepresidente de Boca y mano derecha de Macri. Pero los socios del club denunciaron que el proyecto violaba el Código Urbano Ambiental y promovía la rezonificación para construir en un lugar donde la ley dice que sólo puede haber espacios verdes.

Uno de los intervinientes en esa negociación fue Tamargo, denunciado y después sobreseído por tráfico de influencias. Finalmente, la construcción del microestadio techado de GEBA no pasó la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura y la investigación judicial ahuyentó toda posibilidad de desarrollo. Eso no fue obstáculo para que la empresa se quedara con la exclusividad del estadio abierto de GEBA y de las sedes de Boca Juniors y River Plate. Hoy, "el grupo que nació como una productora de espectáculos musicales es una compañía de entretenimiento global", explica la empresa, que tiene la representación exclusiva de, Diego Torres, Luciano Pereyra y Emmanuel Horvilleur, con oficinas en Miami, Lima, Bogotá y Santiago de Chile.




Yoga y votos

Las inquietudes metafísicas del PRO no comienzan este invierno. Tiene antecedentes que se remontan a mayo de 2008, cuando el gobierno de Macri firmó un convenio con la ONG El Arte de Vivir, la empresa de Ravi Shankar, para promover "el mejoramiento de la calidad de vida de la ciudad". El acuerdo establece que "la Fundación y el GCBA, de común acuerdo, diseñarán y desarrollarán programas para la reducción de la violencia en escuelas y barrios; programas para la asistencia de grupos en zonas de riesgo", para "la reducción del estrés laboral para todos los empleados públicos" y la "atención en hogares de transeúntes". También propone "campañas de concientización de limpieza de la ciudad" y "programas para reducir la violencia y la agresividad en las futuras cárceles de la ciudad". El convenio no decía si las actividades serían remuneradas o gratuitas. La incógnita se develó en mayo de este año, cuando las maestras del Jardín Maternal Nº 8, de Bonpland y Córdoba, denunciaron que fueron coaccionadas a hacer un curso de meditación y yoga, de cuatro clases y a contraturno, con el fin de "mejorar las relaciones institucionales". Ignoramos cómo evolucionaron las relaciones institucionales, pero sabemos qué pasó con la economía de las docentes que debieron pagar, créase o no, 130 pesos por cabeza.

Del mismo modo, Macri comenzó a filtrar que practicaba yoga y meditación periódicamente, y que tenía una instructora de mucha confianza. En la misma línea, el 9 de mayo, el rabino Bergman reunió en una jornada de meditación a un centenar de personas dentro de la Legislatura. Un mes después, varias miles de almas participaron de una "meditación guiada" frente al Planetario.

El cuidado del espíritu no excluye cálculos electorales: eventos como el que organiza Sinergya fortalecen los vínculos del PRO con una franja de votantes que se caracteriza por su apoliticismo, un terreno fértil donde el macrismo ya forjó sus primeros logros. En este caso, el "primer megaencuentro" no ahorra detalles sobre una visión del mundo y de la situación política del país no tan despolitizada como intenta parecer:


"En las últimas décadas, la sociedad ha tenido un gran debilitamiento de sus lazos sociales y existe una creciente insatisfacción. La sociedad está más violenta, por ejemplo: la cantidad de homicidios en riña cuadruplicó a los de ocasión de robo y las denuncias por violencia doméstica aumentaron un 1.500 por ciento", dice Fevida en su declaración de principios. Y agrega que en la actualidad "existe una gran insatisfacción personal: el último año, aumentó en un 10% la tasa de suicidios; se incrementó la cantidad de consultas a psicólogos; aumentó el consumo de drogas y alcohol, entre otros".

No se menciona de dónde salieron las estadísticas pero es imposible no preguntarse si alcanzará ante tanta debacle con trabajar la respiración y poner la mente en blanco.









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