El 23 de noviembre de 1977, la provincia de San Juan tuvo su segunda catástrofe. Un hecho que conmocionó a todo el país y que pasó a la historia como “El terremoto de San Juan”.
Treinta y cuatro años después, salió a la luz una teoría que cambiará por completo la forma de ver las cosas: “El sismo en la ciudad de Caucete fue provocado por una nave extraterrestre que intentó salir o entrar de un túnel subterráneo. Desde siempre, los ovnis se esconden en el interior de la tierra y viajan del mismo modo que lo haría un subte, pero a mayor profundidad”, explicó Moisés Linconao, especialista en la investigación del fenómeno.

Para sorpresa del mundo científico, esta teoría comenzó a tomar fuerza y aún no hay argumentos que puedan rebatir semejante concepto. “Al intentar salir, una de las naves chocó contra algo. No sabemos si contra otro platillo o contra rocas al querer hacer un agujero. Esto provocó el desplazamiento de las masas tectónicas, que dieron origen al terremoto. Antes del episodio se vieron luces de colores en el cielo y rayos sobre la zona afectada. Muchas personas lo vieron y por el movimiento no podrían haber sido aviones. Testigos también aseguraron haber visto cosas raras salir volando del lugar al terminar el temblor”, relató Laura Belén, la dupla de Moisés y una estudiosa del tema.

Para los investigadores, los ovnis se dirigían al norte argentino para encontrar la entrada de otro túnel intraterrestre. “Hay muchas de estas cuevas ocultas a lo largo de todo el territorio nacional, gracias a la superficie montañosa que facilita el ocultamiento de las entradas. Si bien desconozco el lugar exacto donde se encuentran, puedo asegurar que el lamentable episodio dio origen a un deshielo, lo que provocó que el agua se filtre por estos pasadizos y causen el hundimiento de la ciudad de Tama”, detalló Linconao.

El terremoto de 1977 fue provocado por ovnis

Si la sorpresa lo invadió por completo luego de leer los testimonios, le anticipamos que aún faltan algunos detalles: “Está comprobado que los platillos voladores no solo recorren el espacio sino que además desarrollaron naves capaces de desplazarse por nuestros océanos. Son llamados OSNIs (Objetos Submarinos No Identificados). Así que podemos decir que nos tienen rodeados y no solo nos miran desde arriba: también nos observan desde adentro de la Tierra y desde el agua”, finalizó Laura.