Tras meses de declaraciones "picantes" y una previa cargada de amenazas, el argentino y el mexicano disputan en Las Vegas el cinturón de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo

Maravilla vs. Chávez Jr: llegó la hora de la "pelea d

Sergio "Maravilla" Martínez irá por el título mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), cuando enfrente al invicto mexicano Julio César Chávez junior, poseedor de la corona. La velada tendrá como escenario el Thomas and Mack Center de la Universidad de Las Vegas.



El duelo entre Martínez y Chávez Jr. congrega un interés singular tanto desde lo deportivo como en lo mediático. Ambos púgiles se encargaron de realizar una promoción deliberada, por las circunstancias previas que se fueron tramando tras una "batería" de acusaciones y trascendidos que le dieron al choque un condimento especial.



La previa a esta pelea lo tuvo todo. Aquí se involucraron -además de los boxeadores- también algunos familiares, en especial el padre del campeón, el legendario Julio César Chávez, quien tomó protagonismo y fue contra el argentino, al observar que éste lo superaba psicológicamente cuando estaban promocionando la pelea.



Luego de la concreción del combate, Martínez lo tuvo a maltraer a su rival. Entonces Chávez, asumiendo el rol de padre y dada su experiencia, trató de contrarrestar al argentino que en el aspecto de promoción del pleito le ganó por un margen exiguo al imbatido boxeador de Sinaloa.



"Maravilla" Martínez en varias oportunidades puso el "grito en el cielo" para reclamar lo que dice reiteradamente que fue "suyo". Y lo suyo, recalcó, es el cinturón riegular de los medianos del CMB, que le fue retirado en su momento -lo capturó ante el estadounidense Kelly Pavlik- en abril de 2010 tras una negociación en la cual intervino el presidente de la entidad, el también mexicano José Sulaimán, con la promesa de darle una oportunidad en breve plazo, lo cual no ocurrió.



Martínez tenía que haber defendido en su momento la corona ante el alemán Sebastián Zbik, pero la cadena de televisión norteamericana HBO no aceptó que el argentino combatiera con el púgil alemán porque no le convenía comercialmente.



Entonces Sulaimán intercedió, lo convenció a Martínez para que diera un paso al costado y permitió que el hijo de su "gran amigo JC", tuviera una oportunidad mundialista, la cual no desaprovechó y obtuvo el cetro cuando derrotó precisamente al alemán Zbik en decisión mayoritaria en junio de 2011 en Los Angeles.



Después vinieron las controversias. Marchas y contramarchas, promesas incumplidas por parte del Consejo Mundial, que lo declararon a Martínez campeón "Emérito" y luego le dieron la oportunidad de un combate por el cinturón de "Diamantes" que lo capturó ante el ucraniano Sergey Dzinziruk, a quien venció por nocaut técnico en el 11mo. asalto, en marzo de 2011 en Connecticut, Estados Unidos.



Ahora llegó la tan ansiada pelea para el carismático boxeador argentino que concitó la atención de los aficionados de todo el país, que tendrán la oportunidad de ver combatir a Martínez por primera vez a través de un canal de aire, en una pelea que tendrá un estadio completo (unos 20.000 espectadores) y más de un millón de abonos vendidos mediante el sistema "pague para ver", en Estados Unidos y México.